El Presupuesto 2010 tiene un déficit implícito de 1.8% del PIB: no está equilibrado... menos 1% de la reforma tributaria, el endeudamiento “proyectado” se elevaría de 49.1% del PIB a 49.9%... (pero incluso) podría superar el 51% del PIB.
Escrito por Claudio M. de Rosa / Columnista de LA PRENSA GRÁFICA Lunes, 12 octubre 2009 00:00
El jueves pasado, en entrevista de televisión, el señor presidente de la República, don Mauricio Funes, me envió el mensaje “que sea preciso en las cifras que cita”. A tal petición debo responder, porque me parece válida y de responsabilidad cuando se habla de la Hacienda Pública en momentos que el país está sumido en una profunda crisis económica. Revisemos lo que expresé relativo al endeudamiento y las citas del presidente Funes.
Dije textualmente y con precisión el lunes 5 de octubre: “Pero, ¿cómo hablamos de responsabilidad con el endeudamiento si en el 2008 la deuda pública total del sector público no financiero era de 35.7% del PIB; el 2009, que estamos terminando, va a llegar a 44.9%; el 2010 dicen que va a llegar a 47.35; y el 2011 a 49.1%, o sea, vamos a llegar a 50%? Cuando eran oposición, y eso es lo que me es difícil de entender, dijeron que no debía tenerse, por ningún motivo... un endeudamiento mayor a 40% del PIB, y ahora van tranquilamente a 50% del PIB. Otro doble estándar, y eso es lo que me preocupa”.
Ante esta aseveración, el presidente Funes señala: “Decía el señor Claudio de Rosa que él ve un doble estándar porque en el pasado el FMLN consideraba que no había que endeudarse y ahora... estamos alcanzando niveles de endeudamientos que rondan el 50% del PIB. Yo le quiero aclarar al señor Claudio de Rosa que sea preciso en las cifras que cita. En el escenario fiscal que nosotros hemos proyectado de aquí al 2014 en ningún momento llegamos al 50% del PIB, a nivel de endeudamiento, el nivel más alto es el que alcanzaríamos en el 2011, por supuesto esta es una proyección, porque ahí estaríamos hablando que la deuda total rondaría aproximadamente el 49.1% del PIB”.
Señor presidente, citamos la misma cifra: 49.1% del PIB. El problema no está entre 49.1% y un posible 50% (unos $212 millones). Lo crítico está que en el 2011 el endeudamiento superará en 9.1 puntos porcentuales el 40% (unos $2,150 millones) considerado como línea de entrada a la categoría de país altamente endeudado. Ese es el gran problema, porque este nivel de endeudamiento compromete de manera preocupante la capacidad de pago y el progreso futuro del país.
Usted dice prudentemente que el 49.1% “es una proyección”. Entonces analicemos los números hacia su interior. La recaudación tributaria a agosto de 2009 fue de $1,797.2 millones, según datos de Hacienda publicados por el BCR; esto es, 10.9% menos que lo obtenido en 2008. Si esta tendencia se mantiene hasta diciembre, entonces la recaudación rondaría $2,572 millones en el 2009. Como el Proyecto de Presupuesto 2010 estima que el PIB real aumentará 0.5% y la inflación será de 2.5% ese año, entonces, la recaudación esperada debería aproximarse a $2,650 millones, cifra que es $404 millones menor a los $3,054 millones proyectados.
Por tanto, el Presupuesto 2010 tiene un déficit implícito de 1.8% del PIB: no está equilibrado. Si la reforma tributaria genera un 1% del PIB, entonces se deberá financiar el 0.8% de déficit adicional (con LETES), y el endeudamiento “proyectado” se elevaría de 49.1% del PIB a 49.9%. Y todo esto, si la economía decrece 2.5% este año (en vez de -3%) y aumenta 0.5% el 2010 (puede contraerse -0.5%), de lo contrario, el endeudamiento podría superar incluso el 51% del PIB.
Para evitar que esto suceda, la mejor forma de elevar la recaudación es estimular la actividad económica, que al mismo tiempo, por relación matemática, disminuye el nivel de endeudamiento respecto al PIB. Combatir la elusión, la evasión y el contrabando es muy acertado, pero cargar con nuevos impuestos o mayores tasas es inapropiado en este momento, pues frena la actividad económica. Preferiblemente, complementemos una mejor administración tributaria con la priorización y racionalización del gasto, para contener el endeudamiento público.
Finalmente, sobre el financiamiento de los programas sociales y el Plan Anticrisis con préstamos externos hay un grave problema de “timing”, porque su aprobación toma tiempo en la Asamblea, luego vienen meses de negociación, formulación y aprobación del proyecto en el organismo multilateral, para finalmente ser ratificado por la Asamblea y esperar el desembolso. Históricamente esto toma entre 9 y 18 meses. Presidente, este es el tiempo que probablemente deberán esperar sus programas especiales, mientras la crisis arrecia. Ellos difícilmente se materializarán en el 2010, aunque la Asamblea le apruebe todos los préstamos que solicite.
Señor presidente, he respondido con seriedad técnica, respeto y “precisión”, porque usted y El Salvador lo merecen.
Monday, October 12, 2009
Thursday, October 8, 2009
CARTA ABIERTA AL MINISTRO DE EDUCACION
Prof. Wilian R. Aparicio (Daniel)
DUI: 01760778-2
Tel: 7208-5428
Tel. centro escolar: 2663-4069
w_a_danielguevara@yahoo.es
Como no he recibido ninguna respuesta hasta ahora, propongo, a través de este medio, a todos aquellos docentes comprometidos y consecuentes con la necesidad urgente de realizar cambios en una de las estructuras más importantes de nuestra sociedad, iniciar un debate alrededor de este material que humildemente ofrezco como documento base, del que estoy seguro puede terminar en una propuesta que exprese el pensar y sentir de quienes pasamos día a día en las aulas, con la disposición de aportar, a pesar de todo, nuestro esfuerzo desde esta importante trinchera.
