Tuesday, April 28, 2009

LEGADO DEL LÍDER EN EL SIGLO XXI

Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
www.comisioncivicademocrativa.org

Esa primera mañana de lunes en el nuevo colegio, inició con el mensaje del ahora padre Giuseppe Coró, quien bajo el sol radiante de verano, nos animó a dedicar el año de estudios y actividades a Dios, mientras los profesores y asistentes supervisaban nuestros uniformes y sacaban de las filas a todos aquellos quienes tenían alguna irregularidad en ellos o habían llegado tarde. Tendrían que concurrir ante nuestro líder.

Coró entonces, era una figura energética y atlética, que emitía respeto y disciplina. Mi primera impresión al conocerlo fue de temor, ya que había escuchado en los corredores muchos relatos de su manera impecable de aplicar disciplina; mas con los años mientras me formaba como un adolescente respetuoso de Dios, pero rebelde e indisciplinado a la doctrina, en mis demasiadas visitas a su oficina, descubrí el verdadero carisma de un líder espiritual dedicado a crear buenos cristianos y honrados ciudadanos, lo que ha sido su misión en la vida.

Durante todos esos años de exhaustiva formación académica, insistió siempre en que procuráramos emular las acciones generosas de nuestro modelo y guía, el santo Don Bosco, así como, a comprometernos por ser ciudadanos responsables y amantes de la patria.

Su sacrificio y dedicación por varias generaciones de jóvenes salvadoreños en los años setentas y ochentas produjo miles de profesionales, quienes han contribuido sustancialmente al desarrollo de El Salvador y además de naciones desarrolladas del mundo. Este es el legado del padre Coró como líder impecable, el cual, está lleno de amor para un grupo de jovencitos que tuvimos la brillante oportunidad de formarnos integralmente bajo su liderazgo.

Aún ahora, cuando algunos disentimos de la doctrina católica y hemos encontrado una reconciliación en otras doctrinas cristianas, nos mantenemos comprometidos a continuar ese legado de sacrificio personal por el bienestar de quienes hemos aprendido a amar desde niños y que el padre Coró nos enseño el siglo pasado y que aún enseña en el nuevo siglo. El valor trascendental de un verdadero líder se encuentra en el amor que deja impreso con su legado hacia quienes él, ha dedicado su sacrificio. Ese sacrificio que genera una oportunidad de prosperidad para quienes sirve.

¿Qué sacrifican los actuales líderes latinoamericanos?, ¿A quienes sirven?, ¿Cuál es su legado? La cumbre de las Américas concluyó sin trascendencia, sin unanimidad, sin una declaración final, mientras tanto el pueblo latinoamericano amanece cada mañana con las mismas expectativas de siglos de lucha y esperanza.

Millones de latinoamericanos continúan hambrientos, enfermos, expuestos al analfabetismo, la explotación, la opresión, la violencia del crimen organizado, la muerte. Ese es el legado del espíritu revolucionario e ideológico que constantemente por siglos fenece al poder político, la gloria personal y la ambición económica de quienes lideran Latinoamérica.

Las doctrinas ideológicas están a la orden del día, el socialismo del siglo XXI, el capitalismo histórico, los social demócratas, los comunistas, los nacionalistas, los demócratas, los liberales, los conservadores, etc. Todo el espectro político en el nombre del pueblo.

¿Y el pueblo? Una vez en el poder a ninguno le importa. El pueblo continúa siendo un medio para alcanzar las avaricias de estos líderes, quienes se sirven a sí mismos y jamás sacrificarán nada para nadie. Esa es la triste verdad de un sistema político atroz como el que actualmente sirve a Latinoamérica.

En el nombre de Dios el obispo paraguayo y ahora presidente, conculcó todo principio moral y engendró hijos como animal, aún así, con esa desvergüenza lidera. En nombre del pueblo el idiota del sur promueve una guerra ideológica que abre las venas de América, mas su codicia lo ciega. En representación del pueblo un líder republicano salvadoreño y representante de los oligarcas, ofrece sus influencias políticas a un execrable criminal a cambio de medio millón de dólares.

