Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
www.comisioncivicademocrativa.org
¡ARENA ha sido derrotada! El pueblo salvadoreño ha dicho no más al nacionalismo y sí al socialismo.
Dos décadas con cuatro gobiernos que implementaron políticas públicas que fomentaron la corrupción pública, privilegios a los monopolios económicos y políticos, la emigración masiva, la pobreza extrema, la mediocridad educacional y vocacional, el secuestro del estado, la falta de oportunidades laborales y la considerable disminución del poder adquisitivo de la clase obrera, entre muchos otros problemas graves, han sido suficientes para la mayoría del pueblo salvadoreño. Y este día histórico, lo han manifestado con el arma más poderosa que la democracia ofrece, el voto en elecciones democráticas.
La derrota de la Alianza Republicana Nacionalista – ARENA, es merecida y justa, pero es peligrosa, porque debido al desgaste político de cuatro gobiernos, los simpatizantes y militantes del socialismo del siglo XXI, han obtenido la vicepresidencia de la República.
A partir de ahora, ARENA es el pasado político del país y el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional – FMLN es el presente y futuro. La acción democrática de la mayoría del pueblo salvadoreño es clara, desean un cambio político y hoy lo han efectuado.
De Mauricio Funes, diré que enfrenta un reto inmenso, desde mi punto de vista, su inexperiencia política y administrativa, así como, su intolerancia y soberbia, lo harán presa fácil de la confrontación política, de la corrupción y el caos social.
Además, considero que él, no será el actor principal de este futuro gobierno, me inclino a afirmar que su función será opacada por el señor Salvador Sánchez Ceren, quien es un personaje que debe ser visto con mucha atención, sobretodo por los salvadoreños en Estados Unidos, ya que este ex comandante, líder secuestrador y asesino intelectual de políticos, empresarios y sus propios combatientes durante la guerra civil, es un enemigo de los Estados Unidos. Eso es un problema serio.
Las promesas electorales de los candidatos del FMLN, ahora se han convertido en autenticas aspiraciones del electorado que les ha elegido como lideres del país.
Mis dudas sobre este próximo gobierno transcienden a preguntar: ¿Será el gobierno del FMLN exclusivo o inclusivo?, ya que durante la campaña política insultaron y atropellaron a quienes difieren de su posición política; ¿Permitirán la libertad de opinión y manifestación pública?, porque el presidente electo como candidato se confrontó con medios de comunicación y los militantes agredieron contra sus opositores, destruyendo propiedad privada y asaltando físicamente a quienes pudieron; ¿Serán amigos de Estados Unidos o de Venezuela?, porque el vicepresidente electo celebra las muertes y el atentado del 9/11 en contra de este país, así como, es socio directo del ALBA y amigo personal de Chávez.
Particularmente, pondré mucha atención, a la promesa electoral de Funes para los que vivimos en Estados Unidos, que consiste en la reducción del costo de las remesas, las visas para acercar a las familias y la garantía del voto en el exterior.
El Salvador ahora se ha convertido en un país socialista, es una realidad, y es un reto histórico para cada uno de los lideres que gobernaran el país los próximos cinco años. Su labor los convertirá en ciudadanos trascendentales de nuestra historia o simplemente otros traidores a los ideales del pueblo, como lo han sido Napoleón Duarte, Alfredo Cristiani, Armando Calderón, Francisco Flores, Antonio Saca y todos los funcionarios públicos que bajo el mando de estos, ha hecho sucumbir a nuestra república a la pobreza y ahora al socialismo.
El mayor reto político del FMLN, ahora como primera fuerza política del país, es mantener las garantías democráticas, la estabilidad política y social, que ARENA ha logrado mantener desde los acuerdos de paz, pero sobretodo garantizar la estabilidad laboral que ha sido amenazada por la confrontación con el gremio empresarial.
Personalmente considero que el FMLN es un error para el destino del país, pero esa es la consecuencia de malos gobiernos como los de ARENA en los pasados veinte años.
Es nuestro deber desde el exterior vigilar de cerca que la democracia y el sistema de libertades que la población desea sean respetadas, esa promesa ha sido el punto vital del gane del FMLN, ya que convencieron a la población de que esas realidades no cambiarían.
Cualquier cambio a esa promesa debe ser defendida por todos los medios posibles y los responsables de romperla deberán ser impugnados con todo el poder que la constitución de la república faculta.
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Monday, March 16, 2009
Saturday, March 14, 2009
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Carta al empresario y benefactor Nicolás Salume

Por Paolo Lüers - Periodista y editor del blog Siguiente Pagina
Estimado don Nico:Usted realmente es buena gente. Está ayudando al pobre Mauricio Funes. No tengo muy claro si realmente le prestó de su propio pisto, o si más bien le prestó a Funes su buen nombre para justificar este montón de plata en su cuenta personal.
Sea como sea, ha sido muy generoso por parte suya echarle el hombro al pobre candidato de los pobres.Además le dio una casona en La Mascota.
Definitivamente, no podía permitir que el pobre siga aguantando en aquella casa de clase media en Santa Elena.
No era apropiado para el futuro presidente del cambio. Como hoy el candidato reveló en la entrevista con Neto López: En aquella casita de Santa Elena ni siquiera le cabían todos los carros - ¿y cómo le iban a garantizar entonces la debida seguridad?Lástima, don Nico, que no se le ocurrió esto de la mansión apropiada en las campañas anteriores.
El pobre Rubén Zamora, cuando era candidato presidencial del FMLN en 1994, tuvo que quedarse toda la campaña en su casita en la Vista Hermosa.
Facundo, cuando era candidato del FMLN en 1999, aguantó toda la campaña presidencial en su casita en la Motocross.
Ni siquiera a Schafick le dieron una casona adecuada, se quedó aguantando peligros en su modesta casa por el parque de la Miramonte.
¡A lo mejor por esto perdieron! No tenían los amigotes adecuados para darles carros y casas de presidente...¡
Que bueno que esta vez es diferente! Esta vez, si pierde el FMLN, por lo menos no será porque no le dieron a su candidato un estilo de vida adecuado.
Gracias, Don Nico, por este servicio a la revolución.Le saluda Paolo Lüers
La cita de mañana
Escrito por Federico Hernández Aguilar/ Escritor y colaborador de LA PRENSA GRÁFICA
El sufragio es clave, sin duda, pero solo alcanza su plenitud democrática cuando se cumplen, previamente, una serie de condiciones. Grandes tiranías en la historia de la humanidad fueron respaldadas, al principio, por abrumadoras mayorías, con sus consecuentes endosos en las urnas. En ninguno de estos casos, sin embargo, terminó respetándose la voluntad de los que emitieron el voto, que seguramente deseaban, entre otras cosas, seguir votando libremente en el futuro.
Usted y yo, amigo lector, tenemos mañana una cita con la historia. Muchas cosas importantes están en juego, precisamente porque los seres humanos jamás deberíamos jugar con la democracia o la libertad, valores fundamentales que nos convierten en dueños de nuestro destino y a nuestras naciones en propietarias legítimas del desarrollo.
Variados análisis, lucubraciones, ataques y controversias han tenido lugar durante la campaña electoral que agoniza. Todo ello, empero, desemboca por fin en el día de mañana, cuando los ciudadanos que estemos en condiciones de hacerlo vayamos a las urnas y elijamos a nuestras máximas autoridades ejecutivas. Es apenas un día, pero que pone fin a los casi cuatrocientos que nos tomó conocer a los candidatos, escuchar sus argumentos, evidenciar sus fortalezas y debilidades y, ojalá, analizar sus propuestas. Un domingo apenas; pero un domingo como pocos.
Es muy significativo lo que estamos en vísperas de definir. Para cuando mañana se ponga el sol, los salvadoreños habremos resuelto no solo una bifurcación más de plataformas políticas, sino también el cruce de dos modos de pensar, dos maneras de entender el mundo y dos visiones radicalmente distintas de asumir la libertad humana e interpretar los valores democráticos. Hay bastante filosofía detrás de esto, pero no es por razones filosóficas que debemos votar. Nos corresponde hacerlo en razón del interés que tenemos en nuestra propia prosperidad, como individuos y como nación. Nada debería importarnos más.
Las reflexiones que en los últimos días hemos hecho, en la intimidad de nuestras conciencias, nos conducirán irremediablemente a una inflexión histórica. En países como el nuestro, toda elección presidencial comporta notables avances o retrocesos, dependiendo de la categoría con que jerarquizamos las virtudes de la democracia. Esa batalla de ideas e intuiciones tiene lugar en el interior de cada ciudadano, ahí donde el ruido de la campaña, aunque sea muy fuerte, no puede penetrar sin nuestro consentimiento. Y es ahí, en ese ámbito tan individual y a la vez tan decisivo, donde comienzan o terminan nuestras posibilidades de ser protagonistas de la historia.
Los que decidimos intervenir en este proceso electoral, amparados en la libertad de opinión que gozamos en el país, lo hemos tratado de hacer en función de lo que creemos correcto. En mi caso personal, ha sido una forma de asumir mi responsabilidad como ciudadano que trata de informarse. Por eso me preocupa que haya candidatos, políticos y seudo-intelectuales que se atrevieran a negarle contundencia a mis argumentos y reflexiones a partir del cargo gubernamental que ocupo, como si el derecho a la opinión tuviera que estar restringido por el servicio público. Juzgar mis intervenciones (y las de otros funcionarios) bajo este rasero equivale a tener un concepto muy limitado de la democracia y sus alcances.
La democracia no es una amalgama más o menos uniforme de idealismos, sino una suma de voluntades. Así como no se puede ser democrático sin comprender que todos –sin excepción– tenemos una responsabilidad ineludible en la construcción del país y sus instituciones, tampoco es inteligente reducir la democracia a una sola de sus expresiones políticas: el voto.
El sufragio es clave, sin duda, pero solo alcanza su plenitud democrática cuando se cumplen, previamente, una serie de condiciones. Grandes tiranías en la historia de la humanidad fueron respaldadas, al principio, por abrumadoras mayorías, con sus consecuentes endosos en las urnas. En ninguno de estos casos, sin embargo, terminó respetándose la voluntad de los que emitieron el voto, que seguramente deseaban, entre otras cosas, seguir votando libremente en el futuro. Un proceso electoral, por lo tanto, puede muy bien ser utilizado para echar a andar procesos reñidos con la democracia misma.
Pero así como la democracia no está garantizada únicamente por las elecciones, también es verdad que no puede existir democracia sin elecciones libres. De ahí que los valores en que afincamos la democracia y la libertad tengan la importancia que algunos hemos querido hacer notar a lo largo de esta campaña. Ciertamente, no todos entendemos la democracia y la libertad de la misma manera. Por eso, aunque las palabras democracia y libertad se encuentran, hoy por hoy, en sendos discursos electorales de ARENA y el FMLN, las diferencias sustanciales debemos buscarlas en la aplicación práctica de estos conceptos.
¿Manejan igual sus disidencias ARENA y el FMLN? ¿Quién acepta mejor las críticas y las incorpora a sus propuestas políticas? ¿Cuál de los dos partidos se muestra, en los hechos, más abierto a defender la libertad de expresión o de credo, por hablar de dos derechos fundamentales?
A la luz de estas interrogantes, por mucho que un candidato nos hable de libertad, no podemos confiar en alguien que recurre constantemente a la autocensura como estrategia político-electoral. Aunque él sea incapaz de reconocerlo, eso se llama incoherencia. Y la incoherencia, cuando hay democracia y libertad, suele ser duramente castigada en las urnas.
El sufragio es clave, sin duda, pero solo alcanza su plenitud democrática cuando se cumplen, previamente, una serie de condiciones. Grandes tiranías en la historia de la humanidad fueron respaldadas, al principio, por abrumadoras mayorías, con sus consecuentes endosos en las urnas. En ninguno de estos casos, sin embargo, terminó respetándose la voluntad de los que emitieron el voto, que seguramente deseaban, entre otras cosas, seguir votando libremente en el futuro.
Usted y yo, amigo lector, tenemos mañana una cita con la historia. Muchas cosas importantes están en juego, precisamente porque los seres humanos jamás deberíamos jugar con la democracia o la libertad, valores fundamentales que nos convierten en dueños de nuestro destino y a nuestras naciones en propietarias legítimas del desarrollo.
Variados análisis, lucubraciones, ataques y controversias han tenido lugar durante la campaña electoral que agoniza. Todo ello, empero, desemboca por fin en el día de mañana, cuando los ciudadanos que estemos en condiciones de hacerlo vayamos a las urnas y elijamos a nuestras máximas autoridades ejecutivas. Es apenas un día, pero que pone fin a los casi cuatrocientos que nos tomó conocer a los candidatos, escuchar sus argumentos, evidenciar sus fortalezas y debilidades y, ojalá, analizar sus propuestas. Un domingo apenas; pero un domingo como pocos.
Es muy significativo lo que estamos en vísperas de definir. Para cuando mañana se ponga el sol, los salvadoreños habremos resuelto no solo una bifurcación más de plataformas políticas, sino también el cruce de dos modos de pensar, dos maneras de entender el mundo y dos visiones radicalmente distintas de asumir la libertad humana e interpretar los valores democráticos. Hay bastante filosofía detrás de esto, pero no es por razones filosóficas que debemos votar. Nos corresponde hacerlo en razón del interés que tenemos en nuestra propia prosperidad, como individuos y como nación. Nada debería importarnos más.
Las reflexiones que en los últimos días hemos hecho, en la intimidad de nuestras conciencias, nos conducirán irremediablemente a una inflexión histórica. En países como el nuestro, toda elección presidencial comporta notables avances o retrocesos, dependiendo de la categoría con que jerarquizamos las virtudes de la democracia. Esa batalla de ideas e intuiciones tiene lugar en el interior de cada ciudadano, ahí donde el ruido de la campaña, aunque sea muy fuerte, no puede penetrar sin nuestro consentimiento. Y es ahí, en ese ámbito tan individual y a la vez tan decisivo, donde comienzan o terminan nuestras posibilidades de ser protagonistas de la historia.
Los que decidimos intervenir en este proceso electoral, amparados en la libertad de opinión que gozamos en el país, lo hemos tratado de hacer en función de lo que creemos correcto. En mi caso personal, ha sido una forma de asumir mi responsabilidad como ciudadano que trata de informarse. Por eso me preocupa que haya candidatos, políticos y seudo-intelectuales que se atrevieran a negarle contundencia a mis argumentos y reflexiones a partir del cargo gubernamental que ocupo, como si el derecho a la opinión tuviera que estar restringido por el servicio público. Juzgar mis intervenciones (y las de otros funcionarios) bajo este rasero equivale a tener un concepto muy limitado de la democracia y sus alcances.
La democracia no es una amalgama más o menos uniforme de idealismos, sino una suma de voluntades. Así como no se puede ser democrático sin comprender que todos –sin excepción– tenemos una responsabilidad ineludible en la construcción del país y sus instituciones, tampoco es inteligente reducir la democracia a una sola de sus expresiones políticas: el voto.
El sufragio es clave, sin duda, pero solo alcanza su plenitud democrática cuando se cumplen, previamente, una serie de condiciones. Grandes tiranías en la historia de la humanidad fueron respaldadas, al principio, por abrumadoras mayorías, con sus consecuentes endosos en las urnas. En ninguno de estos casos, sin embargo, terminó respetándose la voluntad de los que emitieron el voto, que seguramente deseaban, entre otras cosas, seguir votando libremente en el futuro. Un proceso electoral, por lo tanto, puede muy bien ser utilizado para echar a andar procesos reñidos con la democracia misma.
Pero así como la democracia no está garantizada únicamente por las elecciones, también es verdad que no puede existir democracia sin elecciones libres. De ahí que los valores en que afincamos la democracia y la libertad tengan la importancia que algunos hemos querido hacer notar a lo largo de esta campaña. Ciertamente, no todos entendemos la democracia y la libertad de la misma manera. Por eso, aunque las palabras democracia y libertad se encuentran, hoy por hoy, en sendos discursos electorales de ARENA y el FMLN, las diferencias sustanciales debemos buscarlas en la aplicación práctica de estos conceptos.