Santa Elena, 06 de julio de 2009
Sr. Salvador Sánchez Cerén
Ministro de Educación
Compañero Leonel, mi nombre es Wilian Aparicio, fui conocido como “Daniel” durante el tiempo que participé en el conflicto armado. Reingresé al Magisterio en 1996 y actualmente trabajo como profesor en el C. E. “Héroes de Chapultepec” de la ciudad de Santa Elena, en el departamento de Usulután. También soy el presidente de la Asociación de Veteranos y Veteranas para el Desarrollo Integral en El Salvador (AVDIES); organización sobre la cual me gustaría hablarle en su calidad de Vicepresidente de la República y dirigente nacional del FMLN.
Deseo aprovechar esta ocasión para referirme específicamente a la realidad de nuestro sistema educativo, sobre todo en lo que corresponde a los niveles de administración y la labor docente propiamente dicha. Lo hago con la confianza que genera el hecho de que un compañero histórico esté ahora al frente de uno de los ministerios más importantes y estratégicos para la vida nacional y el proyecto de transformación social que nos hemos planteado siempre.
No es mi intención profundizar en el aspecto filosófico de nuestro sistema educativo, pero creo que con la inclusión de algunos/as compañeros/as como Norma Guevara y otras reconocidas personalidades en aquella comisión nacional que trabajó en la Reforma Educativa de esos años, avanzamos al menos en un nuevo enfoque curricular y la inclusión de aspectos de la vida nacional, que antes ni siquiera podían abordarse recurriendo a nuestro currículum oculto; lástima que estos espacios no han sido aprovechados al máximo ni siquiera por nuestros docentes “revolucionarios” militantes del Partido. Tampoco ha habido una preocupación y un esfuerzo de orientación al respecto de parte de nuestras gremiales, sobre todo de la que más debía esperarse, me refiero a ANDES 21 de Junio. En todo caso, aunque no es lo que hasta ahora hemos querido, ya haber avanzado en eso, es algo, y no deja por ello de ser importante como una conquista más a partir de los Acuerdos de Paz. El hecho es que tenemos desde hace varios años programas escolares que desde los niveles inferiores nos dan la oportunidad de formar a los niños y jóvenes sobre la base de una historia nacional más apegada a la verdad y a la discusión de temas y problemáticas de nuestra actual realidad.
Cuando digo que lamentablemente no se aprovecha o se aprovecha muy poco este espacio institucional ganado con los Acuerdos de Paz, lo digo porque, o los compañeros no tienen la información suficiente para abordarlos objetivamente y de manera responsable con sus estudiantes, o aun teniéndola todavía tienen miedo de hacerlo porque no tienen conciencia plena de su papel como formadores, o bien porque sencillamente han caído en el acomodamiento y la mediocridad, que son, y es penoso decirlo, dos de las características que más predominan en el Magisterio Nacional.
Sobre la base de esta primera reflexión, deseo enumerar una serie de valoraciones que a mi juicio deberían considerarse si de verdad queremos iniciar un proceso real de transformaciones sociales. No está de más recordar que la educación y la cultura son siempre el punto de partida en la construcción de una nueva sociedad, pero que de nada serviría cambiar nuestro enfoque curricular, mejorar los salarios, la infraestructura escolar, mantener a los docentes en permanente capacitación, dotarles de suficiente y adecuado material, etc. si no se corrige una serie de vicios y esa actitud cómoda que hacen que cualquier esfuerzo, quede al final en el vacío, sobre todo a partir de ahora, que necesitamos que el sistema educativo como parte de la supraestructura de la sociedad, sea coherente con la sociedad misma que queremos construir.
*Sobre la calidad de los docentes:
Nuestra calidad como docentes, académica e intelectualmente hablando deja mucho que desear, a mi juicio creo que rozamos entre lo mediocre y lo regular. La mayoría de los docentes venimos de aquellos bachilleratos pedagógicos de los ochenta, de las universidades privadas- con programas de formación docente deficientes y su lógico predominio mercantilista-, o de algún programa de perfeccionamiento para docentes idóneos o empíricos, que durante algún tiempo prestaron sus servicios adhonoren. Hay un enorme vacío en la formación y los niveles académicos en la mayoría de los docentes, tanto es así, que se carece del conocimiento mínimo de nuestra propia historia y no se muestra interés por actualizarse ni en ese nivel ni en al menos en los conocimientos de cultura general. Creo por eso que el problema del magisterio en las aulas no es de métodos y técnicas pedagógicas, sino de ese vacío al que hacemos referencia. El MINED se ha preocupado mucho por la preparación y capacitación docente en relación a metodologías y técnicas pedagógicas que ha llevado a saturar el trabajo de los docentes. Así tenemos que mientras unos se afanan por mantenerse al día con sus planificaciones por unidades, cartas didácticas, guiones de clase, agendas diarias, material para mantener tapizados sus salones de clase, y un montón de papeles que se les exige, no tienen tiempo para investigar y organizar la información básica que deben trasladar a sus estudiantes; otros, tal vez la mayoría, que no hace ni la una ni la otra cosa, sólo tiene que comprar o fotocopiar el material ya preparado por otros que hacen de esto un buen negocio. Al final, las evaluaciones que hasta hace poco ha realizado el MINED, con el objeto de medir los avances en los procesos de aprendizaje para decidir la entrega o no de incentivos económicos y los bonos de la calidad educativa a los centros escolares, se hacen sobre la base de estar al día con todo ese papeleo y no sobre la calidad, eficiencia y rendimiento escolar de los estudiantes.
*Sobre la Promoción Orientada:
Sobre esta hay una interpretación equivocada que lleva consecuentemente, a una aplicación también equivocada. Pero lo grave es que esa interpretación equivocada no es porque los docentes ignoren el verdadero concepto y la intención de esa política educativa, sino que es una interpretación y aplicación que hacen los docentes para justificar y esconder su irresponsabilidad en la formación correcta de sus alumnos y alumnas. Confunden intencionalmente la promoción orientada con la promoción masiva. Así resulta que en muchos casos, la sección completa, que comenzó en primer grado, termina el tercero sin saber leer y escribir; repito, porque es así como se lee: sin saber leer y escribir. Sobre esto hay casos exagerados y abundantes a lo largo y ancho de nuestro país; como consecuencia, cuando estos niños inician su cuarto grado (porque aun así son promovidos), enfrentan serias dificultades, pues ya en ese nivel, no se aplica la supuesta “promoción orientada” y, por supuesto, se incrementan los niveles de deserción y repitencia.