¿Es este el legado al que el pueblo latinoamericano aspira? Claro que no. Esta es una aberración en nuestro continente, que líderes de todas las ideologías inducen. El legado trascendental de un verdadero líder del pueblo, es el que deja alguien como el Padre Coró, alguien quien tiene a Dios como su guía, no así mismo. Alguien quien piensa en su prójimo y es feliz al ver prosperar a su semejante. Alguien quien ama a Dios, porque solo así podrá amar a quienes sirve.

El pueblo latinoamericano por siglos ha sido liderado de esta manera tan impúdica y pérfida, ahora en el siglo XXI, debe inducirse un cambio integral en la formación de líderes e instaurar un relevo generacional de individuos quienes crean que pueden servir a sus pueblos en el nombre de Dios, no de ellos, sino de Dios. Que en la víspera de sus ascensiones a servir públicamente dediquen su trabajo y vocación a formar un espíritu nacional consagrado al servicio de Dios, no mas al interés de los hombres y sus ideologías.

Solo así, se puede iniciar ahora una transformación auténtica, que haga posible al final del siglo satisfacer las expectativas que todos los siglos pasados atestados de lucha y esperanza del pueblo latinoamericano no han podido y con ello estos nuevos líderes de Dios, perpetúen el legado trascendental del líder del siglo XXI, e incida históricamente en establecer un orden político latinoamericano unánime, justo, equitativo y progresista.

La manera de vivir y liderar fue instaurada por Dios hace dos milenios, mas continúa siendo ignorada. No la ignoremos más.

Monday, April 20, 2009

ORGULLO EN LAS AMÉRICAS

Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
www.comisioncivicademocrativa.org
waltermonge@comisioncivicademocratica.org

En el marco de la V Cumbre de las Américas, treinta y cuatro mandatarios de Estado han representado a sus pueblos, con excepción de Cuba. En Puerto España, estos líderes políticos se han comprometido a trabajar arduamente para salvaguardar el futuro de sus ciudadanos a través de la promoción de la prosperidad humana, la seguridad energética y la sostenibilidad ambiental.

No cabe duda que es un fin inestimable. ¿Prosperidad humana?. ¡Wow!. Nada más excepcional que contemplar la idea de promover esta condición entre todos los americanos que carecen de ella.

Pero, ¿Es este el verdadero fin de todos estos líderes políticos? ¿Es este el preámbulo de un verdadero cambio en las políticas públicas latinoamericanas que sustancialmente promueven la prosperidad humana sin ideología?, O es una vez más, el epílogo de otra generación de políticos, quienes con estas cumbres sustentan su ego, a través, de muestras impetuosas de orgullo en sus principios ideológicos con los cuales promueven solo sus propios intereses para trascender trivialmente en la historia de un continente perpetuamente herido por este tipo de acciones insustanciales.

¿Y a Dios, que rol le es permitido por las ideas de estos hombres? ¿Existe Dios en los planes de Chávez, Evo y demás vasallos cubanos? Sus acciones ególatras carecen de todo espíritu divino, más bien, son el auge de la soberbia de individuos que desean ser admirados como deidades latinoamericanas.

Presidente Chávez, las venas abiertas de América no son una consecuencia exclusiva de la manera como los países desarrollados han humillado y explotado a los pueblos de Latinoamérica o porque el imperio del norte ha interferido en las políticas internas del continente los pasados dos siglos. Esas venas continuarán sangrando profusamente por la soberbia de líderes políticos quienes gobiernan para sí mismos y carecen de la humildad para servir a todo un pueblo.

Fomentar la polarización social, el caudillismo ideológico que divide, la corrupción estatal y la intolerancia política, limita la oportunidad de crear prosperidad humana.

Lastimosamente, esta tendencia política que contribuye a mantener las venas abiertas de América, no es limitada a la acción orgullosa y egoísta de los prosélitos cubanos, sino que se extiende hacia el resto de líderes, quienes, aún sin imponerse como deidades ideológicas, sucumben como muñecos a las presiones personales de su propio orgullo y así en el nombre del capitalismo, socialismo moderado, la libertad y la prosperidad, hurtan el futuro de las generaciones jóvenes de latinoamericanos.
¿Por qué es tan difícil para los hombres con poder político ser humildes y guiar sus acciones en el espíritu divino de Dios? Simplemente, porque el pecado capital más poderoso los posee y ese es el orgullo. Es el orgullo en las Américas.