¿Manejan igual sus disidencias ARENA y el FMLN? ¿Quién acepta mejor las críticas y las incorpora a sus propuestas políticas? ¿Cuál de los dos partidos se muestra, en los hechos, más abierto a defender la libertad de expresión o de credo, por hablar de dos derechos fundamentales?
A la luz de estas interrogantes, por mucho que un candidato nos hable de libertad, no podemos confiar en alguien que recurre constantemente a la autocensura como estrategia político-electoral. Aunque él sea incapaz de reconocerlo, eso se llama incoherencia. Y la incoherencia, cuando hay democracia y libertad, suele ser duramente castigada en las urnas.
El tiempo se acabó
Escrito por Rafael Ernesto Góchez/ Colaborador de LA PRENSA GRÁFICA
La recesión es global y profunda. En EUA se perdieron 600 mil empleos en enero de 2009. El presidente Barack Obama criticó a la corriente conservadora por plantear que la reducción de impuestos es suficiente para resolver los problemas económicos y que el papel del gobierno no es relevante en este campo. Al respecto, Obama afirmó que el gobierno federal es la única entidad con recursos para reanimar la economía y que los norteamericanos votaron por el cambio. La ley de estímulo económico aprobada fue de US$787,000 millones y se proyectan otros US$75,000 millones para refinanciar hipotecas.
Desafortunadamente, la crisis económica mundial también podría reactivar el proteccionismo. Prueba de ello es que los demócratas habían incluido inicialmente una controversial disposición en el plan de estímulo económico. La cláusula “Compre estadounidense” pedía que en proyectos de obras públicas solo se utilizaran hierro, acero y bienes manufacturados en EUA.
La economía norteamericana creció 1.1% en 2008. Es probable que Latinoamérica tenga un similar crecimiento en 2009. Las áreas más afectadas serían: turismo, remesas, manufacturas, inversión extranjera y exportaciones. Los retos centroamericanos son: energía, crédito productivo, narcotráfico y vulnerabilidad socioambiental. Todo ello exige una efectiva colaboración entre los países centroamericanos.
En El Salvador, ya se vive una complicada situación económica. La cual no se siente tanto debido a la intensidad de la campaña electoral. Tan difícil es el escenario 2009-14 que el próximo gobernante no tendrá “luna de miel”. Los siguientes escenarios ilustran el embarazoso futuro salvadoreño.
Escenario 1: El principal partido de oposición gana y asume la presidencia de la república. El partido de gobierno se convierte en oposición y el bloque conservador ejerce su influencia legislativa. Se podría generar un período de transición caracterizado por una difícil gobernabilidad.
Escenario 2: El partido de gobierno retiene la presidencia de la república y la oposición política se siente frustrada y cuestiona la elección. El Salvador correría el riesgo de sumergirse en una doble crisis: política y económica.
Escenario 3: El partido de gobierno retiene el Órgano Ejecutivo y la oposición acepta los resultados electorales. La creciente demanda social, el limitado espacio fiscal y la necesidad de financiamiento externo exigirían acuerdos nacionales básicos y soluciones a los problemas cotidianos de la población.
Estos escenarios sugieren la construcción de un proyecto de país. El tiempo se acabó para el absolutismo y la intolerancia. Ha llegado la hora de la apertura interna. Por ello, el nuevo mandatario debería precisar el financiamiento de su plan de gobierno y establecer el desarrollo local como punto de encuentro.
En la actual coyuntura, el país requiere que la sociedad y el Estado salvadoreño definan el cambio que están dispuestos a concertar e impulsar. ¿Cambio de énfasis, estrategia, modelo o sistema? Existen, entre otras, las siguientes opciones: (1) El Salvador va por buen rumbo, solo se requieren algunos ajustes v. g. focalización de subsidios. (2) El problema es de eficiencia y coherencia, se necesita una nueva estrategia de desarrollo v. g. FUSADES ha presentado una propuesta de democracia y crecimiento. (3) El país demanda un nuevo modelo de desarrollo: un conjunto de efectivas políticas, leyes e instituciones para mejorar el bienestar humano de las presentes y futuras generaciones. El desarrollo sostenible sería una alternativa. (4) Para lograr el bien común hay que abandonar el sistema capitalista y adoptar el socialista, estableciendo diferentes valores, principios y funciones del Estado (intervencionismo) para distribuir la riqueza y alcanzar la igualdad social.
La recesión es global y profunda. En EUA se perdieron 600 mil empleos en enero de 2009. El presidente Barack Obama criticó a la corriente conservadora por plantear que la reducción de impuestos es suficiente para resolver los problemas económicos y que el papel del gobierno no es relevante en este campo. Al respecto, Obama afirmó que el gobierno federal es la única entidad con recursos para reanimar la economía y que los norteamericanos votaron por el cambio. La ley de estímulo económico aprobada fue de US$787,000 millones y se proyectan otros US$75,000 millones para refinanciar hipotecas.
Desafortunadamente, la crisis económica mundial también podría reactivar el proteccionismo. Prueba de ello es que los demócratas habían incluido inicialmente una controversial disposición en el plan de estímulo económico. La cláusula “Compre estadounidense” pedía que en proyectos de obras públicas solo se utilizaran hierro, acero y bienes manufacturados en EUA.
La economía norteamericana creció 1.1% en 2008. Es probable que Latinoamérica tenga un similar crecimiento en 2009. Las áreas más afectadas serían: turismo, remesas, manufacturas, inversión extranjera y exportaciones. Los retos centroamericanos son: energía, crédito productivo, narcotráfico y vulnerabilidad socioambiental. Todo ello exige una efectiva colaboración entre los países centroamericanos.
En El Salvador, ya se vive una complicada situación económica. La cual no se siente tanto debido a la intensidad de la campaña electoral. Tan difícil es el escenario 2009-14 que el próximo gobernante no tendrá “luna de miel”. Los siguientes escenarios ilustran el embarazoso futuro salvadoreño.
Escenario 1: El principal partido de oposición gana y asume la presidencia de la república. El partido de gobierno se convierte en oposición y el bloque conservador ejerce su influencia legislativa. Se podría generar un período de transición caracterizado por una difícil gobernabilidad.
Escenario 2: El partido de gobierno retiene la presidencia de la república y la oposición política se siente frustrada y cuestiona la elección. El Salvador correría el riesgo de sumergirse en una doble crisis: política y económica.
Escenario 3: El partido de gobierno retiene el Órgano Ejecutivo y la oposición acepta los resultados electorales. La creciente demanda social, el limitado espacio fiscal y la necesidad de financiamiento externo exigirían acuerdos nacionales básicos y soluciones a los problemas cotidianos de la población.
Estos escenarios sugieren la construcción de un proyecto de país. El tiempo se acabó para el absolutismo y la intolerancia. Ha llegado la hora de la apertura interna. Por ello, el nuevo mandatario debería precisar el financiamiento de su plan de gobierno y establecer el desarrollo local como punto de encuentro.
En la actual coyuntura, el país requiere que la sociedad y el Estado salvadoreño definan el cambio que están dispuestos a concertar e impulsar. ¿Cambio de énfasis, estrategia, modelo o sistema? Existen, entre otras, las siguientes opciones: (1) El Salvador va por buen rumbo, solo se requieren algunos ajustes v. g. focalización de subsidios. (2) El problema es de eficiencia y coherencia, se necesita una nueva estrategia de desarrollo v. g. FUSADES ha presentado una propuesta de democracia y crecimiento. (3) El país demanda un nuevo modelo de desarrollo: un conjunto de efectivas políticas, leyes e instituciones para mejorar el bienestar humano de las presentes y futuras generaciones. El desarrollo sostenible sería una alternativa. (4) Para lograr el bien común hay que abandonar el sistema capitalista y adoptar el socialista, estableciendo diferentes valores, principios y funciones del Estado (intervencionismo) para distribuir la riqueza y alcanzar la igualdad social.
El Frente no es la solución, el Frente es el problema
Por Raúl Lara Menéndez
Vivimos tiempos difíciles y toda una nación, toda una sociedad, un sistema y unos valores familiares y morales, se juegan su futuro a una carta, a una papeleta, a una cruz.
Nunca han estado tan amenazadas la libertad, la democracia y el progreso de nuestro país. ¿Con qué responsabilidad asumiremos este deber? ¿Con qué criterios enfrentaremos esta decisión? ¿Cómo responderemos a nuestros hijos si nos equivocamos? No son cosas insignificantes. Nos jugamos todo: libertad, progreso, paz social, educación libre de nuestros hijos, estabilidad de los empleos, oportunidades de trabajo, derecho a la propiedad privada, a preservar nuestros valores morales y principios religiosos.
La gran pregunta es: ¿Quién me ofrece a mí y a mi familia las mejores ventajas y oportunidades de progresar, de mantener mi empleo y mejorar mis condiciones de trabajo, de elegir libremente la educación de mis hijos, en un ambiente de libertad, democracia, progreso y paz social?
Las políticas estatizantes y el control de los medios de producción de un gobierno socialista-comunista que traería el FMLN, son malas noticias para el bolsillo de los salvadoreños, para la conservación de sus empleos, para la inversión y el desarrollo, para el turismo, para las políticas migratorias y para las remesas. Esto es así, no hay vuelta de hoja.
¿Qué puede esperarse del FMLN, un partido que ha violado sistemáticamente los derechos de sus propios correligionarios imponiendo la voluntad de unos pocos y silenciando y expulsando a los que no se someten?
¿Desde cuándo la ignorancia, el desprecio y el error, alimentados por el odio y la mentira son ejemplo, modelo y esperanza de nada? No se puede construir una sociedad más humana, más justa, más próspera y libre, poniendo como cimientos el odio, la venganza, el fanatismo y la lucha de clases.
El Frente tiene una vergonzosa falsa moral de conveniencia con la que tratan de encubrir todas sus mentiras y engaños. Han bloqueado todo plan de gobierno para el bien público tan pronto como ha sido propuesto, negándole a la población beneficios y oportunidades.
Sería fatal llevar a hombres oscuros e incapaces a los más altos cargos de gobierno "para probar el cambio", que no sería más que el caos, el desastre y la destrucción que ocasionaría un desgobierno marxista-populista. El candidato Funes sólo es una fachada, un retoque cosmético con el cual disimulan la verdadera marea voraz e insaciable del farabundismo-chavismo. Mauricio Funes pretende pasar por un social-demócrata reformista, pero no es más que la pantalla de un partido marxista irreformable.
Que no se ponga en duda, tratarán por todos los medios de engañar y utilizar al pueblo, para luego deshumanizarlo y someterlo. Si antes metía miedo el comunista Schafik, que no tenía las manos manchadas de sangre, ahora el peligro y el horror se han multiplicado con un Sánchez Cerén, comandante guerrillero, comunista recalcitrante, lleno de odios viejos y vengativos, apoyado por los gobiernos totalitarios de Chavez, Morales y Ortega y por el régimen oprobioso de los hermanos Castro. Estas figuras tenebrosas, salidas de un pasado violento que no debemos olvidar, distorsionan y chocan con las aspiraciones y necesidades de los tiempos actuales y bloquean con su mentalidad radical, toda posibilidad de avanzar en la senda del progreso.
Hoy como ayer estamos en la obligación de recordar el pasado, pues el que lo ignore está condenado a repetirlo. Libertad que encadena, progreso que empobrece, cambio que retrocede… son lo que ofrece el socialismo-comunismo que impondría el FMLN. El Frente nunca va a ser la solución de nuestros problemas… el Frente es el problema.
Para un gobernante, lo más importante es el liderazgo moral y guiar con el ejemplo, el compromiso auténtico y el entusiasmo por servir a su país y a sus compatriotas, no a su propio ego, ni a un partido político sin vocación de servicio. En este punto, no hay comparación posible entre el ingeniero Avila e ingeniero Zablah y la dupla inexperta y divergente de los señores Funes-Sánchez Cerén.
El ingeniero Avila ha venido a darnos a todos, una razón para creer: a los jóvenes, a las mujeres, a la gente del campo, a los comerciantes, a los profesionales y a toda esa gran clase media que espera y quiere volver a creer en nuestros genuinos valores y en lideres honrados y capaces.
La mayoría de decisiones individuales en momentos difíciles, se toman con más apasionamiento que reflexión. Ahora…¡No! … Nos jugamos el futuro de la patria. Debemos abrir nuestras mentes, porque las mentes son como los paracaídas, sólo funcionan cuando están abiertas.
No podemos quedarnos sin reaccionar ante la amenaza real de un giro violento hacia la izquierda radical e intransigente, que sumiría al país en un desastre total de penuria y pobreza. Debemos tener la más impresionante demostración de sabiduría y disciplina política de la historia.
Ensanchar el voto nacionalista hasta donde nunca se ha llegado en una votación masiva, en defensa de nuestros hijos, de nuestras libertades, de nuestro sistema de vida y de nuestros nobles sentimientos y valores. Los salvadoreños no somos tontos, como para querer salir a cenar con el diablo, pero los que se empeñen en hacerlo, que lleven un tenedor largo, y aún así, se terminarán quemando.
Vivimos tiempos difíciles y toda una nación, toda una sociedad, un sistema y unos valores familiares y morales, se juegan su futuro a una carta, a una papeleta, a una cruz.
Nunca han estado tan amenazadas la libertad, la democracia y el progreso de nuestro país. ¿Con qué responsabilidad asumiremos este deber? ¿Con qué criterios enfrentaremos esta decisión? ¿Cómo responderemos a nuestros hijos si nos equivocamos? No son cosas insignificantes. Nos jugamos todo: libertad, progreso, paz social, educación libre de nuestros hijos, estabilidad de los empleos, oportunidades de trabajo, derecho a la propiedad privada, a preservar nuestros valores morales y principios religiosos.
La gran pregunta es: ¿Quién me ofrece a mí y a mi familia las mejores ventajas y oportunidades de progresar, de mantener mi empleo y mejorar mis condiciones de trabajo, de elegir libremente la educación de mis hijos, en un ambiente de libertad, democracia, progreso y paz social?
Las políticas estatizantes y el control de los medios de producción de un gobierno socialista-comunista que traería el FMLN, son malas noticias para el bolsillo de los salvadoreños, para la conservación de sus empleos, para la inversión y el desarrollo, para el turismo, para las políticas migratorias y para las remesas. Esto es así, no hay vuelta de hoja.
¿Qué puede esperarse del FMLN, un partido que ha violado sistemáticamente los derechos de sus propios correligionarios imponiendo la voluntad de unos pocos y silenciando y expulsando a los que no se someten?
¿Desde cuándo la ignorancia, el desprecio y el error, alimentados por el odio y la mentira son ejemplo, modelo y esperanza de nada? No se puede construir una sociedad más humana, más justa, más próspera y libre, poniendo como cimientos el odio, la venganza, el fanatismo y la lucha de clases.
El Frente tiene una vergonzosa falsa moral de conveniencia con la que tratan de encubrir todas sus mentiras y engaños. Han bloqueado todo plan de gobierno para el bien público tan pronto como ha sido propuesto, negándole a la población beneficios y oportunidades.
Sería fatal llevar a hombres oscuros e incapaces a los más altos cargos de gobierno "para probar el cambio", que no sería más que el caos, el desastre y la destrucción que ocasionaría un desgobierno marxista-populista. El candidato Funes sólo es una fachada, un retoque cosmético con el cual disimulan la verdadera marea voraz e insaciable del farabundismo-chavismo. Mauricio Funes pretende pasar por un social-demócrata reformista, pero no es más que la pantalla de un partido marxista irreformable.