*Sobre la política de incentivos a los docentes y el bono de la calidad a los centros escolares:
La entrega de ambos, está sujeta a los resultados de evaluaciones que priorizan el papeleo y una engorrosa documentación, sobre los verdaderos resultados de los procesos de aprendizaje. Pero además, el MINED exige que para que una escuela mantenga el beneficio del bono de la calidad educativa, debe presentar un porcentaje mínimo de alumnos retenidos (un máximo de uno por sección), de lo contrario pierde el correspondiente bono del año siguiente. ¿Qué sucede entonces? Los directores instruyen a los docentes para que, aun cuando en su sección deban retener a más de tres alumnos (ojo, que hay secciones que de más de 25, 30 ó 40 estudiantes, deberían ser retenidos a veces hasta 10 de ellos), sólo reporten como retenido a uno o máximo dos de ellos. El resto, generalmente termina graduándose de noveno grado. Así comienza otra historia en educación media, historia que se resume en los resultados de la PAES, o en las pruebas de ingreso que realiza la UES. Hace un par de años supe que de unos tres mil aspirantes a ingresar a la Facultad Multidisciplinaria de Oriente, sólo cerca de 300 habían pasado la prueba. Hay que destacar que ésta es una prueba menos complicada y más objetiva que la misma PAES.
*Sobre el enfoque y la manera de conmemorar nuestra independencia política de España y sus efectos negativos en el proceso de aprendizaje:
Comienzo señalando que los primeros en desconocer el verdadero significado histórico y la información correcta de ese acontecimiento son nuestros docentes, lamentablemente la mayoría. Por otra parte, más que conmemorar el acontecimiento, lo que se hace es una mera celebración, que conlleva a la mercantilización del mismo, convirtiéndose en un gran negocio para los grandes comerciantes y empresarios; algo que no es malo, pero que pone en aprietos la ya grave economía de las familias de los estudiantes que participan en desfiles y otras actividades propias de la fecha. Es posible que de manera explícita no se les obligue a incurrir en los gastos, pero es que aparte de todo, se ha vuelto una competencia entre los centros escolares públicos y entre éstos y los colegios privados. Así que la gran preocupación de los directores, subdirectores y encargados de los preparativos es quién presenta la mejor banda, quién lleva los mejores trajes y quién exhibe a las mejores porristas. En ese afán, los ensayos de las bandas comienzan entre los meses de abril y mayo, algunos centros inician antes, pero repasemos en que condiciones: los ensayos los realizan al interior del centro escolar, generalmente en horas de clase con una frecuencia de al menos tres veces por semana, cubriendo la jornada completa ya sea del turno de la mañana o de la tarde. La interferencia es tal, que los docentes debemos suspender los procesos normales en las aulas, para dedicarnos prácticamente a pasar el rato, si es que no los suspendemos definitivamente.
¿Qué resultados pueden esperarse, cuando intentamos desarrollar el proceso normal con semejante interferencia? Los ensayos se vuelven más frecuentes en la medida que se aproxima el evento principal. Por otro lado, se trata de un mínimo de 30 ó 35 alumnos y alumnas que con la misma frecuencia no están en sus aulas recibiendo sus clases, a veces, jornadas completas. Son niños y niñas que generalmente tienen muchas deficiencias en su rendimiento escolar. Al final resulta pues, que esta manera de conmemorar un acontecimiento histórico como el que señalamos, contrariamente a lo que debería, promueve más antivalores que valores mismos.
Durante la semana cívica, los centros escolares se organizan para desarrollar actos
supuestamente cívicos en la plaza pública: cada día le corresponde a una escuela, principalmente, organizar el acto; ese día, a excepción de los más pequeños, todos son llevados al lugar, el resto de escuelas sólo asiste con una o dos secciones. Ya en el parque, se hace exactamente lo mismo que hacen en sus respectivos centros escolares, pero el colmo de esta actividad que dura toda una semana, es que quienes presencian este acto, son los mismos y nada más que los mismos estudiantes y docentes que asisten con ellos, porque la ciudadanía y los mismos padres de familia, o no son convocados o sencillamente son indiferentes ante todo esto. Entonces la pregunta ha sido siempre:
¿Qué sentido tiene una semana cívica “celebrada” de esa forma? Por supuesto que las críticas entre unos y otros centros escolares no se hacen esperar, así como los desmayos de algunos niños o niñas mal alimentados/as. Ya durante el desfile del 15 de septiembre, es lamentable que aún se observe a niños y niñas ejecutando marchas militares, mojaditos por completo y sin permiso ni siquiera de secarse del sudor como consecuencia del calor y los fuertes y ahora más dañinos rayos del sol. Pero es todavía más lamentable ver a nuestras niñas exhibiendo sus piernas, sus caderas y sus pechos, convertidas en el centro de atracción y motivación de los ciudadanos, quienes asisten masivamente ese día, movidos más por un malsano sentimiento de morbosidad, que por un sentimiento patriótico. Igual o peor de lamentable es saber que quienes promueven estas cosas son los directores y docentes y por supuesto, aunque de manera más inconciente, los mismos padres de familia.
*Sobre otras actividades extracurriculares que afectan el proceso normal de aprendizaje:
Señalo una serie de actividades que se realizan en muchos centros escolares con el afán de recolectar fondos para cubrir “necesidades” como pago de salarios a conserjes, instructores de bandas de “Paz”, de danza, de computación; compra de material para la limpieza, material didáctico, papelería, instrumentos de bandas; celebración de los días de la madre y del alumno, etc. Estas actividades son tan frecuentes en las escuelas, que reducen significativamente el tiempo efectivo que los alumnos deben pasar en sus aulas. Entre estas actividades están:
a) La tienda escolar: los docentes pasan más tiempo de compras, preparando alimentos y atendiendo a los alumnos en el chalet o cafetín, que realizando su labor propia como educadores.
b) Presentaciones artísticas (shows): los alumnos pagan por asistir a ver, generalmente a sus compañeritos y compañeritas, bailando perreo y otros actos indecentes preparados por los mismos docentes.
c) Venta de panes
d) Venta de minutas
e) Venta de desayunos y cenas típicas
f) Excursiones
g) Rifas
h) Elecciones de Reinas
i) Juegos distritales: no precisamente con el objeto de promover el deporte entre los estudiantes, sino con afán de lucro, pues los alumnos pagan por ver jugar a sus compañeros, etc.