Es el orgullo del presidente Chávez al regalar un libro de notas ambiguas que hacen referencia a un argumento legítimo pero decadente del siglo pasado. El del presidente Lula y prosélitos, de legitimar a una dictadura infame. El del presidente Felipe Calderón de no aceptar que la violencia del narcotráfico que azota la república mexicana es el resultado de un sistema corrupto que ha sido incapaz de transformar.

El del presidente Antonio Saca, como líder del país más pequeño del continente, de sucumbir a los millones de dólares del limitado tesoro nacional y una inicua partida secreta, para engrandar sus empresas radiales y así, gastar millones de dólares en la construcción de una casa con matices de palacio Aladino en una colina que tiene como horizonte la pobreza, la violencia y la falta de esperanza de un pueblo que sangra cotidianamente.

Estos hombres y el resto de líderes que como ellos sucumben al orgullo, son la razón por la que América sangra. Las ideologías son un pretexto, que estos hombres utilizan para satisfacer su propio ego. Con ellos no existe posibilidad de prosperidad humana, porque la avaricia que produce la ambición de su orgullo les hace violar su juramento a Dios y arrasar con las esperanzas de los ciudadanos del continente.

Latinoamérica está sujeta a una clase política impúdica, hipócrita y pérfida a Dios. Me preguntarán, ¿Cómo te atreves a expresarte así de estos muy distinguidos ciudadanos? Solo puedo asentir que Dios todopoderoso me obliga.

Wednesday, April 15, 2009

ENTREGAN LLAVE DE LA CIUDAD DE LAS VEGAS A LIDER CENTROAMERICANO DESTACADO.

Reconocen a secretario general de la Comisión Cívica Democrática por su extraordinario trabajo humanitario, político y empresarial en Estados Unidos.

Foto. De Izq a Der: Licda. Aida Berenice Quezada, Sussie E. Martinez y Walter Monge-Cruz.
Las Vegas, NV – 15 de abril de 2009. Comisión Cívica Democrática. Walter Monge-Cruz, secretario general de la Comisión Cívica Democrática que emigró hacia Estados Unidos durante la década de los noventa, a la conclusión de la guerra civil en su país de origen, El Salvador, fue honrado por la alcaldía de la ciudad de Las Vegas en el estado de Nevada, con la entrega de la llave de la ciudad, de parte de la honorable representante del consejo municipal Susie Martínez, por su destacado compromiso humanitario, político y empresarial con la comunidad centroamericana en esa ciudad y el resto de la nación.

“De parte de la ciudad de Las Vegas, le hago entrega de la llave de esta ciudad en reconocimiento por su ilustre trabajo por los centroamericanos en Estados Unidos”, dijo Susie Martínez, al momento de entregar al líder comunitario el honorable reconocimiento.

El secretario general fue acompañado por la Licda. Aída Berenice Quezada de la Comisión Cívica Democrática y el Dr. Eduardo López-Rajo, de la Coalición Centroamericana de Estados Unidos.

El Dr. López-Rajo se refirió a este evento como: “Un justo reconocimiento hacia una persona histórica, ilustre y altruista de la diáspora, quien sacrifica su vida voluntariamente por el bienestar de sus hermanos centroamericanos”.

El evento se realizó en la oficina del honorable alcalde pro team Gary Reese, en el precinto de la alcaldía de la ciudad de Las Vegas.

“Me encuentro profundamente agradecido por este honor que la ciudad de Las Vegas me hace este día. La labor comunitaria es una satisfacción personal que me ha dado la oportunidad de crecer como ser humano y en este camino he encontrado felicidad y emprendido un sueño de mi niñez que consiste en contribuir a propiciar un mejor destino para mis hermanos desposeídos ”, expresó el secretario Walter Monge-Cruz.