Que no se ponga en duda, tratarán por todos los medios de engañar y utilizar al pueblo, para luego deshumanizarlo y someterlo. Si antes metía miedo el comunista Schafik, que no tenía las manos manchadas de sangre, ahora el peligro y el horror se han multiplicado con un Sánchez Cerén, comandante guerrillero, comunista recalcitrante, lleno de odios viejos y vengativos, apoyado por los gobiernos totalitarios de Chavez, Morales y Ortega y por el régimen oprobioso de los hermanos Castro. Estas figuras tenebrosas, salidas de un pasado violento que no debemos olvidar, distorsionan y chocan con las aspiraciones y necesidades de los tiempos actuales y bloquean con su mentalidad radical, toda posibilidad de avanzar en la senda del progreso.
Hoy como ayer estamos en la obligación de recordar el pasado, pues el que lo ignore está condenado a repetirlo. Libertad que encadena, progreso que empobrece, cambio que retrocede… son lo que ofrece el socialismo-comunismo que impondría el FMLN. El Frente nunca va a ser la solución de nuestros problemas… el Frente es el problema.
Para un gobernante, lo más importante es el liderazgo moral y guiar con el ejemplo, el compromiso auténtico y el entusiasmo por servir a su país y a sus compatriotas, no a su propio ego, ni a un partido político sin vocación de servicio. En este punto, no hay comparación posible entre el ingeniero Avila e ingeniero Zablah y la dupla inexperta y divergente de los señores Funes-Sánchez Cerén.
El ingeniero Avila ha venido a darnos a todos, una razón para creer: a los jóvenes, a las mujeres, a la gente del campo, a los comerciantes, a los profesionales y a toda esa gran clase media que espera y quiere volver a creer en nuestros genuinos valores y en lideres honrados y capaces.
La mayoría de decisiones individuales en momentos difíciles, se toman con más apasionamiento que reflexión. Ahora…¡No! … Nos jugamos el futuro de la patria. Debemos abrir nuestras mentes, porque las mentes son como los paracaídas, sólo funcionan cuando están abiertas.
No podemos quedarnos sin reaccionar ante la amenaza real de un giro violento hacia la izquierda radical e intransigente, que sumiría al país en un desastre total de penuria y pobreza. Debemos tener la más impresionante demostración de sabiduría y disciplina política de la historia.
Ensanchar el voto nacionalista hasta donde nunca se ha llegado en una votación masiva, en defensa de nuestros hijos, de nuestras libertades, de nuestro sistema de vida y de nuestros nobles sentimientos y valores. Los salvadoreños no somos tontos, como para querer salir a cenar con el diablo, pero los que se empeñen en hacerlo, que lleven un tenedor largo, y aún así, se terminarán quemando.
Friday, March 13, 2009
Al fin llegó el día
Escrito por David Escobar Galindo/ Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
Cuando algo se prolonga más de la cuenta, tiende a surgir de pronto la sensación de que siempre falta mucho para que llegue el momento del desenlace. Eso sucedió con la campaña electoral que acabamos de vivir —o de padecer, como podría decir algún inconforme menos prudente—. Visto el fenómeno con ojo retrovisor, uno tiene la fácil impresión de que los contendientes —partidos y candidatos— se arroparon cada vez más con una frase que bien podía haber sido ésta: queda tiempo suficiente para ver qué pasa. Ésa, por supuesto, es la mejor receta de la imprecisión. Si se hace un esfuerzo concienzudo, es posible, desde luego, lograr síntesis explicativas de lo que se dijo y de lo que se quiso decir; aunque lo esperable hubiera sido que no se necesitara de ningún esfuerzo concienzudo para tener claridad sobre las actitudes y los mensajes. Pero bien, eso tuvimos y con eso llegamos al umbral del día señalado, en el que al fin nos encontramos.
Las urnas se abrirán en unas horas, la ciudadanía acudirá a depositar su voluntad en ellas y poco después se oirá la voz de las urnas. Cuando esto último ocurra, será momento de calibrar una de las líneas maestras del futuro inmediato: la de la aceptación real de la lógica democrática en circunstancias especialmente dramáticas. Durante la trabajosa campaña electoral, el protagonismo lo tuvieron los contendientes; la ciudadanía era más bien sujeto pasivo y paciente. Pero ahora a los contendientes les toca callar y a los ciudadanos pronunciarse. Al darse a conocer los resultados, aunque las reacciones de los contendientes vuelvan a hacerse presentes, la suerte de la realidad no podrán controlarla como han hecho con la campaña. La obligación de los contendientes consiste en reconocer el resultado legítimo de las urnas; el rol de la ciudadanía consiste en acompañar y apoyar responsablemente tal reconocimiento.
Hasta la fecha, a lo largo de todo el proceso democrático, la ciudadanía nunca ha dejado de dar el buen ejemplo de la compostura y de la sensatez. De los actores políticos no podría decirse lo mismo, y ésa es, sin duda, la deuda más importante que ha dejado de honrar la llamada “clase política”. Y hay que subrayar que las ansiedades que afloraron durante la campaña se referían al comportamiento de la “clase política”, y en ningún momento al comportamiento de la ciudadanía. Esto es digno de la máxima atención, aunque parezca que pasa inadvertido, porque el proceso estaría realmente en riesgo fundamental si los temores sobre insensatez, malicia o irresponsabilidad recayeran en el comportamiento de la ciudadanía.
Si del domingo en adelante se mantiene la normalidad y todos actúan como deben actuar, el proceso nacional recibirá todos los parabienes. Confiamos en que así será. En todo caso, lo más productivo de lo que se ha dado en esta dilatada coyuntura electoral es la buena cosecha de lecciones. No hay duda de que después del domingo nadie volverá a ser el mismo que era o que creía ser, y específicamente en el ámbito de la política, que viene de ser un cenáculo inaccesible, pasó a ser una exclusiva tertulia más o menos conflictiva y ahora está en vías de ser un campo de experimentación al aire libre. Que esto prospere.
Cuando algo se prolonga más de la cuenta, tiende a surgir de pronto la sensación de que siempre falta mucho para que llegue el momento del desenlace. Eso sucedió con la campaña electoral que acabamos de vivir —o de padecer, como podría decir algún inconforme menos prudente—. Visto el fenómeno con ojo retrovisor, uno tiene la fácil impresión de que los contendientes —partidos y candidatos— se arroparon cada vez más con una frase que bien podía haber sido ésta: queda tiempo suficiente para ver qué pasa. Ésa, por supuesto, es la mejor receta de la imprecisión. Si se hace un esfuerzo concienzudo, es posible, desde luego, lograr síntesis explicativas de lo que se dijo y de lo que se quiso decir; aunque lo esperable hubiera sido que no se necesitara de ningún esfuerzo concienzudo para tener claridad sobre las actitudes y los mensajes. Pero bien, eso tuvimos y con eso llegamos al umbral del día señalado, en el que al fin nos encontramos.
Las urnas se abrirán en unas horas, la ciudadanía acudirá a depositar su voluntad en ellas y poco después se oirá la voz de las urnas. Cuando esto último ocurra, será momento de calibrar una de las líneas maestras del futuro inmediato: la de la aceptación real de la lógica democrática en circunstancias especialmente dramáticas. Durante la trabajosa campaña electoral, el protagonismo lo tuvieron los contendientes; la ciudadanía era más bien sujeto pasivo y paciente. Pero ahora a los contendientes les toca callar y a los ciudadanos pronunciarse. Al darse a conocer los resultados, aunque las reacciones de los contendientes vuelvan a hacerse presentes, la suerte de la realidad no podrán controlarla como han hecho con la campaña. La obligación de los contendientes consiste en reconocer el resultado legítimo de las urnas; el rol de la ciudadanía consiste en acompañar y apoyar responsablemente tal reconocimiento.
Hasta la fecha, a lo largo de todo el proceso democrático, la ciudadanía nunca ha dejado de dar el buen ejemplo de la compostura y de la sensatez. De los actores políticos no podría decirse lo mismo, y ésa es, sin duda, la deuda más importante que ha dejado de honrar la llamada “clase política”. Y hay que subrayar que las ansiedades que afloraron durante la campaña se referían al comportamiento de la “clase política”, y en ningún momento al comportamiento de la ciudadanía. Esto es digno de la máxima atención, aunque parezca que pasa inadvertido, porque el proceso estaría realmente en riesgo fundamental si los temores sobre insensatez, malicia o irresponsabilidad recayeran en el comportamiento de la ciudadanía.
Si del domingo en adelante se mantiene la normalidad y todos actúan como deben actuar, el proceso nacional recibirá todos los parabienes. Confiamos en que así será. En todo caso, lo más productivo de lo que se ha dado en esta dilatada coyuntura electoral es la buena cosecha de lecciones. No hay duda de que después del domingo nadie volverá a ser el mismo que era o que creía ser, y específicamente en el ámbito de la política, que viene de ser un cenáculo inaccesible, pasó a ser una exclusiva tertulia más o menos conflictiva y ahora está en vías de ser un campo de experimentación al aire libre. Que esto prospere.
Sobre las remesas y la perdida del TPS
Estimados lectores,
Personalmente considero que estos dos congresistas no tienen el poder para ejecutar una accion de esa indole. Pueden recomendarla por supuesto, pero el TPS es una decision ejecutiva que solo el Presidente Obama puede decidir y dudo mucho que el presidente decida a favor de cualquier peticion que envuelva castigar a quienes viven en Estados Unidos.
Con respecto a las remesas, es similar, sin embargo, alli ellos tienen mayor control y podrian realizarlo con mayor facilidad. Es claro que Sanchez Ceren es un enemigo de este pais y acciones que promuevan el socialismo del siglo XXI desde la presidencia de El Salvador es un atentado a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Este anuncio de parte de estos congresistas es un golpe politico bajo para el FMLN, porque esto asustara a miles de compatriotas y otros similares en el pais.
No estoy de acuerdo a que se utilicen estas tacticas de temor, porque crean confusion.
El electorado debe estar claro en algo, el FMLN es enemigo de Estados Unidos, y con Sanchez Ceren como vicepresidente lo seguiran siendo. Como Vicepresidente Sanchez Ceren puede hacer lo que el desee sin la autorizacion de Funes, ya que ha sido electo por el pueblo. Asi que, fotos de Sanchez Ceren visitando a Chavez, a Castro, a Ortega o a cualquier otro comunista, seran un punto de discordia entre El Salvador y Estados Unidos.
Eso si puede llevar a accione spoliticas de parte de Estados Unidos que no se limitarian al control de las remesas sino que pudieran extenderse a embargos comerciales que serian desastrozos para el pais.
Como lo exprese en mi articulo de esta semana, El Salvador debe decidir por la estabilidad politica, social y economica, que lastimosamente el FMLN no puede garantizar.
Bendiciones,
Walter Monge-Cruz
Personalmente considero que estos dos congresistas no tienen el poder para ejecutar una accion de esa indole. Pueden recomendarla por supuesto, pero el TPS es una decision ejecutiva que solo el Presidente Obama puede decidir y dudo mucho que el presidente decida a favor de cualquier peticion que envuelva castigar a quienes viven en Estados Unidos.
Con respecto a las remesas, es similar, sin embargo, alli ellos tienen mayor control y podrian realizarlo con mayor facilidad. Es claro que Sanchez Ceren es un enemigo de este pais y acciones que promuevan el socialismo del siglo XXI desde la presidencia de El Salvador es un atentado a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Este anuncio de parte de estos congresistas es un golpe politico bajo para el FMLN, porque esto asustara a miles de compatriotas y otros similares en el pais.
No estoy de acuerdo a que se utilicen estas tacticas de temor, porque crean confusion.
El electorado debe estar claro en algo, el FMLN es enemigo de Estados Unidos, y con Sanchez Ceren como vicepresidente lo seguiran siendo. Como Vicepresidente Sanchez Ceren puede hacer lo que el desee sin la autorizacion de Funes, ya que ha sido electo por el pueblo. Asi que, fotos de Sanchez Ceren visitando a Chavez, a Castro, a Ortega o a cualquier otro comunista, seran un punto de discordia entre El Salvador y Estados Unidos.
Eso si puede llevar a accione spoliticas de parte de Estados Unidos que no se limitarian al control de las remesas sino que pudieran extenderse a embargos comerciales que serian desastrozos para el pais.
Como lo exprese en mi articulo de esta semana, El Salvador debe decidir por la estabilidad politica, social y economica, que lastimosamente el FMLN no puede garantizar.
Bendiciones,
Walter Monge-Cruz
Thursday, March 12, 2009
Peligran remesas y TPS si el FMLN gana
por El diario de Hoy
Miércoles, 11 de Marzo de 2009Una victoria del FMLN en las elecciones presidenciales del 15 de marzo obligaría al gobierno de Barack Obama a hacer una revisión total de la relación de los Estados Unidos con El Salvador, y podría requerir el "cese de los privilegios del TPS" para los salvadoreños y un "estricto control de las remesas", argumentaron ayer Dana Rohrabacher y Connie Mack, congresistas de los estados de California y de Florida, respectivamente.
"Si el FMLN llegase a ganar este domingo, El Salvador se convertiría rápidamente en un satélite y en un procurador de Venezuela, Rusia y quizás Irán", advirtió Mack durante la sesión del congreso, y agregó: "Necesitamos sopesar las potenciales ramificaciones de tal elección y su impacto en nuestras relaciones (con El Salvador), sobre todo en cuanto a las amplias y extendidas políticas sobre el TPS y sobre el flujo de remesas".
Rohrabacher insistió en que El Salvador ha sido un importante aliado de los Estados Unidos en el combate al narcotráfico y en la guerra de Irak, y de que, por lo tanto, los privilegios de legalización temporal para los inmigrantes salvadoreños ilegales han sido una merecida concesión a "un amigo". ¿Por qué, entonces, exigiría condiciones y restricciones para El Salvador si llegase a gobernar el FMLN?
"Mi propósito", aclaró Rohrabacher, "no es castigar a los salvadoreños, pero si un gobierno pro-terrorista toma el poder, será imperativo que revisemos nuestras políticas con el fin de proteger la seguridad nacional de los Estados Unidos".
Tanto Rohrabacher como Mack son miembros del subcomité de asuntos hemisféricos, y tienen influencia y poder de decisión en la formulación y la legislación de la política exterior estadounidense en relación con temas de seguridad nacional.
Dado que El Salvador recibe cantidades multimillonarias de ayuda económica y técnica, así como consideraciones especiales como el TPS, es parte del trabajo legislativo de Rohrabacher y Mack revisar la política hacia El Salvador si ocurriera un cambio substancial o "radical" de gobierno.
El fin al TPS y a las Remesas
Si Mauricio Funes gana la elección del 15 de marzo Rohrabacher propone dos cambios a la política exterior hacia El Salvador: la terminación definitiva del TPS y el estricto control de las remesas.
"Si el FMLN asume el gobierno de El Salvador, será necesario que las autoridades de los Estados Unidos consideren los vínculos del FMLN con grupos violentos antiamericanos y con grupos identificados como terroristas y, sobre esa base, proceder a la terminación inmediata del TPS para El Salvador", indicó Rohrabacher.
En segundo lugar, indicó, un "gobierno del FMLN podría requerir el estricto control de las remesas".
"Dada la naturaleza pro-terrorista del FMLN, y sus vínculos con grupos terroristas", expuso Rohrabacher, "si el FMLN ocupa el gobierno en El Salvador, será urgente aplicar controles especiales al flujo de remesas de los Estados Unidos a El Salvador, que alcanza los cuatro mil millones de dólares por año".
Dado que las leyes anti-terroristas de los Estados Unidos se han endurecido desde el ataque a Nueva York y a Washington ocurrido el 11 de septiembre de 2001, si hay pruebas de que un gobierno constituye una amenaza a los intereses de seguridad de los Estados Unidos, Obama podría verse obligado a aplicar fuertes restricciones y controles a todas las fuentes de financiamiento hacia El Salvador.