Menciono con énfasis que hay actividades de este tipo que se realizan con el objeto de utilizar los fondos recaudados con los mismos estudiantes para auto festejarse el día del “maestro”. Debo destacar además, que en muchos centros escolares, se “incentiva” a los estudiantes para que colaboren con estas actividades, asignándoles puntos en sus asignaturas.
Podría seguir enumerando una serie de cosas más, pero creo que lo anterior es suficiente como para que se decida realizar una revisión detallada que permita corroborar la situación real de nuestro sistema educativo y el magisterio nacional, último este, en el que urge un proceso de depuración: “Hay docentes en este país, que deberían estar haciendo otra cosa, menos estar en las aulas supuestamente formando ciudadanos”. La formación del hombre nuevo requiere de docentes nuevos, renovados, concientes de su importante papel en la construcción de la sociedad nueva. Docentes que no lleguen al centro escolar a pasar el rato, que no justifiquen su mediocridad y su irresponsabilidad en las leyes que protegen a los estudiantes del mal trato y la violación de sus derechos. Docentes que no le tiren sólo al sueldo, que no lleguen tarde y se retiren antes de finalizar la jornada, que no lleguen tomados o todavía con olor a licor, que preparen sus clases y evalúen objetivamente a sus alumnos, que no inventen notas, que no dejen solos a sus estudiantes en el salón de clases, que no declaren horas libres para sus alumnos que no sea como un incentivo por su aplicación y buen rendimiento, que forme, más que instruir mecánicamente a sus alumnos, que desarrolle su labor sobre bases científicas y no sobre la base de la supuesta existencia de deidades espirituales, que promueva la investigación y lleve a sus estudiantes a leer, interpretar y entender su verdadera realidad, etc.
No omito manifestarle, que si considera que mis aportes pueden ser importantes en el ya inminente proceso de cambios, estoy en la total e incondicional disposición. No agrego en esta nota, algunas ideas o propuestas en relación a todo lo antes señalado, para no hacer la misma demasiado extensa.
Saludos revolucionarios.
DUI: 01760778-2
Tel: 7208-5428
Tel. centro escolar: 2663-4069
w_a_danielguevara@yahoo.es
Como no he recibido ninguna respuesta hasta ahora, propongo, a través de este medio, a todos aquellos docentes comprometidos y consecuentes con la necesidad urgente de realizar cambios en una de las estructuras más importantes de nuestra sociedad, iniciar un debate alrededor de este material que humildemente ofrezco como documento base, del que estoy seguro puede terminar en una propuesta que exprese el pensar y sentir de quienes pasamos día a día en las aulas, con la disposición de aportar, a pesar de todo, nuestro esfuerzo desde esta importante trinchera.
Santa Elena, 06 de julio de 2009
Sr. Salvador Sánchez Cerén
Ministro de Educación
Compañero Leonel, mi nombre es Wilian Aparicio, fui conocido como “Daniel” durante el tiempo que participé en el conflicto armado. Reingresé al Magisterio en 1996 y actualmente trabajo como profesor en el C. E. “Héroes de Chapultepec” de la ciudad de Santa Elena, en el departamento de Usulután. También soy el presidente de la Asociación de Veteranos y Veteranas para el Desarrollo Integral en El Salvador (AVDIES); organización sobre la cual me gustaría hablarle en su calidad de Vicepresidente de la República y dirigente nacional del FMLN.
Deseo aprovechar esta ocasión para referirme específicamente a la realidad de nuestro sistema educativo, sobre todo en lo que corresponde a los niveles de administración y la labor docente propiamente dicha. Lo hago con la confianza que genera el hecho de que un compañero histórico esté ahora al frente de uno de los ministerios más importantes y estratégicos para la vida nacional y el proyecto de transformación social que nos hemos planteado siempre.
No es mi intención profundizar en el aspecto filosófico de nuestro sistema educativo, pero creo que con la inclusión de algunos/as compañeros/as como Norma Guevara y otras reconocidas personalidades en aquella comisión nacional que trabajó en la Reforma Educativa de esos años, avanzamos al menos en un nuevo enfoque curricular y la inclusión de aspectos de la vida nacional, que antes ni siquiera podían abordarse recurriendo a nuestro currículum oculto; lástima que estos espacios no han sido aprovechados al máximo ni siquiera por nuestros docentes “revolucionarios” militantes del Partido. Tampoco ha habido una preocupación y un esfuerzo de orientación al respecto de parte de nuestras gremiales, sobre todo de la que más debía esperarse, me refiero a ANDES 21 de Junio. En todo caso, aunque no es lo que hasta ahora hemos querido, ya haber avanzado en eso, es algo, y no deja por ello de ser importante como una conquista más a partir de los Acuerdos de Paz. El hecho es que tenemos desde hace varios años programas escolares que desde los niveles inferiores nos dan la oportunidad de formar a los niños y jóvenes sobre la base de una historia nacional más apegada a la verdad y a la discusión de temas y problemáticas de nuestra actual realidad.
Cuando digo que lamentablemente no se aprovecha o se aprovecha muy poco este espacio institucional ganado con los Acuerdos de Paz, lo digo porque, o los compañeros no tienen la información suficiente para abordarlos objetivamente y de manera responsable con sus estudiantes, o aun teniéndola todavía tienen miedo de hacerlo porque no tienen conciencia plena de su papel como formadores, o bien porque sencillamente han caído en el acomodamiento y la mediocridad, que son, y es penoso decirlo, dos de las características que más predominan en el Magisterio Nacional.