Añadió: “Mi agradecimiento es inmenso para el Dr. Eduardo López-Rajo, quien ha hecho posible este distinguido honor, por medio de sus referencias a las honorables autoridades de esta ciudad. Junto al Dr. López-Rajo, hemos emprendido un proyecto de liderazgo político, que nos lleva mas allá de la frontera estadounidense y en su horizonte vislumbran los pueblos centroamericanos, que necesitan del sacrificio de ciudadanos que tienen vocación de servicio y están dispuestos a dedicar sus vidas para impactar de manera positiva y relevante las vidas de personas que son ignoradas, oprimidas y explotadas en el siglo XXI”.

Monday, April 6, 2009

ALEGRÍA EN EL SACRIFICIO

Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
www.comisioncivicademocrativa.org

¿Has sentido alegría en el sacrificio que has tenido que hacer por brindarle un hogar, alimento, educación y porvenir a tus hijos?, ¿Has sentido alegría al verlos jugar libremente, sin preocupación, con los juguetes que ellos desean?

Seguramente, si lo has hecho. Y durante esos momentos has ignorado las arduas horas laborales, el estrés de soportar a un jefe opresor, la inclemencia del tiempo o incluso arriesgar tu vida, porque el valor del amor por tus hijos es más grande que los padecimientos de tu mente y tu cuerpo. Esa alegría que produce la satisfacción de haber entregado lo mejor de ti por ellos es el mejor alimento para tu espíritu y en ese sacrificio te regocijas.

Ahora, ¿Cuántas veces has sentido alegría por darle un hogar, alimento, educación y porvenir a un desconocido?. ¿Una vez?, ¿Diez veces?, ¿Ninguna?

Seguramente, lo has hecho por lo menos una vez. Y acaso, ¿no es satisfactorio el regocijo del espíritu al hacerlo? Trata de recordar ese momento cuando diste un poco de dinero a una organización benéfica que construyó casas para algunos damnificados, diste un plato de comida a un desamparado, donaste un poco de ropa a un marginado, proporcionaste tu tiempo y hasta tu propia vida para causas e ideales nobles. ¿Qué felicidad recordarlo, no?

¿Crees que podrías hacer que tu espíritu se regocijara de esa manera una o dos veces al mes?, ¿O a la semana?, ¿Qué tal al día?

Imagina entonces como en cada uno de nosotros existe la capacidad de expandir esa alegría en nuestras vidas y con ello transferirla al rostro de aquellos quienes agradecidos por nuestros sacrificios nos han sonreído o dado un abrazo en gratitud. ¿Acaso no es valioso vivirlo?, ¿No te satisfizo saber que habías hecho un acto sublime de humanidad?

Claro que si lo es vivirlo y satisface mucho. En cada uno de nosotros existe la bondad de ayudar, de amar, de sacrificarse y regocijarse en la alegría de una persona extraña. Sin embargo, ¿Hacemos suficiente? Posiblemente no.

Trata de comparar los efímeros momentos de nuestra alegría espiritual con la alegría perpetua de Dios, quien se regocija durante cada segundo por todos aquellos millones de sus hijos que somos afortunados de recibir los beneficios de su sacrificio.

El mundo no es feliz porque muchos hacen muy poco para ser felices. Prefieren ignorar el sacrificio por nuestros prójimos para regocijarse en su propio egoísmo. Estos seres humanos producen la miseria de los pobres, no Dios, quien les brinda la potestad del libre albedrío en cada una de sus conquistas y decisiones.
Dios desea que sus hijos se regocijen de los frutos de su amor y sacrificio, mas el egoísmo de algunos crea guerra, corrupción, opresión, explotación, crimen y muerte.

Así, por ejemplo, el pueblo israelita vive una guerra perenne, el pueblo de Cuba, así como, cada uno de los países prosélitos del régimen de Castro es oprimido, los estados centroamericanos son corruptos, el pueblo latinoamericano es explotado, criminalizado, asesinado por la violencia y el pueblo inmigrante en Estados Unidos es encadenado y deportado.