"Este comité", afirmó Rohrabacher, "tendrá que examinar y considerar la terminación del flujo de las remesas a El Salvador, tanto de nuestro país, en nuestra moneda, o utilizando nuestro sistema financiero y nuestros medios de telecomunicaciones vía terrestre o satelital".
Este control, explicó el congresista, lo ejercerá el Departamento del Tesoro (Hacienda); en cuanto al TPS, el Departamento de Seguridad Nacional, "tendrá que llevar a cabo una revisión masiva de los salvadoreños que residen o entran ilegalmente a los Estados Unidos".
Rohrabacher y Mack sostuvieron que estas medidas serán necesarias porque "el FMLN sería un contraparte poco fiable".
Miércoles, 11 de Marzo de 2009Una victoria del FMLN en las elecciones presidenciales del 15 de marzo obligaría al gobierno de Barack Obama a hacer una revisión total de la relación de los Estados Unidos con El Salvador, y podría requerir el "cese de los privilegios del TPS" para los salvadoreños y un "estricto control de las remesas", argumentaron ayer Dana Rohrabacher y Connie Mack, congresistas de los estados de California y de Florida, respectivamente.
"Si el FMLN llegase a ganar este domingo, El Salvador se convertiría rápidamente en un satélite y en un procurador de Venezuela, Rusia y quizás Irán", advirtió Mack durante la sesión del congreso, y agregó: "Necesitamos sopesar las potenciales ramificaciones de tal elección y su impacto en nuestras relaciones (con El Salvador), sobre todo en cuanto a las amplias y extendidas políticas sobre el TPS y sobre el flujo de remesas".
Rohrabacher insistió en que El Salvador ha sido un importante aliado de los Estados Unidos en el combate al narcotráfico y en la guerra de Irak, y de que, por lo tanto, los privilegios de legalización temporal para los inmigrantes salvadoreños ilegales han sido una merecida concesión a "un amigo". ¿Por qué, entonces, exigiría condiciones y restricciones para El Salvador si llegase a gobernar el FMLN?
"Mi propósito", aclaró Rohrabacher, "no es castigar a los salvadoreños, pero si un gobierno pro-terrorista toma el poder, será imperativo que revisemos nuestras políticas con el fin de proteger la seguridad nacional de los Estados Unidos".
Tanto Rohrabacher como Mack son miembros del subcomité de asuntos hemisféricos, y tienen influencia y poder de decisión en la formulación y la legislación de la política exterior estadounidense en relación con temas de seguridad nacional.
Dado que El Salvador recibe cantidades multimillonarias de ayuda económica y técnica, así como consideraciones especiales como el TPS, es parte del trabajo legislativo de Rohrabacher y Mack revisar la política hacia El Salvador si ocurriera un cambio substancial o "radical" de gobierno.
El fin al TPS y a las Remesas
Si Mauricio Funes gana la elección del 15 de marzo Rohrabacher propone dos cambios a la política exterior hacia El Salvador: la terminación definitiva del TPS y el estricto control de las remesas.
"Si el FMLN asume el gobierno de El Salvador, será necesario que las autoridades de los Estados Unidos consideren los vínculos del FMLN con grupos violentos antiamericanos y con grupos identificados como terroristas y, sobre esa base, proceder a la terminación inmediata del TPS para El Salvador", indicó Rohrabacher.
En segundo lugar, indicó, un "gobierno del FMLN podría requerir el estricto control de las remesas".
"Dada la naturaleza pro-terrorista del FMLN, y sus vínculos con grupos terroristas", expuso Rohrabacher, "si el FMLN ocupa el gobierno en El Salvador, será urgente aplicar controles especiales al flujo de remesas de los Estados Unidos a El Salvador, que alcanza los cuatro mil millones de dólares por año".
Dado que las leyes anti-terroristas de los Estados Unidos se han endurecido desde el ataque a Nueva York y a Washington ocurrido el 11 de septiembre de 2001, si hay pruebas de que un gobierno constituye una amenaza a los intereses de seguridad de los Estados Unidos, Obama podría verse obligado a aplicar fuertes restricciones y controles a todas las fuentes de financiamiento hacia El Salvador.
"Este comité", afirmó Rohrabacher, "tendrá que examinar y considerar la terminación del flujo de las remesas a El Salvador, tanto de nuestro país, en nuestra moneda, o utilizando nuestro sistema financiero y nuestros medios de telecomunicaciones vía terrestre o satelital".
Este control, explicó el congresista, lo ejercerá el Departamento del Tesoro (Hacienda); en cuanto al TPS, el Departamento de Seguridad Nacional, "tendrá que llevar a cabo una revisión masiva de los salvadoreños que residen o entran ilegalmente a los Estados Unidos".
Rohrabacher y Mack sostuvieron que estas medidas serán necesarias porque "el FMLN sería un contraparte poco fiable".
Wednesday, March 11, 2009
¿Qué piensan sacar prestando a insolventes?
Por Redaccion EDH
Funes ya se rindió a esa clase de halagos y tentaciones, como cuando recibía dinero de la Procuradora de Derechos Humanos por asesorías nunca aclaradas
Se ha revelado que el candidato de los comunistas, Funes, pide dinero a empresarios pero luego lo deposita en sus cuentas personales. Un individuo que no tiene un historial confiable de crédito y que ha caído en mora en el pasado por sumas relativamente modestas, ahora que es candidato de los comunistas recibe créditos millonarios.
La regla de los partidos políticos es que todo donativo o crédito se otorga a la agrupación, no a los candidatos o directivos en su carácter personal. Si además Funes alega hoy que el FMLN le ayudará a pagar el dinero que adeuda, no se aclara cómo fondos partidistas van a ser desviados para cancelar compromisos personales, lo que haría caer en el delito de malversación a los cabecillas del partido, a menos que una asamblea general de los miembros lo apruebe a posteriori. Es del todo irregular que primero se reciba el dinero y luego se autorice el pago.
Si el "periodista independiente" de entonces, que tenía topadas las tarjetas aunque ganaba 5 mil dólares al mes y ahora es gran abanderado de la honestidad pública, tuviera treinta años para pagar esos dos millones de dólares, SIN intereses, se vería obligado a abonar mensualmente 5 mil 555.65 dólares. Considerando que la Ley del Presupuesto asigna al Presidente de la República un salario mensual de 5 mil 181.72 dólares, incluidos los gastos de representación, eso nos lleva a una nueva e importantísima interrogante: ¿Quieren los salvadoreños como primer mandatario a alguien que de entrada estará forzado a pagar el ciento por ciento de su salario? ¿O es que Funes anticipa que le lloverá el dinero si llega a ser presidente?
Está acostumbrado a recibir mentas
Un crédito de esa magnitud siempre se otorga a cambio de garantías muy sólidas, que Funes nunca tuvo, o por expectativas de favores políticos, lo que le hace caer en tráfico de influencias.
La otra posibilidad es que Chávez, o las FARC, envíe una maleta con dinero para cancelar la deuda, como hizo con la presidenta de Argentina, Kirchner, y por lo cual hay individuos en prisión. Pero recibir dinero de gobiernos o de agrupaciones criminales como son las FARC hace caer tanto al sujeto como al partido que lo postula en delito de lesa patria.
En todo caso, ¿no encuentra el partido rojo absolutamente deshonesto que usando su nombre se tome dinero de un particular en beneficio de una persona y que además ésta no lo reporte al recibirlo?
El préstamo fue posible porque hay individuos que juegan a las dos cartas, que sin pudor alguno dan a todos los partidos en contienda sabiendo que llegado el momento serán recompensados. Pero eso está reñido tanto con la ley de los partidos como con la moral.
Otra pregunta es: ¿qué clase de favores se pueden obtener a cambio de dos millones y tantos dólares? Una es que un gobierno bajo tal presidente se haga del ojo pacho, que voltee discretamente la vista cuando se cometan actos contra la probidad pública. Otra es recibir favores que otros no obtienen, o en la frase de Orwell, elevarse a la categoría de ser más igual que el resto de iguales.
Funes ya se rindió a esa clase de halagos y tentaciones, como cuando recibía dinero de la Procuradora de Derechos Humanos por asesorías nunca aclaradas. Es lo que en el argot periodístico se llama recibir mentas pero que ningún periodista honesto acepta.
Funes ya se rindió a esa clase de halagos y tentaciones, como cuando recibía dinero de la Procuradora de Derechos Humanos por asesorías nunca aclaradas
Se ha revelado que el candidato de los comunistas, Funes, pide dinero a empresarios pero luego lo deposita en sus cuentas personales. Un individuo que no tiene un historial confiable de crédito y que ha caído en mora en el pasado por sumas relativamente modestas, ahora que es candidato de los comunistas recibe créditos millonarios.
La regla de los partidos políticos es que todo donativo o crédito se otorga a la agrupación, no a los candidatos o directivos en su carácter personal. Si además Funes alega hoy que el FMLN le ayudará a pagar el dinero que adeuda, no se aclara cómo fondos partidistas van a ser desviados para cancelar compromisos personales, lo que haría caer en el delito de malversación a los cabecillas del partido, a menos que una asamblea general de los miembros lo apruebe a posteriori. Es del todo irregular que primero se reciba el dinero y luego se autorice el pago.
Si el "periodista independiente" de entonces, que tenía topadas las tarjetas aunque ganaba 5 mil dólares al mes y ahora es gran abanderado de la honestidad pública, tuviera treinta años para pagar esos dos millones de dólares, SIN intereses, se vería obligado a abonar mensualmente 5 mil 555.65 dólares. Considerando que la Ley del Presupuesto asigna al Presidente de la República un salario mensual de 5 mil 181.72 dólares, incluidos los gastos de representación, eso nos lleva a una nueva e importantísima interrogante: ¿Quieren los salvadoreños como primer mandatario a alguien que de entrada estará forzado a pagar el ciento por ciento de su salario? ¿O es que Funes anticipa que le lloverá el dinero si llega a ser presidente?
Está acostumbrado a recibir mentas
Un crédito de esa magnitud siempre se otorga a cambio de garantías muy sólidas, que Funes nunca tuvo, o por expectativas de favores políticos, lo que le hace caer en tráfico de influencias.
La otra posibilidad es que Chávez, o las FARC, envíe una maleta con dinero para cancelar la deuda, como hizo con la presidenta de Argentina, Kirchner, y por lo cual hay individuos en prisión. Pero recibir dinero de gobiernos o de agrupaciones criminales como son las FARC hace caer tanto al sujeto como al partido que lo postula en delito de lesa patria.
En todo caso, ¿no encuentra el partido rojo absolutamente deshonesto que usando su nombre se tome dinero de un particular en beneficio de una persona y que además ésta no lo reporte al recibirlo?
El préstamo fue posible porque hay individuos que juegan a las dos cartas, que sin pudor alguno dan a todos los partidos en contienda sabiendo que llegado el momento serán recompensados. Pero eso está reñido tanto con la ley de los partidos como con la moral.
Otra pregunta es: ¿qué clase de favores se pueden obtener a cambio de dos millones y tantos dólares? Una es que un gobierno bajo tal presidente se haga del ojo pacho, que voltee discretamente la vista cuando se cometan actos contra la probidad pública. Otra es recibir favores que otros no obtienen, o en la frase de Orwell, elevarse a la categoría de ser más igual que el resto de iguales.
Funes ya se rindió a esa clase de halagos y tentaciones, como cuando recibía dinero de la Procuradora de Derechos Humanos por asesorías nunca aclaradas. Es lo que en el argot periodístico se llama recibir mentas pero que ningún periodista honesto acepta.
Piden a Sánchez Cerén aclarar el asesinato de embajador en 1979
Por Susana Peñate Diario El Mundo
Robin Gardner Dunn, hijo del ex embajador de Sudáfrica en el país, Archibald Gardner Dunn, quien fue secuestrado por las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) durante el conflicto armado, pidió ayer a Salvador Sánchez Cerén, candidato a la vicepresidencia del FMLN en las elecciones de este domingo, que revele el lugar donde se encuentran los restos de su padre.
En una carta fechada el 11 de marzo de 2009, el hijo del ex diplomático solicita al candidato a la vicepresidencia por el FMLN que “haga este gesto de buena voluntad a mi familia” y diga dónde están los restos del sudafricano “para poder darle cristiana sepultura”.
Añade que han sufrido durante muchos años no sólo por la muerte de su padre, sino también “por no contar con la oportunidad de darle una sepultura digna”.
La familia Gardner Dunn espera que el candidato, quien fue comandante de las FPL, les brinde la información requerida y con ello cerrar este “triste capítulo”.
Archibald Gardner Dunn era un diplomático de carrera acreditado en El Salvador, Nicaragua y Costa Rica desde 1974.
Fue secuestrado por un comando de las FPL el 28 de noviembre de 1979, cuando salía de su oficina. Tenía 61 años de edad y padecía diabetes.
Luego de un largo proceso de negociación, la familia acordó pagar un rescate de más de un millón de dólares.
Pero el 8 de octubre de 1980, las FPL emitieron un comunicado informando que la familia del embajador “no había cumplido con las demandas” y que habían procedido a su “ajusticiamiento”.
El comunicado añadió que por “razones operativas y de seguridad” no darían a conocer dónde fueron enterrados los restos del embajador “hasta que lo consideraran oportuno”, según lo explica el artículo “Historia de un secuestro político”, de Ernesto Rivas Gallont, publicado en un matutino de circulación nacional, el 16 de noviembre de 1997.
Robin Gardner Dunn, hijo del ex embajador de Sudáfrica en el país, Archibald Gardner Dunn, quien fue secuestrado por las Fuerzas Populares de Liberación (FPL) durante el conflicto armado, pidió ayer a Salvador Sánchez Cerén, candidato a la vicepresidencia del FMLN en las elecciones de este domingo, que revele el lugar donde se encuentran los restos de su padre.
En una carta fechada el 11 de marzo de 2009, el hijo del ex diplomático solicita al candidato a la vicepresidencia por el FMLN que “haga este gesto de buena voluntad a mi familia” y diga dónde están los restos del sudafricano “para poder darle cristiana sepultura”.
Añade que han sufrido durante muchos años no sólo por la muerte de su padre, sino también “por no contar con la oportunidad de darle una sepultura digna”.
La familia Gardner Dunn espera que el candidato, quien fue comandante de las FPL, les brinde la información requerida y con ello cerrar este “triste capítulo”.
Archibald Gardner Dunn era un diplomático de carrera acreditado en El Salvador, Nicaragua y Costa Rica desde 1974.
Fue secuestrado por un comando de las FPL el 28 de noviembre de 1979, cuando salía de su oficina. Tenía 61 años de edad y padecía diabetes.
Luego de un largo proceso de negociación, la familia acordó pagar un rescate de más de un millón de dólares.
Pero el 8 de octubre de 1980, las FPL emitieron un comunicado informando que la familia del embajador “no había cumplido con las demandas” y que habían procedido a su “ajusticiamiento”.
El comunicado añadió que por “razones operativas y de seguridad” no darían a conocer dónde fueron enterrados los restos del embajador “hasta que lo consideraran oportuno”, según lo explica el artículo “Historia de un secuestro político”, de Ernesto Rivas Gallont, publicado en un matutino de circulación nacional, el 16 de noviembre de 1997.
Sánchez Cerén: ¿Fue usted responsable del asesinato de mi padre?
Escrito por Carlos Alfaro Rivas/ Administrador de Empresas
Eran pasadas las 8 de la mañana del 16 de septiembre de 1977 cuando escuchamos que por el megáfono de la escuela se nos llamaba: “Hermanos Alfaro Rivas, se les solicita presentarse de inmediato a la administración”.