Sobre la base de esta primera reflexión, deseo enumerar una serie de valoraciones que a mi juicio deberían considerarse si de verdad queremos iniciar un proceso real de transformaciones sociales. No está de más recordar que la educación y la cultura son siempre el punto de partida en la construcción de una nueva sociedad, pero que de nada serviría cambiar nuestro enfoque curricular, mejorar los salarios, la infraestructura escolar, mantener a los docentes en permanente capacitación, dotarles de suficiente y adecuado material, etc. si no se corrige una serie de vicios y esa actitud cómoda que hacen que cualquier esfuerzo, quede al final en el vacío, sobre todo a partir de ahora, que necesitamos que el sistema educativo como parte de la supraestructura de la sociedad, sea coherente con la sociedad misma que queremos construir.
*Sobre la calidad de los docentes:
Nuestra calidad como docentes, académica e intelectualmente hablando deja mucho que desear, a mi juicio creo que rozamos entre lo mediocre y lo regular. La mayoría de los docentes venimos de aquellos bachilleratos pedagógicos de los ochenta, de las universidades privadas- con programas de formación docente deficientes y su lógico predominio mercantilista-, o de algún programa de perfeccionamiento para docentes idóneos o empíricos, que durante algún tiempo prestaron sus servicios adhonoren. Hay un enorme vacío en la formación y los niveles académicos en la mayoría de los docentes, tanto es así, que se carece del conocimiento mínimo de nuestra propia historia y no se muestra interés por actualizarse ni en ese nivel ni en al menos en los conocimientos de cultura general. Creo por eso que el problema del magisterio en las aulas no es de métodos y técnicas pedagógicas, sino de ese vacío al que hacemos referencia. El MINED se ha preocupado mucho por la preparación y capacitación docente en relación a metodologías y técnicas pedagógicas que ha llevado a saturar el trabajo de los docentes. Así tenemos que mientras unos se afanan por mantenerse al día con sus planificaciones por unidades, cartas didácticas, guiones de clase, agendas diarias, material para mantener tapizados sus salones de clase, y un montón de papeles que se les exige, no tienen tiempo para investigar y organizar la información básica que deben trasladar a sus estudiantes; otros, tal vez la mayoría, que no hace ni la una ni la otra cosa, sólo tiene que comprar o fotocopiar el material ya preparado por otros que hacen de esto un buen negocio. Al final, las evaluaciones que hasta hace poco ha realizado el MINED, con el objeto de medir los avances en los procesos de aprendizaje para decidir la entrega o no de incentivos económicos y los bonos de la calidad educativa a los centros escolares, se hacen sobre la base de estar al día con todo ese papeleo y no sobre la calidad, eficiencia y rendimiento escolar de los estudiantes.
*Sobre la Promoción Orientada:
Sobre esta hay una interpretación equivocada que lleva consecuentemente, a una aplicación también equivocada. Pero lo grave es que esa interpretación equivocada no es porque los docentes ignoren el verdadero concepto y la intención de esa política educativa, sino que es una interpretación y aplicación que hacen los docentes para justificar y esconder su irresponsabilidad en la formación correcta de sus alumnos y alumnas. Confunden intencionalmente la promoción orientada con la promoción masiva. Así resulta que en muchos casos, la sección completa, que comenzó en primer grado, termina el tercero sin saber leer y escribir; repito, porque es así como se lee: sin saber leer y escribir. Sobre esto hay casos exagerados y abundantes a lo largo y ancho de nuestro país; como consecuencia, cuando estos niños inician su cuarto grado (porque aun así son promovidos), enfrentan serias dificultades, pues ya en ese nivel, no se aplica la supuesta “promoción orientada” y, por supuesto, se incrementan los niveles de deserción y repitencia.
*Sobre la política de incentivos a los docentes y el bono de la calidad a los centros escolares:
La entrega de ambos, está sujeta a los resultados de evaluaciones que priorizan el papeleo y una engorrosa documentación, sobre los verdaderos resultados de los procesos de aprendizaje. Pero además, el MINED exige que para que una escuela mantenga el beneficio del bono de la calidad educativa, debe presentar un porcentaje mínimo de alumnos retenidos (un máximo de uno por sección), de lo contrario pierde el correspondiente bono del año siguiente. ¿Qué sucede entonces? Los directores instruyen a los docentes para que, aun cuando en su sección deban retener a más de tres alumnos (ojo, que hay secciones que de más de 25, 30 ó 40 estudiantes, deberían ser retenidos a veces hasta 10 de ellos), sólo reporten como retenido a uno o máximo dos de ellos. El resto, generalmente termina graduándose de noveno grado. Así comienza otra historia en educación media, historia que se resume en los resultados de la PAES, o en las pruebas de ingreso que realiza la UES. Hace un par de años supe que de unos tres mil aspirantes a ingresar a la Facultad Multidisciplinaria de Oriente, sólo cerca de 300 habían pasado la prueba. Hay que destacar que ésta es una prueba menos complicada y más objetiva que la misma PAES.
*Sobre el enfoque y la manera de conmemorar nuestra independencia política de España y sus efectos negativos en el proceso de aprendizaje:
Comienzo señalando que los primeros en desconocer el verdadero significado histórico y la información correcta de ese acontecimiento son nuestros docentes, lamentablemente la mayoría. Por otra parte, más que conmemorar el acontecimiento, lo que se hace es una mera celebración, que conlleva a la mercantilización del mismo, convirtiéndose en un gran negocio para los grandes comerciantes y empresarios; algo que no es malo, pero que pone en aprietos la ya grave economía de las familias de los estudiantes que participan en desfiles y otras actividades propias de la fecha. Es posible que de manera explícita no se les obligue a incurrir en los gastos, pero es que aparte de todo, se ha vuelto una competencia entre los centros escolares públicos y entre éstos y los colegios privados. Así que la gran preocupación de los directores, subdirectores y encargados de los preparativos es quién presenta la mejor banda, quién lleva los mejores trajes y quién exhibe a las mejores porristas. En ese afán, los ensayos de las bandas comienzan entre los meses de abril y mayo, algunos centros inician antes, pero repasemos en que condiciones: los ensayos los realizan al interior del centro escolar, generalmente en horas de clase con una frecuencia de al menos tres veces por semana, cubriendo la jornada completa ya sea del turno de la mañana o de la tarde. La interferencia es tal, que los docentes debemos suspender los procesos normales en las aulas, para dedicarnos prácticamente a pasar el rato, si es que no los suspendemos definitivamente.