Esta es una semana importante para América continental y el cristianismo, es Semana Santa, es tiempo de meditar en nuestra felicidad, en nuestro sacrificio. Es tiempo para el ladrón del tesoro público de un estado de comprometerse a no hacerlo mas y permitir que ese dinero sea invertido en educación, en creación de empleo, en salud, en progreso. Es tiempo para el político corrupto que permite el tráfico de drogas, armas y la prostitución de la juventud latinoamericana a darle la espalda a sus socios y dedicarse a cambiar la infamia de su historia. Es tiempo para el empresario explotador de reducir el margen exorbitante e injusto de ganancias para mejorar las condiciones laborales de sus fieles empleados.

Pero sobretodo, es tiempo para los lideres latinoamericanos que han sido electos democráticamente, de empezar a servir con honor sus presidencias, a amar y sacrificarse por el pueblo que les ha elegido y dejar sus egoísmos ideológicos a un lado, para experimentar la alegría que significa ver a los hijos de Dios que son su responsabilidad política, con hogares, alimento, educación y porvenir.

Esa es la alegría del sacrificio de Dios que veneramos esta semana y es responsabilidad de todos de practicarla mas para mejorar nuestros espíritus y con ello el mundo en que vivimos.

Thursday, April 2, 2009

Intelectualidad: El perro en la niebla

Escrito por Miguel Huezo Mixco/ Columnista de LA PRENSA GRÁFICA
La mejor novela salvadoreña de los últimos años se titula “El perro en la niebla”, y fue publicada en España por la editorial Verbigracia. La mala noticia es que posiblemente nunca llegue a las librerías nacionales. Su autor, el poeta Roger Lindo, ha llegado al país por unos pocos días para echar una mirada al proceso político y social que está viviendo El Salvador. Esto me da ocasión para escribir unas palabras sobre esta obra.

La novela cuenta el “despertar” de Guille, un día lunes, y el cambio que experimenta su vida a partir de ese momento, puesto que ha decidido fundirse con las muchedumbres de obreros, trabajadores agrícolas, estudiantes y maestros que avivaban la hoguera donde comenzaba a arder el autoritarismo salvadoreño del siglo pasado.

Quien espere que esta sea otra novela testimonial que celebra los actos heroicos de los luchadores sociales, se llevará una decepción. Lo que tenemos es la historia magníficamente contada del encuentro y el desencuentro de un joven y una joven que pertenecen a dos mundos que solo pueden acariciarse en medio de una catástrofe. Ese romance es también una de las mejores pruebas de que la sociedad está viviendo una transformación. Su separación y la manera en que se olvidan es uno de los síntomas de la fragmentación que protagonizaban.

Sobre todo es la historia de una búsqueda personal. Si el libro tiene una clave, esta se encuentra en sus primeras páginas: Guille, el protagonista de la historia, sale por primera vez del local sindical que se convertirá en su base de operaciones, y dice: “Sentí como si hubieran transcurrido veinte años. Igual le pasó a Rip Van Winkle...”.

La historia de Rip, escrita por Washington Irving, como la de Guille, también tiene como marco los días de una Revolución, en aquel caso la Americana. Vecino bondadoso y esposo sumiso, Rip recorría bosques y pantanos acompañado de su fiel perro. Un día se duerme bajo un árbol y cuando despierta descubre que han pasado veinte años. Exclama: “Todo ha cambiado. Yo he cambiado y ya no puedo decir quién soy ni cómo me llamo”.

La historia de Guille es una nueva metáfora de la iniciación, entendida como la incursión de la conciencia en nuevas dimensiones de la realidad. En ese camino descubrirá que el espacio que separa a los seres benignos de los perversos es más angosto que el filo de un cabello. Él mismo, ansioso de humanidad, se mirará descender a la escala animal.

La vida que comienza aquel lunes le depara muchas batallas. Guille ingresará en el mundo de los tapabalas, contemplará los chorros multicolores que se desprenden de las flotillas de helicópteros y se ceñirá en abrazo mortal al cuerpo de muchachas en improvisadas catacumbas.

Aunque se imagina condenado a vivir una vida breve, Guille no mira aquella lucha con la certeza de que está empujando un carro por la senda del progreso. Sus únicas certezas son que lo ignora todo sobre la condición humana y que aquella época que le había tocado vivir “era una máquina en reversa, sin frenos y sin manubrio”, lo cual la otorgaba una emoción desconocida.