La razón de la pública convocatoria la sentimos como si se nos hubiese asestado, sin piedad, una puñalada en nuestras almas infantiles; como si se hubiese lanzado una huacalada de agua casi congelada sobre nuestros destinos: nuestro padre, Carlos Alfaro Castillo, de tan solo 46 años, había sido asesinado en el portón principal de la universidad nacional. En el lugar del hecho, la sangre de Calín, como todo el mundo lo conocía, se mezclaba con hojas volantes en las que se decía “otro acto de justicia de las Fuerzas Populares de Liberación FPL”.
Justicia... porque mi padre, entonces rector de la universidad, soñaba con limpiarla de política para enfocarla en su misión de enseñanza superior.
¿Justicia dejar sin padre a tres menores de edad?
¿Justicia robarle la vida productiva a un profesional?
Han pasado mas de 30 años desde ese “acto de justicia” por el que mi padre se sumó a la larga lista de mártires que estorbaban el camino hacia el poder comunista de nuestro país.
Treinta años en los que la historia de El Salvador se llenó de luto por decenas de miles muertos durante una guerra sin sentido.
Treinta años en los que la universidad que mi papá trató de limpiar con frecuencia se convierte en el cuartel de fanáticos de la oposición izquierdista.
¿Quién mató o mandó a matar al rector de la universidad nacional? Una incógnita siempre latente en mi subconsciente. Por una parte estoy claro en que de nada sirve conocer la respuesta, pues es imposible revertir la historia; pero por otra, quisiera despejar la incertidumbre para poder cerrar de una vez por todas un capítulo muy doloroso en mi libro de vida y con ello lograr brindarle mayor paz al descanso de mi padre.
Recientemente, bastante se ha comentado la masacre de miles de desertores de sus filas que ordenó Salvador Sánchez Cerén, ex comandante guerrillero, líder histórico de las FPL (la agrupación comunista que se responsabilizó por la muerte de mi padre) y ahora candidato a vicepresidente de El Salvador. Entonces, a él yo le pregunto: ¿fue usted responsable del asesinato de mi papá? Temo que nunca sabré la respuesta, pero Dios hace justicia y confío en que, aunque usted se ha escondido atrás de la imagen de su compañero de formula, Él no nos abandonará y este 15 de marzo le pondrá punto final a su sueño de que nuestro país caiga de rodillas ante el modelo fracasado socialismo del siglo XXI.
Invito a los buenos salvadoreños a que este próximo domingo asistamos masivamente a las urnas en un acto de justicia de los que queremos vivir en libertad y que rechacemos así todo el odio, el dolor y la sangre que representa la bandera roja.
Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos tienen que tener la oportunidad de formar sus propios destinos, lejos de las imposiciones, indoctrinaciones y abusos que se están cometiendo en varios países vecinos.
Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero que no gane Sánchez Cerén bastará para sanarnos… Amén.
Eran pasadas las 8 de la mañana del 16 de septiembre de 1977 cuando escuchamos que por el megáfono de la escuela se nos llamaba: “Hermanos Alfaro Rivas, se les solicita presentarse de inmediato a la administración”.
La razón de la pública convocatoria la sentimos como si se nos hubiese asestado, sin piedad, una puñalada en nuestras almas infantiles; como si se hubiese lanzado una huacalada de agua casi congelada sobre nuestros destinos: nuestro padre, Carlos Alfaro Castillo, de tan solo 46 años, había sido asesinado en el portón principal de la universidad nacional. En el lugar del hecho, la sangre de Calín, como todo el mundo lo conocía, se mezclaba con hojas volantes en las que se decía “otro acto de justicia de las Fuerzas Populares de Liberación FPL”.
Justicia... porque mi padre, entonces rector de la universidad, soñaba con limpiarla de política para enfocarla en su misión de enseñanza superior.
¿Justicia dejar sin padre a tres menores de edad?
¿Justicia robarle la vida productiva a un profesional?
Han pasado mas de 30 años desde ese “acto de justicia” por el que mi padre se sumó a la larga lista de mártires que estorbaban el camino hacia el poder comunista de nuestro país.
Treinta años en los que la historia de El Salvador se llenó de luto por decenas de miles muertos durante una guerra sin sentido.
Treinta años en los que la universidad que mi papá trató de limpiar con frecuencia se convierte en el cuartel de fanáticos de la oposición izquierdista.
¿Quién mató o mandó a matar al rector de la universidad nacional? Una incógnita siempre latente en mi subconsciente. Por una parte estoy claro en que de nada sirve conocer la respuesta, pues es imposible revertir la historia; pero por otra, quisiera despejar la incertidumbre para poder cerrar de una vez por todas un capítulo muy doloroso en mi libro de vida y con ello lograr brindarle mayor paz al descanso de mi padre.
Recientemente, bastante se ha comentado la masacre de miles de desertores de sus filas que ordenó Salvador Sánchez Cerén, ex comandante guerrillero, líder histórico de las FPL (la agrupación comunista que se responsabilizó por la muerte de mi padre) y ahora candidato a vicepresidente de El Salvador. Entonces, a él yo le pregunto: ¿fue usted responsable del asesinato de mi papá? Temo que nunca sabré la respuesta, pero Dios hace justicia y confío en que, aunque usted se ha escondido atrás de la imagen de su compañero de formula, Él no nos abandonará y este 15 de marzo le pondrá punto final a su sueño de que nuestro país caiga de rodillas ante el modelo fracasado socialismo del siglo XXI.
Invito a los buenos salvadoreños a que este próximo domingo asistamos masivamente a las urnas en un acto de justicia de los que queremos vivir en libertad y que rechacemos así todo el odio, el dolor y la sangre que representa la bandera roja.
Nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos tienen que tener la oportunidad de formar sus propios destinos, lejos de las imposiciones, indoctrinaciones y abusos que se están cometiendo en varios países vecinos.
Señor, yo no soy digno de que entres en mi casa, pero que no gane Sánchez Cerén bastará para sanarnos… Amén.
Tuesday, March 10, 2009
Los No ideologizados
Por Rodrigo Samayoa Valiente - Analista Politico / Editor de Siguiente Pagina
Los titulares normalmente se llenan de las voces más estridentes, las voces ecuánimes no resuenan. Pero eso no significa, que no sean importantes a la hora de plantearnos los futuros electorales. Los No Ideologizados es un grupo grande de personas y jóvenes que no están casados con ninguna ideología. Esto no los hace débiles o indecisos como los llaman muchos, esto los hace fuertes y partes de una gran mayoría que a fin de cuenta es la que mueve el país, crea consensos y decide elecciones.
Hay muchas personas que dicen que los jóvenes son apáticos. Yo no creo esto, son innumerables los actos políticos en los que participan, son incontables los gritos que piden ser escuchados, normalmente lo que pasa es lo contrario, es en los aparatos políticos rudimentarios donde no hay cabida para las jóvenes. Las estructuras de juventud de los partidos salvadoreños piden a los jóvenes asumir la ideología de su partido, no piden opinión en la construcción de un nuevo pensamiento, piden usar el uniforme, tanto de ropa como de mente.
Las estructuras partidarias no tienen cabida para los jóvenes que no se identifican con la ideología de derecha o de izquierda pura. Los que pueden leer la biografía del Che y al mismo tiempo entender cómo funciona el mercado y respetarlo. Los que tienen igual apertura para escuchar los discursos de Schafik y también los de d’Abuisson. A los No ideologizados no les gusta ponerse camisas de fuerza, ya sean tricolores, rojas o de cualquier otro color. Cómo van a repartir y celebrar la democracia donde solo se considera un punto de vista.
No pueden encontrar una única respuesta a los problemas, pueden ver que hay grandes escalas de grises entre las distintas posturas. Los No ideologizados son muchos, no son tan vistosos como las manchas de jóvenes tricolores o rojos. Pero son los que podrán analizar con objetividad qué futuro es el que le conviene a El Salvador. Esa objetividad no significa que no tengan pasión, claro que la tienen y cada vez que tienen un espacio la expresan.
Son aquellos que al menor espacio para poder participar legítimamente en cualquier iniciativa, ya sea para construir una casa, para compartir con otros, para ayudar a un enfermo o para ayudarle al medio ambiente, siempre están listos y dispuestos a participar. Este gran colectivo de ciudadanos es la esperanza de cambiar los partidos, que estos entiendan que losapoyosno responden a su propia voluntad sino a una voluntad social. Que no somos los ciudadanos los que nos tenemos que casar con los lineamientos del partido, es el partido que tiene que entender cuales son los deseos de los ciudadanos.
Los No ideologizados son parte de un pensamiento horizontal, uno que no parte de estructuras rígidas. Normalmente el análisis de los problemas parte de establecer un sistema que explique la totalidad. Desde esta óptica lo que no encaje con el análisis seguramente está equivocado. De esta manera los ideologizados pierden la perspectiva de la realidad, se vuelve más importante el sistema construido que la realidad misma. La suma de los distintos pensamientos y la creación de sistemas orgánicos contribuyen a crear una forma de abordar los problemas. Esta perspectiva complica muchos los análisis, pero los aproxima más a la realidad.
Los No ideologizados se vuelven incómodos, difíciles de manejar. Normalmente cometen un error capital para las estructuras rígidas, ¡preguntan! Esta atrocidad es raramente tolerable, desde los esquemas de formación educativa retrógrados donde no se les permitía participar en clases, solo escuchar, donde no se les permite preguntar por las causas o los tiempos de la guerra, porque es muy difícil contestar. ¿Qué se hace un con un grupo de personas que no esta dispuesta a gritar la consigna de turno y no está dispuesta a cantar el himno? ¿Qué pasa cuando alguien no se quiere vestir de rojo o tricolor? De ambos lados la respuesta es que es traidor, es de los otros. Por esquinero sospechoso con el agravante de ser preguntón.
Los NO ideologizados, en realidad ¡todos!, tenemos el derecho de criticar a las ideologías, tanto de derecha como de izquierda. Está en nosotros construir ese pensamiento horizontal que nos pueda hacer superar los fracasos de esas ideologías que ahora ya no explican la realidad de nuestro país. No para construir otra, pero sí para poder cuestionarnos libremente cuál es el destino que queremos en nuestro país. Más que eso, para construirlo.
Los titulares normalmente se llenan de las voces más estridentes, las voces ecuánimes no resuenan. Pero eso no significa, que no sean importantes a la hora de plantearnos los futuros electorales. Los No Ideologizados es un grupo grande de personas y jóvenes que no están casados con ninguna ideología. Esto no los hace débiles o indecisos como los llaman muchos, esto los hace fuertes y partes de una gran mayoría que a fin de cuenta es la que mueve el país, crea consensos y decide elecciones.
Hay muchas personas que dicen que los jóvenes son apáticos. Yo no creo esto, son innumerables los actos políticos en los que participan, son incontables los gritos que piden ser escuchados, normalmente lo que pasa es lo contrario, es en los aparatos políticos rudimentarios donde no hay cabida para las jóvenes. Las estructuras de juventud de los partidos salvadoreños piden a los jóvenes asumir la ideología de su partido, no piden opinión en la construcción de un nuevo pensamiento, piden usar el uniforme, tanto de ropa como de mente.
Las estructuras partidarias no tienen cabida para los jóvenes que no se identifican con la ideología de derecha o de izquierda pura. Los que pueden leer la biografía del Che y al mismo tiempo entender cómo funciona el mercado y respetarlo. Los que tienen igual apertura para escuchar los discursos de Schafik y también los de d’Abuisson. A los No ideologizados no les gusta ponerse camisas de fuerza, ya sean tricolores, rojas o de cualquier otro color. Cómo van a repartir y celebrar la democracia donde solo se considera un punto de vista.
No pueden encontrar una única respuesta a los problemas, pueden ver que hay grandes escalas de grises entre las distintas posturas. Los No ideologizados son muchos, no son tan vistosos como las manchas de jóvenes tricolores o rojos. Pero son los que podrán analizar con objetividad qué futuro es el que le conviene a El Salvador. Esa objetividad no significa que no tengan pasión, claro que la tienen y cada vez que tienen un espacio la expresan.
Son aquellos que al menor espacio para poder participar legítimamente en cualquier iniciativa, ya sea para construir una casa, para compartir con otros, para ayudar a un enfermo o para ayudarle al medio ambiente, siempre están listos y dispuestos a participar. Este gran colectivo de ciudadanos es la esperanza de cambiar los partidos, que estos entiendan que losapoyosno responden a su propia voluntad sino a una voluntad social. Que no somos los ciudadanos los que nos tenemos que casar con los lineamientos del partido, es el partido que tiene que entender cuales son los deseos de los ciudadanos.
Los No ideologizados son parte de un pensamiento horizontal, uno que no parte de estructuras rígidas. Normalmente el análisis de los problemas parte de establecer un sistema que explique la totalidad. Desde esta óptica lo que no encaje con el análisis seguramente está equivocado. De esta manera los ideologizados pierden la perspectiva de la realidad, se vuelve más importante el sistema construido que la realidad misma. La suma de los distintos pensamientos y la creación de sistemas orgánicos contribuyen a crear una forma de abordar los problemas. Esta perspectiva complica muchos los análisis, pero los aproxima más a la realidad.
Los No ideologizados se vuelven incómodos, difíciles de manejar. Normalmente cometen un error capital para las estructuras rígidas, ¡preguntan! Esta atrocidad es raramente tolerable, desde los esquemas de formación educativa retrógrados donde no se les permitía participar en clases, solo escuchar, donde no se les permite preguntar por las causas o los tiempos de la guerra, porque es muy difícil contestar. ¿Qué se hace un con un grupo de personas que no esta dispuesta a gritar la consigna de turno y no está dispuesta a cantar el himno? ¿Qué pasa cuando alguien no se quiere vestir de rojo o tricolor? De ambos lados la respuesta es que es traidor, es de los otros. Por esquinero sospechoso con el agravante de ser preguntón.
Los NO ideologizados, en realidad ¡todos!, tenemos el derecho de criticar a las ideologías, tanto de derecha como de izquierda. Está en nosotros construir ese pensamiento horizontal que nos pueda hacer superar los fracasos de esas ideologías que ahora ya no explican la realidad de nuestro país. No para construir otra, pero sí para poder cuestionarnos libremente cuál es el destino que queremos en nuestro país. Más que eso, para construirlo.
Intolerancia, sinónimo de la izquierda
Por Lic. Carlos Alvarenga Arias - Abogado penalista / Columnista de Diario el Mundo
PREOCUPA EL DISCURSO PIRÓMANO DE LOS POLÍTICOS DE IZQUIERDA ES SU INTOLERANCIA,ESE ODIO VISCERAL A TODO Y TODOS LOS QUE OPINEN EN CONTRARIO
La nueva izquierda (la de HugoChávez) ha respetado el proceso electoral (uno de los tantos componentes de la democracia), para llegar al poder. Por lo demás son vulgares dictaduras light que si bien, en honor a la verdad, no llegan a los niveles del despotismo que se sufrió a mano de los militares en Latinoamérica, pero tampoco son un modelo de república a seguir.
En un inicio me pareció extremadamente contradictorio que “las nuevas izquierdas” hicieran lo que tanto despreciaban: el insulto, la persecución, la arbitrariedad, el autoritarismo, la corrupción, pero al final creo haber comprendido que lo que los ha motivado no es tanto el odio, ni siquiera las ansias del cambio, sino sólo el poder por el poder y al alcanzarlo relinchan y dan patadas como lo que son: personas sin educación. Siendo en sus mentes la máxima prioridad el poder en sí, de revolucionarios, de socialistas, de amorosos protectores del pueblo no tienen absolutamente nada.
Son aprendices de dictadores y malcriados, muy malcriados dirigentes. Ese riesgo se corre en las democracias. Así como sus bondades permiten que personas de origen humilde hayan logrado la presidencia, de la misma manera pueden trepar hasta lo más alto un patán o un loco, y como una de tantas consecuencias, querer eternizarse en el poder.