¿Qué resultados pueden esperarse, cuando intentamos desarrollar el proceso normal con semejante interferencia? Los ensayos se vuelven más frecuentes en la medida que se aproxima el evento principal. Por otro lado, se trata de un mínimo de 30 ó 35 alumnos y alumnas que con la misma frecuencia no están en sus aulas recibiendo sus clases, a veces, jornadas completas. Son niños y niñas que generalmente tienen muchas deficiencias en su rendimiento escolar. Al final resulta pues, que esta manera de conmemorar un acontecimiento histórico como el que señalamos, contrariamente a lo que debería, promueve más antivalores que valores mismos.
Durante la semana cívica, los centros escolares se organizan para desarrollar actos
supuestamente cívicos en la plaza pública: cada día le corresponde a una escuela, principalmente, organizar el acto; ese día, a excepción de los más pequeños, todos son llevados al lugar, el resto de escuelas sólo asiste con una o dos secciones. Ya en el parque, se hace exactamente lo mismo que hacen en sus respectivos centros escolares, pero el colmo de esta actividad que dura toda una semana, es que quienes presencian este acto, son los mismos y nada más que los mismos estudiantes y docentes que asisten con ellos, porque la ciudadanía y los mismos padres de familia, o no son convocados o sencillamente son indiferentes ante todo esto. Entonces la pregunta ha sido siempre:
¿Qué sentido tiene una semana cívica “celebrada” de esa forma? Por supuesto que las críticas entre unos y otros centros escolares no se hacen esperar, así como los desmayos de algunos niños o niñas mal alimentados/as. Ya durante el desfile del 15 de septiembre, es lamentable que aún se observe a niños y niñas ejecutando marchas militares, mojaditos por completo y sin permiso ni siquiera de secarse del sudor como consecuencia del calor y los fuertes y ahora más dañinos rayos del sol. Pero es todavía más lamentable ver a nuestras niñas exhibiendo sus piernas, sus caderas y sus pechos, convertidas en el centro de atracción y motivación de los ciudadanos, quienes asisten masivamente ese día, movidos más por un malsano sentimiento de morbosidad, que por un sentimiento patriótico. Igual o peor de lamentable es saber que quienes promueven estas cosas son los directores y docentes y por supuesto, aunque de manera más inconciente, los mismos padres de familia.
*Sobre otras actividades extracurriculares que afectan el proceso normal de aprendizaje:
Señalo una serie de actividades que se realizan en muchos centros escolares con el afán de recolectar fondos para cubrir “necesidades” como pago de salarios a conserjes, instructores de bandas de “Paz”, de danza, de computación; compra de material para la limpieza, material didáctico, papelería, instrumentos de bandas; celebración de los días de la madre y del alumno, etc. Estas actividades son tan frecuentes en las escuelas, que reducen significativamente el tiempo efectivo que los alumnos deben pasar en sus aulas. Entre estas actividades están:
a) La tienda escolar: los docentes pasan más tiempo de compras, preparando alimentos y atendiendo a los alumnos en el chalet o cafetín, que realizando su labor propia como educadores.
b) Presentaciones artísticas (shows): los alumnos pagan por asistir a ver, generalmente a sus compañeritos y compañeritas, bailando perreo y otros actos indecentes preparados por los mismos docentes.
c) Venta de panes
d) Venta de minutas
e) Venta de desayunos y cenas típicas
f) Excursiones
g) Rifas
h) Elecciones de Reinas
i) Juegos distritales: no precisamente con el objeto de promover el deporte entre los estudiantes, sino con afán de lucro, pues los alumnos pagan por ver jugar a sus compañeros, etc.
Menciono con énfasis que hay actividades de este tipo que se realizan con el objeto de utilizar los fondos recaudados con los mismos estudiantes para auto festejarse el día del “maestro”. Debo destacar además, que en muchos centros escolares, se “incentiva” a los estudiantes para que colaboren con estas actividades, asignándoles puntos en sus asignaturas.
Podría seguir enumerando una serie de cosas más, pero creo que lo anterior es suficiente como para que se decida realizar una revisión detallada que permita corroborar la situación real de nuestro sistema educativo y el magisterio nacional, último este, en el que urge un proceso de depuración: “Hay docentes en este país, que deberían estar haciendo otra cosa, menos estar en las aulas supuestamente formando ciudadanos”. La formación del hombre nuevo requiere de docentes nuevos, renovados, concientes de su importante papel en la construcción de la sociedad nueva. Docentes que no lleguen al centro escolar a pasar el rato, que no justifiquen su mediocridad y su irresponsabilidad en las leyes que protegen a los estudiantes del mal trato y la violación de sus derechos. Docentes que no le tiren sólo al sueldo, que no lleguen tarde y se retiren antes de finalizar la jornada, que no lleguen tomados o todavía con olor a licor, que preparen sus clases y evalúen objetivamente a sus alumnos, que no inventen notas, que no dejen solos a sus estudiantes en el salón de clases, que no declaren horas libres para sus alumnos que no sea como un incentivo por su aplicación y buen rendimiento, que forme, más que instruir mecánicamente a sus alumnos, que desarrolle su labor sobre bases científicas y no sobre la base de la supuesta existencia de deidades espirituales, que promueva la investigación y lleve a sus estudiantes a leer, interpretar y entender su verdadera realidad, etc.
No omito manifestarle, que si considera que mis aportes pueden ser importantes en el ya inminente proceso de cambios, estoy en la total e incondicional disposición. No agrego en esta nota, algunas ideas o propuestas en relación a todo lo antes señalado, para no hacer la misma demasiado extensa.
Saludos revolucionarios.
Tuesday, October 6, 2009
ADIÓS A UNA REINA REVOLUCIONARIA DE AMÉRICA

Desde Washington DC
Por Walter Giovanni Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
Estudiaba el quinto grado, cuando a media mañana por la ventana del aula, observé a la gente correr y oí a los ecos de los fusiles resonar sus delirios de libertad. En la reacción al miedo de tal estruendo, todos nos tiramos al suelo acorazando nuestras vidas debajo de los pupitres. Las balas no cesaban en sus silbidos de muerte y en nosotros quedaban grabados para siempre los sonidos de la revolución. Era el verano de 1980.