Sin embargo, ante la máxima de su tío según la cual “si uno no es revolucionario cuando joven es por falta de corazón, y si no es conservador cuando viejo es por falta de cabeza”, Guille optaba por seguir siendo siempre joven. La eterna juventud de Guille es quizás la que ha traído de regreso a nuestro amigo Roger Lindo, aunque sea solo por unos días, a El Salvador.

Intelectualidad: Castigo divino

Por Marvin Galeas - Escritor

Tomé, entonces, Castigo divino, la novela del escritor nicaragüense Sergio Ramírez. Era una edición, más bien sencilla, de 807 páginas, que tenía en la portada una ilustración de fotonovela mexicana. Salimos, toda la familia a principios de agosto por tierra hacia Costa Rica. Nos fuimos después del mediodía, de manera que llegamos a San Miguel a media tarde.
Aprovechando una parada en Metrocentro, para abastecernos de agua, refrescos y golosinas para el camino, comencé a leer la novela: "Siendo aproximadamente las 9 de la noche del 18 de julio de 1932, Rosalío Usulutlán, de cuarenta y dos años de edad, divorciado, de oficio periodista y en tal calidad empleado como redactor principal del diario El Cronista, deja su asiento de luneta en el Teatro González al concluir la exhibición de estreno de la película de la Metro Goldwyn Mayer, Castigo divino, protagonizada en los roles estelares por Charles Laughton y Maureen O'Sullivan.

El lenguaje de reporte de juzgado y gacetilla de periódico antiguo me atrapó de inmediato. Tengo que decir que para mí como lector, el primer párrafo, es de suprema importancia. He abandonado decenas de novelas luego que ni el primer párrafo, ni el segundo, ni el tercero lograran conectar con mi cabeza. Tengo en la memoria grabados inicios que de inmediato me atraparon en la lectura casi hasta el final de un libro. Ernesto Sábato comienza El Túnel con estas palabras: "Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne". Después de esto uno no puede parar de leer.
En su famosa novela Lolita, Nabokov, comienza así: "Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta." Es simplemente genial hacer que las letras, sus sonidos y formas se conviertan en cómplices del erotismo.

Ya no pude detenerme con Castigo divino. La trama tiene lugar en León en los años treinta. Cuenta cómo una serie de crímenes cometidos por envenenamiento, hunde en la cárcel a un brillante joven abogado y poeta convertido en el principal sospechoso, pinta de tragedia a una notable familia de clase media alta y sacude a toda la sociedad leonesa y de Nicaragua entera, mientras comienza ha echar raíces una de las más oprobiosas dictaduras de América Latina.
Oliverio Castañeda, quien al parecer realmente existió, era un joven abogado guatemalteco, que había estudiado la carrera de leyes en la Universidad de León. Allí había llegado con su esposa, también de origen guatemalteco. Una prominente familia leonesa, le toma cariño al abogado de suaves maneras y modales educados y divertidos. Todas las mujeres de la familia, se enamoran de Oliverio y comienza entonces el rosario de envenenamientos.
El relato salpicado de intrigas, sexo, infidelidades, grandes reportajes, ardientes alegatos de juzgado y un reguero de chismes, me mantuvo con el aliento cortado, en las paradas de Managua y Rivas. Pasé la mitad de una noche en vela leyendo el libro en un hotelito de Liberia, la primera ciudad importante de Costa Rica, cuando uno cruza la frontera de Peñas Blancas. Oliverio también estuvo en Costa Rica y también allí se vio envuelto en un caso de envenenamiento.
Nos dijeron, más adelante, que el puente Cañas se había caído y que el paso por la Carretera Panamericana hacia San José estaba cortado. Tomamos entonces un camino alterno que bordea el volcán Arenales, el cual todavía vomita gases y chispas y emite retumbos. En las noches estrelladas es todo un espectáculo. De mañana la laguna Arenal, al pie del volcán, parece un espejo reluciente de cara al cielo azul.
Pero fue en una pequeña ciudad llamada La Fortuna, donde en un restaurantito de madera cruda y carnes deliciosas leí, con el volcán de fondo, más de doscientas páginas de un tirón. Y de parada en parada se me fue acabando la novela. Leí en Alajuela y San José, nuevamente Liberia y Managua, hasta terminar la novela una noche de luna llena, en un cuarto de huéspedes de León, a pocos kilómetros, según me dijeron unas cocineras viejas, de donde mataron a Oliverio. "Sólo un favor les pido, no me desfiguren la cara", les dijo Oliverio a los guardias antes de morir. Gran final.