Primero fueron los españoles, después los “libertadores”, luego la aristocracia criolla, despuecito los militares, al final los civiles, que se pasearonen la partidocracia, ahora le abrieron la puerta a los populistas que se llaman socialistas, que buscan el poder y lo disfrutan de manera más desvergonzada que la oligarquía y gobiernos militares juntos.
Latinoamérica sabe que sí hay mal que dure 100 años. En el nuevo escenario político del país, dos extremas solas en la contienda, la elección es bien simple: ouno o el otro, pero las consecuencias son complicadas.
Podemos seguir con ARENA y todos sus males, pero también todos sus aciertos, o podemos experimentar con el FMLN aun cuandol a evidencia es abrumadora y nos dicta que pasan cosas terribles con la seria amenaza que se perpetúen en el poder.
Huguito Chávez, en una entrevista antes de ganar hace casi 11 años la presidencia dijo que nunca reformaría la constitución venezolana para reelegirse y mírenlo ahora. Volvemos a lo mismo por lo que ya pasamos. Álvaro Uribe ha cometido el mismo error, y por eso la derecha tampoco puede decir que el virus de la reelección es práctica exclusiva de los gobiernos de izquierda.
Lo que más me preocupa del discurso pirómano de los políticos de izquierda es su intolerancia, ese odio visceral a todo y todos los que opinen en contrario.
La derecha en El Salvador, como la caracterizó Geovani Galeas, es bastante cerrada al diálogo y al razonamiento, y por lo que he observado es adicta a tratar despectivamente a la oposición haciendo uso de frases que según ellos son ingeniosas y hasta chistosas, cuando en verdad muchas de las veces causan repulsión, pero de eso a llegar a ser intolerantes, están muy lejos.
Hoy por hoy esa izquierda cruda en El Salvador está un poquito oculta tras la imagen profesional de Mauricio Funes, pero ya han confesado en anteriores entrevistas que su modelo es el socialismo del siglo XXI y eso trae consigo también la intolerancia la cual se materializa en perseguir periodistas, cerrar espacios a la oposición, no como hace ARENA con el FMLN, al no apoyar sus propuestas legislativas, sino que metiendo la mano en los tribunales electorales, desinscribiendo arbitrariamente a candidatos de la oposición, desautorizando partidos políticos, cerrando medios que publican la opinión contraria.
¿Le suena todo esto a dictadura? Lo es, no lo dude. Lo que más me ha asombrado es como todo ese decálogo de la nueva izquierda se ha impregnado en la gente de a pie, en profesionales serios, en amas de casa.
PREOCUPA EL DISCURSO PIRÓMANO DE LOS POLÍTICOS DE IZQUIERDA ES SU INTOLERANCIA,ESE ODIO VISCERAL A TODO Y TODOS LOS QUE OPINEN EN CONTRARIO
La nueva izquierda (la de HugoChávez) ha respetado el proceso electoral (uno de los tantos componentes de la democracia), para llegar al poder. Por lo demás son vulgares dictaduras light que si bien, en honor a la verdad, no llegan a los niveles del despotismo que se sufrió a mano de los militares en Latinoamérica, pero tampoco son un modelo de república a seguir.
En un inicio me pareció extremadamente contradictorio que “las nuevas izquierdas” hicieran lo que tanto despreciaban: el insulto, la persecución, la arbitrariedad, el autoritarismo, la corrupción, pero al final creo haber comprendido que lo que los ha motivado no es tanto el odio, ni siquiera las ansias del cambio, sino sólo el poder por el poder y al alcanzarlo relinchan y dan patadas como lo que son: personas sin educación. Siendo en sus mentes la máxima prioridad el poder en sí, de revolucionarios, de socialistas, de amorosos protectores del pueblo no tienen absolutamente nada.
Son aprendices de dictadores y malcriados, muy malcriados dirigentes. Ese riesgo se corre en las democracias. Así como sus bondades permiten que personas de origen humilde hayan logrado la presidencia, de la misma manera pueden trepar hasta lo más alto un patán o un loco, y como una de tantas consecuencias, querer eternizarse en el poder.
Primero fueron los españoles, después los “libertadores”, luego la aristocracia criolla, despuecito los militares, al final los civiles, que se pasearonen la partidocracia, ahora le abrieron la puerta a los populistas que se llaman socialistas, que buscan el poder y lo disfrutan de manera más desvergonzada que la oligarquía y gobiernos militares juntos.
Latinoamérica sabe que sí hay mal que dure 100 años. En el nuevo escenario político del país, dos extremas solas en la contienda, la elección es bien simple: ouno o el otro, pero las consecuencias son complicadas.
Podemos seguir con ARENA y todos sus males, pero también todos sus aciertos, o podemos experimentar con el FMLN aun cuandol a evidencia es abrumadora y nos dicta que pasan cosas terribles con la seria amenaza que se perpetúen en el poder.
Huguito Chávez, en una entrevista antes de ganar hace casi 11 años la presidencia dijo que nunca reformaría la constitución venezolana para reelegirse y mírenlo ahora. Volvemos a lo mismo por lo que ya pasamos. Álvaro Uribe ha cometido el mismo error, y por eso la derecha tampoco puede decir que el virus de la reelección es práctica exclusiva de los gobiernos de izquierda.
Lo que más me preocupa del discurso pirómano de los políticos de izquierda es su intolerancia, ese odio visceral a todo y todos los que opinen en contrario.
La derecha en El Salvador, como la caracterizó Geovani Galeas, es bastante cerrada al diálogo y al razonamiento, y por lo que he observado es adicta a tratar despectivamente a la oposición haciendo uso de frases que según ellos son ingeniosas y hasta chistosas, cuando en verdad muchas de las veces causan repulsión, pero de eso a llegar a ser intolerantes, están muy lejos.
Hoy por hoy esa izquierda cruda en El Salvador está un poquito oculta tras la imagen profesional de Mauricio Funes, pero ya han confesado en anteriores entrevistas que su modelo es el socialismo del siglo XXI y eso trae consigo también la intolerancia la cual se materializa en perseguir periodistas, cerrar espacios a la oposición, no como hace ARENA con el FMLN, al no apoyar sus propuestas legislativas, sino que metiendo la mano en los tribunales electorales, desinscribiendo arbitrariamente a candidatos de la oposición, desautorizando partidos políticos, cerrando medios que publican la opinión contraria.
¿Le suena todo esto a dictadura? Lo es, no lo dude. Lo que más me ha asombrado es como todo ese decálogo de la nueva izquierda se ha impregnado en la gente de a pie, en profesionales serios, en amas de casa.
Monday, March 9, 2009
FMLN O ARENA, ¿POR QUIEN VOTAMOS?
Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
www.comisioncivicademocrativa.org
Hace dieciocho meses la comisión política del Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional – FMLN, anunció al pueblo salvadoreño que el popular entrevistador de televisión y periodista, Mauricio Funes, seria el candidato presidencial de ese partido político para las elecciones que se llevaran a cabo este próximo domingo.
Durante la víspera de ese anuncio el rumor de la selección de Funes desató una euforia nacional que elevó su imagen a la cúspide de la clase política salvadoreña. La razón principal de esta ascensión fue el desgaste político de veinte años en el poder ejecutivo por parte del partido Alianza Republicana Nacionalista – ARENA, en el cual recae la responsabilidad de la insatisfacción económica de la mayoría de ciudadanos que conforman la clase obrera.
Sin embargo, durante esa conferencia de prensa en Septiembre de 2007, la euforia fue ensombrecida con la decisión de Funes de aceptar como compañero de fórmula a un ortodoxo representante histórico del comunismo salvadoreño, así como también, reconocido líder secuestrador y asesino intelectual de varios importantes políticos, empresarios e incluso sus mismos combatientes durante la guerra civil, se trata del comandante Salvador Sánchez Cerén alias Leonel González. Esta fue una clara imposición política liderada por el mismo Sánchez Cerén en acuerdo con sus camaradas de la cúpula del partido para mantener el compromiso histórico con el socialismo en caso de ganar las elecciones presidenciales.
A la conclusión de este largo camino presidencial, los más de veinte puntos de ventaja que favorecieron la candidatura de Mauricio Funes por mucho de su carrera presidencial se han esfumado y la causa de ello se deriva del perfil político intolerante, demagogo y mentiroso que desarrolló durante la larga campaña electoral que culmina hoy.
Para los salvadoreños en el exterior, Mauricio Funes ha utilizado una estrategia electoral irrespetuosa al mentir desfachatadamente en campos pagados de televisión sobre sus capacidades de mejorar las condiciones migratorias, reducir el cobro de las remesas y garantizar el voto en el exterior.
¡Mauricio, la diáspora no es tonta como usted y sus compañeros creen!
El ministerio de integración migratoria que propone seria un desperdicio de recursos del estado, ya que la acción que anuncia de mejorar a través de este ministerio la condición migratoria de los salvadoreños en Estados Unidos y facilitar visas para que la diáspora viaje o nuestros familiares nos visiten es una vil mentira que ningún gobierno del mundo es capaz de garantizar.
El voto de los salvadoreños en el exterior no es una facultad ejecutiva sino legislativa y el FMLN no tiene mayoría simple en la próxima asamblea legislativa, la cual es necesaria para garantizar el voto en el exterior. Esta promesa de Funes es otra mentira.
Esta actitud, demuestra que el candidato considera a la diáspora como un grupo de tontos que creen cualquier cosa que los políticos digan y no tiene la capacidad de analizar. La diáspora debe comprender que el FMLN no es capaz de garantizar visas estadounidenses, ni el voto en el exterior, tampoco de reducir las tarifas de envió de remesas.
El FMLN ha desarrollado una campaña sucia y de terror, a través de blogs y correos electrónicos, en contra del pueblo. La conducta soberbia, difamadora y revanchista de Funes y la comisión política, es el ejemplo que imitan y ejecutan sus seguidores en todos los niveles, en contra de cualquiera que no comparta sus ideales socialistas y anti estadounidenses.
Mauricio Funes no es capaz de gobernar El Salvador. Como presidente, su falta de buen juicio y revanchismo, lo llevarían a profundizar su ya existente confrontación con el sector empresarial y arriesgaría aun más la estabilidad laboral del pueblo; su inexperiencia política, fortalecería a los socialistas y comunistas de la comisión política, quienes con sus alianzas con los socialistas del siglo XXI, pondrían en riesgo el sistema democrático y de libertades que la sociedad actualmente goza; su inexperiencia administrativa, incrementaría la corrupción y generaría más pobreza.
Estos problemas de incapacidad de Funes, aunados a la falta de un plan de gobierno concreto hacen al país sujeto de un colapso social, político y económico, bajo una presidencia socialista del FMLN.
Por otra parte, ARENA es el partido con el mayor reto histórico, después de veinte años dirigiendo el destino de la nación, sus políticas públicas han generado un desgaste político que se manifiesta en la inconformidad ciudadana que ha fortalecido a la extrema izquierda representada en el FMLN.
La dupla presidencial liderada por Rodrigo Ávila y complementada por Arturo Zablah, ha enfrentado una ardua tarea, primero, por unir a sus bases y luego por convencer al electorado que lo mejor para el país es continuar con el proyecto político iniciado hace más de dos décadas. Ambos candidatos, cuentan con una extensa experiencia política y administrativa, además, con el respaldo de los importantes sectores inversionistas y empresariales, quienes son los generadores de empleo y con una amistad sólida y vital para los intereses de los salvadoreños en el exterior con Estados Unidos.
ARENA representa en este momento estabilidad nacional y considero que Arturo Zablah representa la influencia política de la izquierda democrática que el país necesita para que en los próximos cinco años se mejoren los niveles de ingresos y prestaciones salariales; la educación; el acceso a la salud, la justicia social y se extiendan las puertas de incidencia política de la diáspora.
La respuesta a la interrogante de este articulo es: ARENA, y aun, sin ser simpatizante o militante del partido, pero como líder político de izquierda de la diáspora que ama su país, reconozco que lo mejor para el país es la estabilidad que ARENA representa y exhorto a mis compatriotas a que influyan en el voto a favor de Rodrigo Ávila y Arturo Zablah y al pueblo salvadoreño, para que atienda masivamente a las urnas electorales y no deje ninguna duda de que rechazamos el socialismo del siglo XXI, la demagogia y mentira de un inexperto soberbio y un dinosaurio comunista.
Por Walter Monge-Cruz
www.comisioncivicademocrativa.org
Hace dieciocho meses la comisión política del Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional – FMLN, anunció al pueblo salvadoreño que el popular entrevistador de televisión y periodista, Mauricio Funes, seria el candidato presidencial de ese partido político para las elecciones que se llevaran a cabo este próximo domingo.
Durante la víspera de ese anuncio el rumor de la selección de Funes desató una euforia nacional que elevó su imagen a la cúspide de la clase política salvadoreña. La razón principal de esta ascensión fue el desgaste político de veinte años en el poder ejecutivo por parte del partido Alianza Republicana Nacionalista – ARENA, en el cual recae la responsabilidad de la insatisfacción económica de la mayoría de ciudadanos que conforman la clase obrera.
Sin embargo, durante esa conferencia de prensa en Septiembre de 2007, la euforia fue ensombrecida con la decisión de Funes de aceptar como compañero de fórmula a un ortodoxo representante histórico del comunismo salvadoreño, así como también, reconocido líder secuestrador y asesino intelectual de varios importantes políticos, empresarios e incluso sus mismos combatientes durante la guerra civil, se trata del comandante Salvador Sánchez Cerén alias Leonel González. Esta fue una clara imposición política liderada por el mismo Sánchez Cerén en acuerdo con sus camaradas de la cúpula del partido para mantener el compromiso histórico con el socialismo en caso de ganar las elecciones presidenciales.
A la conclusión de este largo camino presidencial, los más de veinte puntos de ventaja que favorecieron la candidatura de Mauricio Funes por mucho de su carrera presidencial se han esfumado y la causa de ello se deriva del perfil político intolerante, demagogo y mentiroso que desarrolló durante la larga campaña electoral que culmina hoy.
Para los salvadoreños en el exterior, Mauricio Funes ha utilizado una estrategia electoral irrespetuosa al mentir desfachatadamente en campos pagados de televisión sobre sus capacidades de mejorar las condiciones migratorias, reducir el cobro de las remesas y garantizar el voto en el exterior.
¡Mauricio, la diáspora no es tonta como usted y sus compañeros creen!
El ministerio de integración migratoria que propone seria un desperdicio de recursos del estado, ya que la acción que anuncia de mejorar a través de este ministerio la condición migratoria de los salvadoreños en Estados Unidos y facilitar visas para que la diáspora viaje o nuestros familiares nos visiten es una vil mentira que ningún gobierno del mundo es capaz de garantizar.
El voto de los salvadoreños en el exterior no es una facultad ejecutiva sino legislativa y el FMLN no tiene mayoría simple en la próxima asamblea legislativa, la cual es necesaria para garantizar el voto en el exterior. Esta promesa de Funes es otra mentira.
Esta actitud, demuestra que el candidato considera a la diáspora como un grupo de tontos que creen cualquier cosa que los políticos digan y no tiene la capacidad de analizar. La diáspora debe comprender que el FMLN no es capaz de garantizar visas estadounidenses, ni el voto en el exterior, tampoco de reducir las tarifas de envió de remesas.
El FMLN ha desarrollado una campaña sucia y de terror, a través de blogs y correos electrónicos, en contra del pueblo. La conducta soberbia, difamadora y revanchista de Funes y la comisión política, es el ejemplo que imitan y ejecutan sus seguidores en todos los niveles, en contra de cualquiera que no comparta sus ideales socialistas y anti estadounidenses.
Mauricio Funes no es capaz de gobernar El Salvador. Como presidente, su falta de buen juicio y revanchismo, lo llevarían a profundizar su ya existente confrontación con el sector empresarial y arriesgaría aun más la estabilidad laboral del pueblo; su inexperiencia política, fortalecería a los socialistas y comunistas de la comisión política, quienes con sus alianzas con los socialistas del siglo XXI, pondrían en riesgo el sistema democrático y de libertades que la sociedad actualmente goza; su inexperiencia administrativa, incrementaría la corrupción y generaría más pobreza.