En unos momentos, el colegio había sido tomado, las pancartas y banderas rojas con letras negras ondeaban en los muros y los combatientes enmascarados que habían tomado momentáneamente la ciudad, nos reunían, para darnos un mensaje que no entendíamos. Antes de ese día, solo había visto a similares sujetos por la televisión y sus cadáveres en las calles de San Salvador, más al verlos de esta manera operativa me dieron escalofríos.
Un par de años más tarde, al salir al almuerzo, me senté bajo unos árboles en la cancha mayor de fútbol y escuché en los altos parlantes de la Universidad Nacional, frente al colegio, un canto que me cambió para siempre, porque era diferente a los acostumbrados cantos de Guaraguao. Era una protesta diferente, era más profunda, porque incluía en su lírica un ruego a Dios, lo que coincidía con mi formación católica salesiana de entonces.
La protesta provenía de una musa revolucionaria de América, “La Negra”, Doña Mercedes Sosa, pidiéndole a Dios que el dolor, lo injusto y la guerra no nos sean indiferentes. Que la muerte no nos encuentre vacíos y solos sin haber hecho lo suficiente para cambiar en risa el llanto del pobre, liberar al oprimido y encarcelar al corrupto. Doña Mercedes, ha muerto. Nos deja momentáneamente, ya que eventualmente volveremos a encontrarla, y su retirada de este mundo lo ha hecho llena de satisfacción por haber inspirado ejércitos de héroes y mártires del pueblo a intentar cambiar un mundo injusto.
Para la ofensiva guerrillera hasta el tope de 1989, San Salvador estaba ocupado por el ejercito revolucionario y el pueblo oyó ampliamente un himno que se había repetido a través de los años, pero que ese día de muerte, sangre y libertad, hacia sentir una revolución viva. Era “Todo Cambia”. El recuerdo más vivo que tengo de esa canción en la operación militar es de los pequeños compañeritos de 8 a 12 años que acompañaban el sacrificio del cambio político que hacía pelear a sus padres.
Un par de años después al firmarse los acuerdos de paz, en el centro histórico las banderas de la revolución ondearon libres por fin en un cielo azul que pagaba tributo al sacrificio de todos lo héroes y mártires de la revolución Latinoamericana.
América ha cambiado desde entonces. USA tiene un presidente negro que con su llegada al poder ha derrotado el sistema de diferencia social y política impulsado por décadas por grupos radicales como el Ku Klux Klan; el Sur y casi toda Centroamérica es de tendencia socialista, terminando así con las estructuras políticas de opresión de la derecha oligarca.
La lucha ha sido larga, los triunfos efímeros, porque con los cambios políticos actuales, las luchas no terminan. Fidel, Chávez, Ortega, Evo, Lugo, Correa, Zelaya y Sánchez Ceren, han usado el cambio para convertirse en traidores de la lucha revolucionaria por la libertad y no podemos ser indiferentes a esa realidad, todos se han convertido en dictadores o políticos corruptos que oprimen a sus pueblos, hacen millonarios a sus amigos y fortalecen a los radicales de derecha como sucedió en Honduras y seguramente sucederá en Venezuela y otros países, desaprovechando así la oportunidad histórica de realizar el cambio histórico por el que los encapuchados que murieron en las calles y los campos ofrecieron sus vidas.
La muerte es un renacer en la inmortalidad. Mercedes Sosa es la interprete del sentimiento de Dios para el pueblo pobre, revolucionario y oprimido en la América continental. Una reina de la canción revolucionaria americana. Si, todo cambia, más el amor de Sosa, por más lejos que se encuentre y su compromiso con el dolor del pueblo y la gente Latinoamericana no cambiará nunca. Su legado yace escrito en la inmortalidad de la historia Americana, para inspirar a los poetas y escritores del nuevo siglo, así como a las nuevas luchas políticas que deben surgir para alcanzar las utopías de los siglos pasados que se encuentran en la libertad y la prosperidad de los pueblos secuestrados de Latinoamérica.
Por Walter Giovanni Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
Estudiaba el quinto grado, cuando a media mañana por la ventana del aula, observé a la gente correr y oí a los ecos de los fusiles resonar sus delirios de libertad. En la reacción al miedo de tal estruendo, todos nos tiramos al suelo acorazando nuestras vidas debajo de los pupitres. Las balas no cesaban en sus silbidos de muerte y en nosotros quedaban grabados para siempre los sonidos de la revolución. Era el verano de 1980.
En unos momentos, el colegio había sido tomado, las pancartas y banderas rojas con letras negras ondeaban en los muros y los combatientes enmascarados que habían tomado momentáneamente la ciudad, nos reunían, para darnos un mensaje que no entendíamos. Antes de ese día, solo había visto a similares sujetos por la televisión y sus cadáveres en las calles de San Salvador, más al verlos de esta manera operativa me dieron escalofríos.
Un par de años más tarde, al salir al almuerzo, me senté bajo unos árboles en la cancha mayor de fútbol y escuché en los altos parlantes de la Universidad Nacional, frente al colegio, un canto que me cambió para siempre, porque era diferente a los acostumbrados cantos de Guaraguao. Era una protesta diferente, era más profunda, porque incluía en su lírica un ruego a Dios, lo que coincidía con mi formación católica salesiana de entonces.
La protesta provenía de una musa revolucionaria de América, “La Negra”, Doña Mercedes Sosa, pidiéndole a Dios que el dolor, lo injusto y la guerra no nos sean indiferentes. Que la muerte no nos encuentre vacíos y solos sin haber hecho lo suficiente para cambiar en risa el llanto del pobre, liberar al oprimido y encarcelar al corrupto. Doña Mercedes, ha muerto. Nos deja momentáneamente, ya que eventualmente volveremos a encontrarla, y su retirada de este mundo lo ha hecho llena de satisfacción por haber inspirado ejércitos de héroes y mártires del pueblo a intentar cambiar un mundo injusto.
