Thursday, March 26, 2009

Se volvió millonario al comprar un viernes 13


Por LPG


Son 26 millones de dólares los que Isabel Antonio Zelaya, un salvadoreño que llegó en 1983 a EE.UU. se ganó en el Mega Million de Nueva York, boleto de lotería que compró el viernes 13 de marzo.


Lo primero que quiere hacer, según declaró al periódico "El Diario/La Prensa" de Nueva York, es comprar una casa, pagar la educación de sus hijos, poner un restaurante a su hermana, viajar a Europa y, sin olvidarse de El Salvador, ayudar a los niños que padecen el virus del VIH.
contradiciendo el mito


Gracias a la suerte de Zelaya, ahora se comprueba que el viernes 13 ya no es más un día fatídico, sino todo lo contrario. Él tuvo el presentimiento de que iba a ganarse todo el dinero si compraba el boleto ese mismo día, según declaró al periódico neoyorquino.


El inmigrante salvadoreño había sufrido las consecuencias de la crisis financiera porque en la empresa que laboraba le habían reducido sus horas de trabajo, de doce a ocho horas.
Pero este es un asunto por el que ya no tendrá que preocuparse porque es el único ganador de los 26 millones de dólares.


Cuando salió por la mañana de su trabajo como laminador en la imprenta "Coral Graphics", donde trabajó durante diez años, decidió comprar, como lo había hecho el último año, un boleto para el juego de la Mega (lotería) en la bodega del dominicano Segundo Peralta. Y la sorpresa fue que le pegó al "Gordo", y hasta quedó un poco para el dominicano, pues la lotería le pagó 10.000 dólares por haber vendido el número ganador salvadoreño.


Zelaya reiteró su fe cristiana ante tal suerte: "le pido a Dios que cuando me eleve, me baje otra vez", expresó. Él sufrió los mismos problemas de miles de inmigrantes que salen de su país en busca de mejor vida.


El salvadoreño partió el 15 de diciembre de 1983 hacia EE.UU. Y llegó a la ciudad de Los Ángeles, California, el 22 de enero de 1984.


Allí tuvo que dormir en cementerios y en lugares que jamás había imaginado. A principios de ese año se trasladó a Nueva York, donde trabajó durante 16 años en una tienda y en los últimos 10 años en la imprenta.


Antonio Zelaya es padre de familia, casado con Bertila, con quien procreó una hija que ya tiene 14 años y un niño de 9 años.
Con este dinero quiere procurarle un mejor futuro a toda su familia y además seguir creyendo en la buena suerte.


El nuevo millonario que emigró de su país hace 25 años con sólo 50 dólares en el bolsillo quiso dejarles un consejo a todos aquellos latinoamericanos que emigren hacia EE.UU.: "que no vengan a este país a perderse en el alcohol y las drogas. Que luchen por sus sueños".

1 comment:

Anonymous said...

Solo en Estados Unidos pasan estas cosas. Bueno por el y su familia, tambien la buena intencion de ayudar a los chicos con VIH

Ernesto G.