Estos problemas de incapacidad de Funes, aunados a la falta de un plan de gobierno concreto hacen al país sujeto de un colapso social, político y económico, bajo una presidencia socialista del FMLN.
Por otra parte, ARENA es el partido con el mayor reto histórico, después de veinte años dirigiendo el destino de la nación, sus políticas públicas han generado un desgaste político que se manifiesta en la inconformidad ciudadana que ha fortalecido a la extrema izquierda representada en el FMLN.
La dupla presidencial liderada por Rodrigo Ávila y complementada por Arturo Zablah, ha enfrentado una ardua tarea, primero, por unir a sus bases y luego por convencer al electorado que lo mejor para el país es continuar con el proyecto político iniciado hace más de dos décadas. Ambos candidatos, cuentan con una extensa experiencia política y administrativa, además, con el respaldo de los importantes sectores inversionistas y empresariales, quienes son los generadores de empleo y con una amistad sólida y vital para los intereses de los salvadoreños en el exterior con Estados Unidos.
ARENA representa en este momento estabilidad nacional y considero que Arturo Zablah representa la influencia política de la izquierda democrática que el país necesita para que en los próximos cinco años se mejoren los niveles de ingresos y prestaciones salariales; la educación; el acceso a la salud, la justicia social y se extiendan las puertas de incidencia política de la diáspora.
La respuesta a la interrogante de este articulo es: ARENA, y aun, sin ser simpatizante o militante del partido, pero como líder político de izquierda de la diáspora que ama su país, reconozco que lo mejor para el país es la estabilidad que ARENA representa y exhorto a mis compatriotas a que influyan en el voto a favor de Rodrigo Ávila y Arturo Zablah y al pueblo salvadoreño, para que atienda masivamente a las urnas electorales y no deje ninguna duda de que rechazamos el socialismo del siglo XXI, la demagogia y mentira de un inexperto soberbio y un dinosaurio comunista.
Nada personal

Por Geovani Galeas - Escritor / Director de Centroamerica 21
A propósito de mi insistencia en el tema de la matanza del frente paracentral de las FPL, me han preguntado reiteradamente si tengo algo personal en contra de Salvador Sánchez Cerén, quien ha sido señalado como el máximo responsable de aquella barbarie, y que ahora es el candidato a la vice presidencia de la república por el FMLN. Mi respuesta es no: nada personal.
Lo cierto es que el tema de los excesos y las injusticias cometidas en un contexto de guerra ha ocupado mi atención desde hace varios años, y puedo decir incluso que constituye una de mis obsesiones más recurrentes en tanto escritor y periodista.
La explicación de esa recurrencia obsesiva es sencilla: yo milité en el Ejército Revolucionario del Pueblo, ERP, la organización que, en 1975, ejecutó sumariamente al poeta Roque Dalton tras haberlo juzgado y condenado como "un agente del enemigo infiltrado en nuestras filas"; y no solo eso sino que, además, tengo mucho respeto y admiración tanto por Roque Dalton como por Joaquín Villalobos, quien tuvo un manifiesto nivel de responsabilidad en aquel crimen. Las páginas que he escrito y publicado sobre ese caso son ya innumerables, y constituyen un esfuerzo por comprender qué fue lo que en realidad ocurrió, y por qué.
Cuando en varias ocasiones hemos hablado sobre estos temas, Joaquín Villalobos ha sostenido que los excesos en la guerra pueden explicarse, aunque no justificarse, por una de dos posibilidades: o se trata de una decisión de mando o de una aplicación de doctrina. Entiendo que en el primer caso la responsabilidad puede ser individual y tener incluso raíces psicológicas; en el segundo caso la responsabilidad puede ser colectiva y fundarse en el plano de la ideología. En mi interpretación personal, tanto el asesinato de Roque Dalton como la matanza del frente paracentral tuvieron por base la aplicación de doctrina y no la decisión de mando.
Ello ciertamente relativiza aunque no anula las responsabilidades en ambos casos. Y sin embargo entre uno y otro hay diferencia y esta no es solo cuantitativa. Como jefe máximo del ERP desde 1977, Joaquín Villalobos reconoció públicamente que la ejecución de Roque Dalton había sido un grave error, que no era posible probar que fuera un agente enemigo infiltrado, y asumió la responsabilidad colectiva de la jefatura del ERP en el hecho; finalizada la guerra pidió perdón a los familiares y coordinó un esfuerzo, aunque fallido, por encontrar y entregar los restos del poeta. Nada de eso ha hecho Salvador Sánchez Cerén.
Hay otras diferencias notables: mientras el pensamiento de Joaquín Villalobos evolucionó desde un izquierdismo primitivo hasta un planteamiento moderado, explícitamente socialdemócrata, Salvador Sánchez Cerén siguió anclado a la antigua ideología radical del marxismo-leninismo, tal como lo proclama en su autobiografía. Y este es precisamente el punto esencial: más allá de las responsabilidades individuales en hechos y contextos específicos, el verdadero problema radica en la persistencia de un pensamiento dogmático y totalitario.
Es ese tipo de pensamiento intolerante el que genera una doctrina que confunde el disenso y hasta la desmoralización y la indisciplina con la traición, y en consecuencia exige la pena de muerte en casos que pueden y deben ser resueltos por la vía del debate político, o de la imposición de otro tipo de medidas correctivas. No se trata entonces del tardío reclamo por un error cometido en el pasado. Se trata más bien del fundado temor a que, si se sigue pensando de la misma manera que en el pasado, ese tipo de error vuelva a cometerse en el futuro, y a mucha mayor escala si se cuenta con más poder que el ejercido anteriormente.
El cambio versus la estabilidad

Por Juan Ramón Medrano - Analista politico / Columnista de Centroamerica 21
Esta semana (la segunda de marzo) se termina la campaña electoral presidencial. Ya era tiempo, después de 16 meses de campaña, todos queremos que esto termine, pero eso sí, que termine bien; que no se desborden las pasiones y no se incrementen los hechos de violencia política.
Al final, tanto la derecha como la izquierda han echado mano de todas las posibilidades a su alcance y nadie que se precie de objetivo, puede decir que unos utilizaron campaña sucia mientras otros se mantuvieron limpios e impolutos. A menos que se tenga una posición política ideológica totalmente parcializada, claro. En los últimos días hemos visto una intensa campaña negativa de ARENA, utilizando todos los exabruptos y comentarios en contra de EE UU del presidente venezolano Hugo Chávez, por una parte, y por otra los ataques fuertes contra el candidato a la vicepresidencia del FMLN. Mientras que el Frente por su parte, ha usado una gran cantidad de mensajes, en contra del miedo y a favor del cambio, criticando al candidato de la derecha, a los expresidentes, etc. En esa alocada carrera electoral, el candidato Funes ha cometido algunos errores elementales: criticando a la firma Borge y Asociados, diciendo que esta empresa se había equivocado en Guatemala, al decir que ganaría Otto Pérez y no Colom, cuando las cosas habían sido al revés, quien acertó fue la casa encuestadora; que por cierto, en la última encuesta le daba una leve ventaja a Ávila sobre Funes. Luego, utilizó la noticia de que el candidato de la derecha Rodrigo Ávila había tenido una participación oscura en el caso de los asesinatos de los diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano. Noticia que resultó ser falsa.
Pero además, siempre habíamos dicho que ARENA saturaba los medios de comunicación, particularmente en las campañas presidenciales; pero ahora, ambos contendientes tienen una cantidad similar de propaganda. A ratos pareciera que es mucho mayor la de la izquierda, pues en las últimas semanas ha puesto en televisión más de 25 spot, con una propaganda electoral bien elaborada, pero con tal cantidad de mensajes, que generan dispersión y reflejan la preocupación por tomar ventajas en este terreno.
De todos los spot, podemos destacar que el mensaje central del FMLN es, "no le tengan miedo al cambio de gobierno, es un cambio seguro" y el de ARENA es "no vote por el Frente que quiere un cambio radical, vote por nosotros que le garantizamos la democracia y la estabilidad política". Lo viejo conocido versus lo nuevo por conocer. Según las últimas encuestas, quienes van a definir esta elección presidencial serán los indecisos que son alrededor del 19%. Comúnmente se ha dicho que el electorado salvadoreño y en particular ese sector indeciso, es conservador; yo diría más bien que es cauteloso, pues ve con recelo los resultados de los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, en donde el cambio fue para empeorar. Y ARENA se ha encargado de graficar esta situación, utilizando a Chávez en sus alocuciones contra Obama, alabando a Fidel Castro, nacionalizando medios de comunicación y empresas, etc. Para cambiar esa percepción, no bastan las adhesiones de algunos dirigentes de CD y de la vieja guardia del PDC; lo que el Frente y Funes tendrían que hacer es simple y llanamente desmarcarse de Chávez. Pero no lo han hecho, y todo apunta a que no lo harán, por que el Frente aunque pueda no quiere y Funes aunque quiera no puede.
Y hablando de adhesiones, las del CD a Funes tienen valor cualitativo más que cuantitativo, pero las adhesiones del PCN y del PDC a Ávila, fueron una jugada política de mucha importancia, pues no solo garantizan que la elección presidencial se definirá en una sola fecha, el 15 de marzo, sino que también le pueden endosar una cantidad importante de votos. Tan es así, que el candidato presidencial Rodrigo Ávila dijo el 1 de marzo en San Miguel, ante cerca de 30 mil personas, que "oriente va a definir el presidente". Como dije arriba, serán los indecisos los que definirán al presidente y entre ellos están los indecisos de oriente. Sin desestimar la importancia de los líderes que han apoyado a uno u otro candidato presidencial, es el controversial alcalde de San Miguel Wil Salgado, quien más adhesiones puede garantizar; y este, como era de esperar, se decantó por Rodrigo Ávila, dándole un empujón.
Ha habido una tendencia en la carrera electoral: el caballo del FMLN, comenzó el 11 de noviembre de 2007 con una ventaja de más de 20 puntos, pero luego, quizá por el desgaste o cansancio, comenzó a disminuir velocidad y hace unos meses, las encuestas le daban una ventaja de unos 14 puntos, el 18 de enero, la ventaja disminuyó a unos 4 puntos, y según las ultimas encuestas, había un empate técnico en los primeros días de marzo. El caballo de ARENA comenzó trastabillando, muy atrás del otro, comenzó a trotar y a descontar distancia, alcanzó a su adversario y ahora tiene altas posibilidades de ganar; eso, sino pasa algo extraordinario, si no tropieza y cae, entonces se va a cumplir el pensamiento popular de que "caballo que alcanza gana".
Esta semana (la segunda de marzo) se termina la campaña electoral presidencial. Ya era tiempo, después de 16 meses de campaña, todos queremos que esto termine, pero eso sí, que termine bien; que no se desborden las pasiones y no se incrementen los hechos de violencia política.
Al final, tanto la derecha como la izquierda han echado mano de todas las posibilidades a su alcance y nadie que se precie de objetivo, puede decir que unos utilizaron campaña sucia mientras otros se mantuvieron limpios e impolutos. A menos que se tenga una posición política ideológica totalmente parcializada, claro. En los últimos días hemos visto una intensa campaña negativa de ARENA, utilizando todos los exabruptos y comentarios en contra de EE UU del presidente venezolano Hugo Chávez, por una parte, y por otra los ataques fuertes contra el candidato a la vicepresidencia del FMLN. Mientras que el Frente por su parte, ha usado una gran cantidad de mensajes, en contra del miedo y a favor del cambio, criticando al candidato de la derecha, a los expresidentes, etc. En esa alocada carrera electoral, el candidato Funes ha cometido algunos errores elementales: criticando a la firma Borge y Asociados, diciendo que esta empresa se había equivocado en Guatemala, al decir que ganaría Otto Pérez y no Colom, cuando las cosas habían sido al revés, quien acertó fue la casa encuestadora; que por cierto, en la última encuesta le daba una leve ventaja a Ávila sobre Funes. Luego, utilizó la noticia de que el candidato de la derecha Rodrigo Ávila había tenido una participación oscura en el caso de los asesinatos de los diputados salvadoreños del Parlamento Centroamericano. Noticia que resultó ser falsa.
Pero además, siempre habíamos dicho que ARENA saturaba los medios de comunicación, particularmente en las campañas presidenciales; pero ahora, ambos contendientes tienen una cantidad similar de propaganda. A ratos pareciera que es mucho mayor la de la izquierda, pues en las últimas semanas ha puesto en televisión más de 25 spot, con una propaganda electoral bien elaborada, pero con tal cantidad de mensajes, que generan dispersión y reflejan la preocupación por tomar ventajas en este terreno.
De todos los spot, podemos destacar que el mensaje central del FMLN es, "no le tengan miedo al cambio de gobierno, es un cambio seguro" y el de ARENA es "no vote por el Frente que quiere un cambio radical, vote por nosotros que le garantizamos la democracia y la estabilidad política". Lo viejo conocido versus lo nuevo por conocer. Según las últimas encuestas, quienes van a definir esta elección presidencial serán los indecisos que son alrededor del 19%. Comúnmente se ha dicho que el electorado salvadoreño y en particular ese sector indeciso, es conservador; yo diría más bien que es cauteloso, pues ve con recelo los resultados de los gobiernos de Venezuela y Nicaragua, en donde el cambio fue para empeorar. Y ARENA se ha encargado de graficar esta situación, utilizando a Chávez en sus alocuciones contra Obama, alabando a Fidel Castro, nacionalizando medios de comunicación y empresas, etc. Para cambiar esa percepción, no bastan las adhesiones de algunos dirigentes de CD y de la vieja guardia del PDC; lo que el Frente y Funes tendrían que hacer es simple y llanamente desmarcarse de Chávez. Pero no lo han hecho, y todo apunta a que no lo harán, por que el Frente aunque pueda no quiere y Funes aunque quiera no puede.
Y hablando de adhesiones, las del CD a Funes tienen valor cualitativo más que cuantitativo, pero las adhesiones del PCN y del PDC a Ávila, fueron una jugada política de mucha importancia, pues no solo garantizan que la elección presidencial se definirá en una sola fecha, el 15 de marzo, sino que también le pueden endosar una cantidad importante de votos. Tan es así, que el candidato presidencial Rodrigo Ávila dijo el 1 de marzo en San Miguel, ante cerca de 30 mil personas, que "oriente va a definir el presidente". Como dije arriba, serán los indecisos los que definirán al presidente y entre ellos están los indecisos de oriente. Sin desestimar la importancia de los líderes que han apoyado a uno u otro candidato presidencial, es el controversial alcalde de San Miguel Wil Salgado, quien más adhesiones puede garantizar; y este, como era de esperar, se decantó por Rodrigo Ávila, dándole un empujón.
Ha habido una tendencia en la carrera electoral: el caballo del FMLN, comenzó el 11 de noviembre de 2007 con una ventaja de más de 20 puntos, pero luego, quizá por el desgaste o cansancio, comenzó a disminuir velocidad y hace unos meses, las encuestas le daban una ventaja de unos 14 puntos, el 18 de enero, la ventaja disminuyó a unos 4 puntos, y según las ultimas encuestas, había un empate técnico en los primeros días de marzo. El caballo de ARENA comenzó trastabillando, muy atrás del otro, comenzó a trotar y a descontar distancia, alcanzó a su adversario y ahora tiene altas posibilidades de ganar; eso, sino pasa algo extraordinario, si no tropieza y cae, entonces se va a cumplir el pensamiento popular de que "caballo que alcanza gana".