NUESTROS PRESIDENTES: Juan Vicente Villacorta y Jose Maria Cornejo

Estimados lectores:

En esta serie sobre nuestros presidentes, presento la biografia del octavo y noveno presidente de nuestra historia como Republica independiente. Les invito a que conozcan nuestra historia y que se la transmitan a sus hijos, quienes en Estados Unidos deben conocer sus raices salvadorenas.


Bendiciones,

Walter Monge-Cruz


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Don Juan Vicente Villacorta

Gobernó como Jefe Supremo:13/12/1824 al1/11/1826(SALVADOREÑO)

Don Juan Vicente Villacorta, nació en Zacatecoluca, el 22 de enero de 1764 y murió en Guatemala en el año de 1828.

El 13 de diciembre de 1824 tomó posesión del Mando Supremo del Estado de El Salvador, don Juan Vicente Villacorta envió al General Manuel José Arce, con 500 hombres a Nicaragua para pacificarla, pues este país se encontraba en rebelión, el General Arce firmó el acuerdo con los sitiadores en "Las Cruces" en enero de 1825. Después de estas victorias regresa el General Arce a San Salvador.

Vicejefe don Mariano Prado

En abril 20 de 1825, el congreso Legislativo del Estado de El Salvador decreta el establecimiento del uso del papel sellado para las actuaciones civiles, administrativas y contratos. En abril de 1825, el jefe de Estado de El Salvador don Juan Vicente Villacorta, ordenó que todas las pastorales, edictos y circulares del Arzobispo de Guatemala Fray Ramón Casaus y Torres, éste envía notas a los eclesiásticos salvadoreños para que desconozcan la autoridad del Padre Delgado,en vista de esto el Presidente Federal, Manuel José Arce, quien amonesto al Arzobispo Casaus y Torres obligándolo a suspender estas operaciones en este asunto relativo al Padre Delgado.

En 1826, el Jefe Supremo don Juan Vicente Villacorta, sanciono el Decreto Legislativo que nombra a los jóvenes que deben ingresar al Colegio Militar, que sean preferidos los hijos de los que murieron en defensa de la Patria en los años de 1811, 1814, 1822 y 1823.

En octubre de 1826, el Jefe de Estado de El Salvador, don Juan Vicente Villacorta envió a Guatemala 300 hombres de tropa en auxilio del Presidente Federal General Manuel José Arce.

El 1° de noviembre de 1826, el Presidente Villacorta murió en Guatemala, adonde se había establecido en el año de 1828. Durante la administración de don Juan Vicente Villacorta, circuló "El Semanario Político Mercantil".
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Don José María Cornejo

Gobernó como Jefe Supremo :30 de enero de 1829 al 16 de febrero de 18304 de Diciembre de 1830 al 3 de abril de 1832(SALVADOREÑO)

Don José María Cornejo nació en San Vicente el 10 de noviembre de 1788 y murió en la misma ciudad el 24 de noviembre de 1864.

Fueron sus padres: Don José María Cornejo y doña Jacoba Merino. Fue casado con doña Nicolasa de Lezaca.

En Guatemala estudió Filosofia, habiendo salido de Bachiller el 14 de enero de 1809, luego estudió Derecho Canónico, que no termino y despues Derecho Civil que no llegó a concluir a pesar de su elevada cultura. En Guatemala se encontraba cuando el pronunciamiento de las provincias por el Imperio Mexicano y como don José María Cornejo era un opositor a eso, fue puesto en prisión. Libertado en junio de 1822, retornó a El Salvador. Diputado al Congreso de Estado en 1826, 1827 y 1828, alcanzando mucha fama, fue Alcalde de San Vicente y Regidor Perpetuo.

Cuando convocaron a los pueblos a elecciones, ganó estas don José María Cornejo, tomando posesión el 30 de enero de 1829.