Pedir peras al olmo
Por Luis Fernández Cuervo - Analista Politico
Yo ya sufrí un gobierno marxista. Por eso no se lo deseo a nadie y muy especialmente no se lo deseo a la gente que, sin ser marxista, sueña con un gobierno de Mauricio Funes lleno de sabrosos frutos de paz y prosperidad. Yo ya tuve que vivir durante el desastroso gobierno de Salvador Allende en Chile, comprobar el hundimiento imparable de su economía; ver cómo la pacífica convivencia democrática de un país que se enorgullecía de tener más de un siglo de sólida democracia, daba paso a la violencia criminal; asistir sin remedio a los desmanes callejeros de la brigada "Elmo Catalán" o de la "Ramona Parra", que atacaban con cadenas a las manifestaciones pacíficas de la oposición.
En el hospital donde yo trabajaba --Instituto de Anatomía Patológica "Max Westenhöfer" del Hospital del Salvador-- nos fueron faltando elementos indispensables para el trabajo. Nuestras gabachas, por ejemplo, fueron rompiéndose sin recambio posible, los guantes de hule, lavados una y otra vez, hasta su ruptura. Pero eso, no era nada. Pasé un poco de hambre, no pasé frío, en los comercios faltaban muchas cosas pero ¿podía yo quejarme? Todos lo pasamos mal; también los que habían votado por Allende, siempre que no tuvieran carné de alguno de los partidos de la UP (Unidad Popular). Pero sufrir, sufrir mayor hambre y mayor frío, los pobres; cuanto más pobres, peor. Recuerdo aquellas larguísimas colas de gente esperando horas y horas para obtener un poco de comida o de kerosene para combatir el frío.
Sergio, el empleado que nos ayudaba en las autopsias, que había celebrado la victoria de Allende emborrachándose, pronto se tornó taciturno. Hernán que, como otros del laboratorio, también había votado por la UP, me decía: -"Doctor, ¿cuándo va a terminar esto?" Yo les respondía: -No sé, usted votó por Allende… -"Sí, pero es que mi hijo, fíjese, se pasa todas las mañanas en una cola para que, cuando por fin ya le llegó su turno, entonces ya no queda nada".
Lo curioso fue que Hernán, que era muy trabajador y muy competente en su trabajo, también me dijo otra vez que si seguíamos así, "van a llegar los militares y nos van a hacer trabajar a todos". Él no lo necesitaba, pero el país sí, pues el desgobierno, la violencia y la desvergüenza de los "upeorros" o "upelientos" (así se los llamaba con desprecio a los de la UP) cada vez era peor.
Hasta la estética, el buen gusto y la limpieza urbana se vieron alterados en aquellos años. Se instauró el reino de la basura por doquier. Las pintadas gigantescas no respetaron ni los muros de los conventos de monjas. Y el letrero cubano de "Patria o muerte" fue pronto sustituido por otros --¿más acordes con la situación?--, de: "Patria o mierda".
Son muchos los recuerdos dolorosos de aquellos años lamentables, donde los dos tercios del país se esforzaron, primero, pacíficamente, para que Allende frenara la revolución, cambiara su arrogante frase de "Yo no soy el presidente de todos los chilenos" y decidiera serlo de todos; más tarde, con la iracunda marcha de las mujeres con "las ollas vacías" --gran sorpresa de los comunistas, al ver que la mayoría de ellas eran mujeres de los suburbios--; después, las huelgas crecientes de mineros del cobre, camioneros, universitarios, enfermeras, médicos, colegiales, etc.; al final, pidiendo abiertamente, sobre todo las mujeres, que los militares acabaran con toda aquella situación de miseria y violencia.
Los que, sin ser marxistas, todavía dicen que van a votar por Mauricio Funes, ¿qué les pasa? ¿Están soñando?¿Creen en la magia?¿Esperan atrapar un buen "hueso"? ¿O qué? Ahí tienen a los cubanos con sus escasos alimentos racionados. Mientras tanto, la familia de Fidel Castro comprando extensas propiedades en España, Argentina y Chile ¿con qué dinero? ¿De dónde sacan esos dólares, esos euros? ¿Les gusta este ejemplo?
¿Mauricio? ¡Qué importa lo que diga Mauricio! Él es la anestesia, la heroína, la droga para soñar despierto. Él no va a gobernar. Gobernará el FMLN y hay que agradecerles su sinceridad al decirnos que no piensan ser alternativa sino alternancia para llegar, quedarse e instaurar su socialismo marxista y su "amistad" con Chávez. Este último también lo ha dicho claro. Él aporta dinero a la campaña porque mira a El Salvador como otro satélite más de su imperio chavista, ese sueño suyo paranoico con el que espera derrotar al imperialismo yanqui.
Ténganlo presente: nadie puede dar lo que no tiene. Bien dice el Evangelio: "Por sus frutos los conoceréis: ¿Acaso se cosechan uvas de los espinos o higos de las zarzas? (Mateo, 7,16). No se puede votar con el sentimiento, la imaginación o… con el hígado "para castigar a ARENA". Hay que votar con la cabeza, con el conocimiento de la realidad. No se puede pedir peras al olmo.
Yo ya sufrí un gobierno marxista. Por eso no se lo deseo a nadie y muy especialmente no se lo deseo a la gente que, sin ser marxista, sueña con un gobierno de Mauricio Funes lleno de sabrosos frutos de paz y prosperidad. Yo ya tuve que vivir durante el desastroso gobierno de Salvador Allende en Chile, comprobar el hundimiento imparable de su economía; ver cómo la pacífica convivencia democrática de un país que se enorgullecía de tener más de un siglo de sólida democracia, daba paso a la violencia criminal; asistir sin remedio a los desmanes callejeros de la brigada "Elmo Catalán" o de la "Ramona Parra", que atacaban con cadenas a las manifestaciones pacíficas de la oposición.
En el hospital donde yo trabajaba --Instituto de Anatomía Patológica "Max Westenhöfer" del Hospital del Salvador-- nos fueron faltando elementos indispensables para el trabajo. Nuestras gabachas, por ejemplo, fueron rompiéndose sin recambio posible, los guantes de hule, lavados una y otra vez, hasta su ruptura. Pero eso, no era nada. Pasé un poco de hambre, no pasé frío, en los comercios faltaban muchas cosas pero ¿podía yo quejarme? Todos lo pasamos mal; también los que habían votado por Allende, siempre que no tuvieran carné de alguno de los partidos de la UP (Unidad Popular). Pero sufrir, sufrir mayor hambre y mayor frío, los pobres; cuanto más pobres, peor. Recuerdo aquellas larguísimas colas de gente esperando horas y horas para obtener un poco de comida o de kerosene para combatir el frío.
Sergio, el empleado que nos ayudaba en las autopsias, que había celebrado la victoria de Allende emborrachándose, pronto se tornó taciturno. Hernán que, como otros del laboratorio, también había votado por la UP, me decía: -"Doctor, ¿cuándo va a terminar esto?" Yo les respondía: -No sé, usted votó por Allende… -"Sí, pero es que mi hijo, fíjese, se pasa todas las mañanas en una cola para que, cuando por fin ya le llegó su turno, entonces ya no queda nada".
Lo curioso fue que Hernán, que era muy trabajador y muy competente en su trabajo, también me dijo otra vez que si seguíamos así, "van a llegar los militares y nos van a hacer trabajar a todos". Él no lo necesitaba, pero el país sí, pues el desgobierno, la violencia y la desvergüenza de los "upeorros" o "upelientos" (así se los llamaba con desprecio a los de la UP) cada vez era peor.
Hasta la estética, el buen gusto y la limpieza urbana se vieron alterados en aquellos años. Se instauró el reino de la basura por doquier. Las pintadas gigantescas no respetaron ni los muros de los conventos de monjas. Y el letrero cubano de "Patria o muerte" fue pronto sustituido por otros --¿más acordes con la situación?--, de: "Patria o mierda".
Son muchos los recuerdos dolorosos de aquellos años lamentables, donde los dos tercios del país se esforzaron, primero, pacíficamente, para que Allende frenara la revolución, cambiara su arrogante frase de "Yo no soy el presidente de todos los chilenos" y decidiera serlo de todos; más tarde, con la iracunda marcha de las mujeres con "las ollas vacías" --gran sorpresa de los comunistas, al ver que la mayoría de ellas eran mujeres de los suburbios--; después, las huelgas crecientes de mineros del cobre, camioneros, universitarios, enfermeras, médicos, colegiales, etc.; al final, pidiendo abiertamente, sobre todo las mujeres, que los militares acabaran con toda aquella situación de miseria y violencia.
Los que, sin ser marxistas, todavía dicen que van a votar por Mauricio Funes, ¿qué les pasa? ¿Están soñando?¿Creen en la magia?¿Esperan atrapar un buen "hueso"? ¿O qué? Ahí tienen a los cubanos con sus escasos alimentos racionados. Mientras tanto, la familia de Fidel Castro comprando extensas propiedades en España, Argentina y Chile ¿con qué dinero? ¿De dónde sacan esos dólares, esos euros? ¿Les gusta este ejemplo?
¿Mauricio? ¡Qué importa lo que diga Mauricio! Él es la anestesia, la heroína, la droga para soñar despierto. Él no va a gobernar. Gobernará el FMLN y hay que agradecerles su sinceridad al decirnos que no piensan ser alternativa sino alternancia para llegar, quedarse e instaurar su socialismo marxista y su "amistad" con Chávez. Este último también lo ha dicho claro. Él aporta dinero a la campaña porque mira a El Salvador como otro satélite más de su imperio chavista, ese sueño suyo paranoico con el que espera derrotar al imperialismo yanqui.
Ténganlo presente: nadie puede dar lo que no tiene. Bien dice el Evangelio: "Por sus frutos los conoceréis: ¿Acaso se cosechan uvas de los espinos o higos de las zarzas? (Mateo, 7,16). No se puede votar con el sentimiento, la imaginación o… con el hígado "para castigar a ARENA". Hay que votar con la cabeza, con el conocimiento de la realidad. No se puede pedir peras al olmo.
Friday, March 6, 2009
ANEP exige a Funes presente pruebas de supuesta evasión de empresarios

Por Rosa Pastrán/Katlen Urquilla
Viernes, 6 de Marzo de 2009 La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) exigió hoy a los actores políticos mayor respecto al sector empresarial, entre otras cosas, por las declaraciones vertidas por el candidato presidencial del FMLN, Mauricio Funes, quien señaló a los empresarios por evadir impuestos.
Funes dijo lo anterior el martes, en el marco de una reunión con Funde sobre transparencia.
"Solicitamos al candidato presidencial por el FMLN, Mauricio Funes, presente pruebas de los casos específicos de evasión de impuestos que son de su conocimiento, y que ha hecho públicos de forma generalizada", acotó el presiente de la ANEP, Federico Colorado.
De lo contrario, Colorado le pidió que "cese su campaña de desprestigio contra los empresarios".
Por otra parte, el dirigente hizo un llamado al sector empresarial para que el próximo 15 de marzo le den facilidades a sus empleados para que puedan acudir masivamente a votar.
La ANEP invitó a participar con madurez democrática evitando todo tipo de violencia electoral tanto durante el evento, como al conocer los resultados de los comicios.
Colorado, además, instó a reflexionar responsablemente las ofertas electorales de los partidos .
ANEP agregó que se debe estar consciente de "el futuro de nuestro país, de nuestros empleos, de nuestros hijos, de nuestras libertades y el sistema en el que vivimos".
En la conferencia estuvieron presentes los ex presidentes Roberto Quiñonez, Ricardo Simán, Eduardo Lemus, Roberto Vilanova, Carlos Antonio Borja, Jaime Alvarez Gotay, y Conrado López Andreu.
Excusas para no tener un plan

Por Manuel Hinds - Economista / Analista
Nadie debería dejar de leer la entrevista que le hizo recientemente Sergio Arauz a Alex Segovia, asesor económico de Mauricio Funes, publicada en elfaro.net. Todos los votantes deben leerla porque expone muy claramente lo que sería el gobierno si el FMLN gana las elecciones presidenciales.
Alex Segovia comienza tratando de convencer al entrevistador de que el FMLN no debe tener un plan de gobierno antes de las elecciones, diciendo: "No vamos a tener un documento escrito, no tiene sentido". Para justificar esta aseveración, Segovia cita razones que no demuestran más que una gran confusión. Dice, por ejemplo, que elaborar un plan confundiría a la gente porque el FMLN ya sacó un programa y después sacaría un plan; que "en parte" el plan se está pensando como un instrumento de la gestión pública [Segovia no explica por qué sólo en parte] y por tanto los planificadores están pensando en tomar en cuenta la crisis mundial; que la visión de gobierno del FMLN es muy distinta de la de ARENA; que "nuestro programa está muy general, pero no podía ser de otra manera, planteamos una crítica general a la gestión pública de ARENA y sobre eso un planteamiento de una forma distinta de gobernar. Este es el plan general, pero claro que hay temas específicos"; que "Ya tenemos [un plan fiscal], ya está, pero no te lo voy a decir si a eso te referís", y, lo más sorprendente de todo, que como el nuevo gobierno confrontará una situación muy difícil y no tendrá tiempo para pensar al comenzar a gobernar no es lógico escribir un plan antes de las elecciones. Todo esto para tratar de justificar que el FMLN no tiene un plan.
La confusión se vuelve peor en el transcurso de una respuesta de Segovia que comienza negando que deba haber un documento de plan antes de las elecciones y termina diciendo que se necesita. Sergio Arauz pregunta: "Si no hay un papel de por medio, cuando terminen los cinco años, ¿con base en qué se podría reclamar? Alex Segovia contesta: "Si es que va a haber un papel, no te preocupés, pero es que el plan de gobierno se saca una vez que ya tengás los amarres y los consensos y las políticas públicas más o menos dialogadas. Si uno de los grandes problemas de este país... es que se termine por cuestiones puramente ideológicas el papel de planificación económica. Nosotros decimos no: hay que volver a un sistema de planificación, no a un Ministerio de Planificación, pero sí a un sistema que permita una estrategia de país y para eso necesitás un documento base, un plan de gobierno".
Con esto, Alex Segovia ya ha dado un giro de 180 grados. Ya ahora está arguyendo que se necesita un plan. Pero obviamente, es un plan que no debe presentarse al público, que no debe mostrarse antes de las elecciones. Esto se ve claramente en un momento en el que Alex Segovia protesta: "No sé qué querés ver que no existe". Arauz contesta: "Un documento". Y entonces Alex Segovia dice: "No, no va a haber un documento, porque estamos en proceso de construcción del plan.
Después del 16 de marzo al 30 de mayo es otra fase. Ya como gobierno electo tenés que armar... acordate que la propuesta de Maurcio es armar una política de Estado, acordate que la crisis no la puede resolver sólo un gobierno, se necesita un gobierno de unidad nacional".
Hay al menos dos maneras de interpretar esta entrevista. Una es que Alex Segovia y el FMLN ya saben lo que quieren hacer pero saben que si lo muestran Mauricio Funes no sería electo. Otra es que no saben lo que quieren hacer y están todos confundidos, nadando caóticamente en su propia retórica. Muy probablemente la realidad es una mezcla de las dos. Debe ser cierto que saben varias cosas que quieren hacer, pero también es claro que no quisieran que las supiera el electorado, y también que las saben sólo en términos retóricos y emocionales.
Con las ideas vagas de una oposición que nunca ha propuesto nada en concreto, la súbita realización de que el pueblo quiere propuestas coherentes y realistas los ha llevado a una confusión total, porque no están acostumbrados a hacer propuestas positivas. Lo único en lo que parece que Alex Segovia está correcto en la entrevista es en que si llegan al gobierno no tendrán tiempo para pensar. Debe de saberlo bien porque obviamente no tuvo tiempo para hacerlo en la entrevista. No lo han tenido en una campaña de 15 meses. En medio de todos los malabarismos verbales de la entrevista, Alex Segovia demuestra que Mauricio Funes y el FMLN no tienen plan. No tienen ideas. No tienen nada qué enseñar al público, excepto cosas que no quisieran que el pueblo sepa.
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