Para la ofensiva guerrillera hasta el tope de 1989, San Salvador estaba ocupado por el ejercito revolucionario y el pueblo oyó ampliamente un himno que se había repetido a través de los años, pero que ese día de muerte, sangre y libertad, hacia sentir una revolución viva. Era “Todo Cambia”. El recuerdo más vivo que tengo de esa canción en la operación militar es de los pequeños compañeritos de 8 a 12 años que acompañaban el sacrificio del cambio político que hacía pelear a sus padres.
Un par de años después al firmarse los acuerdos de paz, en el centro histórico las banderas de la revolución ondearon libres por fin en un cielo azul que pagaba tributo al sacrificio de todos lo héroes y mártires de la revolución Latinoamericana.
América ha cambiado desde entonces. USA tiene un presidente negro que con su llegada al poder ha derrotado el sistema de diferencia social y política impulsado por décadas por grupos radicales como el Ku Klux Klan; el Sur y casi toda Centroamérica es de tendencia socialista, terminando así con las estructuras políticas de opresión de la derecha oligarca.
La lucha ha sido larga, los triunfos efímeros, porque con los cambios políticos actuales, las luchas no terminan. Fidel, Chávez, Ortega, Evo, Lugo, Correa, Zelaya y Sánchez Ceren, han usado el cambio para convertirse en traidores de la lucha revolucionaria por la libertad y no podemos ser indiferentes a esa realidad, todos se han convertido en dictadores o políticos corruptos que oprimen a sus pueblos, hacen millonarios a sus amigos y fortalecen a los radicales de derecha como sucedió en Honduras y seguramente sucederá en Venezuela y otros países, desaprovechando así la oportunidad histórica de realizar el cambio histórico por el que los encapuchados que murieron en las calles y los campos ofrecieron sus vidas.
La muerte es un renacer en la inmortalidad. Mercedes Sosa es la interprete del sentimiento de Dios para el pueblo pobre, revolucionario y oprimido en la América continental. Una reina de la canción revolucionaria americana. Si, todo cambia, más el amor de Sosa, por más lejos que se encuentre y su compromiso con el dolor del pueblo y la gente Latinoamericana no cambiará nunca. Su legado yace escrito en la inmortalidad de la historia Americana, para inspirar a los poetas y escritores del nuevo siglo, así como a las nuevas luchas políticas que deben surgir para alcanzar las utopías de los siglos pasados que se encuentran en la libertad y la prosperidad de los pueblos secuestrados de Latinoamérica.
Wednesday, September 23, 2009
EL FMLN COMO GOBIERNO Y LA DIÁSPORA

Desde Washington DC
Por Walter Giovanni Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
Durante las pasadas tres semanas las banderas salvadoreñas han ondeado en las principales ciudades del mundo manifestando el orgullo nacional de un pueblo que ama y añora a su patria. La diáspora no celebra la independencia por un día, sino por un mes, a través de desfiles y concentraciones masivas caracterizadas por el fervor patriótico.
El FMLN y Mauricio Funes, durante la campaña electoral utilizaron estos eventos para ofrecer esperanza, cambio y el voto en el exterior. Con el slogan, “Nace la esperanza, viene el cambio”, recaudaron miles de dólares y ganaron apoyo político en Estados Unidos. Ahora que gobiernan, la esperanza es más alta que nunca, según encuestas de opinión pública, más, el cambio político, social y económico no existe y el voto en el exterior ni se considera. La excusa presidencial y partidaria es que es muy poco tiempo, sin embargo, no es aceptable.
En 1821 la nación experimentó un ambiente de esperanza similar al de hoy, sin embargo, liberarse de la opresión imperial española trascendió a someterse a la opresión de sus herederos, por quienes tres millones de salvadoreños vivimos en el exterior. Durante 188 años la ascensión política del FMLN a la presidencia de la república se ha venido preparando, a través de alzamientos campesinos, manifestaciones obrero-estudiantiles y una guerra civil, por lo tanto, es inexcusable que en cuatro meses de un gobierno histórico, El Salvador sea aun el mismo país violento con trece muertes diarias a raíz de las actividades delincuenciales de bandas de extorsionistas, secuestradores y traficantes.
Es inaceptable que la corrupción de cuello blanco continué impune, sobretodo, cuando los nuevos funcionarios han denunciado a los culpables y teniendo pruebas del mal uso del dinero público, no hacen nada para procesarlos penalmente; que los líderes políticos del FMLN utilicen sus posiciones para crear riqueza personal, como lo hace el comandante Ramiro, Luis Merino y el resto de socios de ALBA Petróleos de El Salvador; que la designación de posiciones para empleos diplomáticos en el exterior se mantenga sujeto al nepotismo y compadrazgo.
¿Qué significa la diáspora para el nuevo gobierno? Hasta ahora lo mismo de siempre: Un pueblo sin voz política, aislado y despojado del principal derecho constitucional: el derecho al sufragio. Durante estas fiestas patrias celebradas en el mundo, los grandes ausentes a los actos patrióticos fueron el Presidente de la República y los dirigentes del FMLN. Es claro que ya no necesitan dinero, ni apoyo electoral.
El presidente Funes habla de unidad nacional para enfrentar los retos de nuestra nación y cambiar el sistema, sin embargo, su convocatoria excluye a la diáspora. El recién juramentado Consejo Económico y Social, ha sido creado, según Funes, como un “Instrumento fundamental para alcanzar acuerdos nacionales y para construir la unidad nacional”. ¿Cómo puede considerar Señor Presidente que en este importante consejo se excluya la representación política de tres millones de ciudadanos?
Señor Presidente, ¿Qué somos nosotros?, ¿Una subclase de salvadoreños?, ¿Unos pobres ignorantes que sirven nada más para lavar platos, vender pupusas y mandar remesas?, ¿Acaso considera que no somos capaces de contribuir con ideas y políticas públicas que ayuden a cambiar El Salvador? Esta exclusión política y social de tres millones de salvadoreños es una bofetada a quienes colaboran con billones de dólares a la economía nacional cada año.
¿Qué necesitamos de este gobierno, Señor Presidente? Que no se nos ignore más, que la incorporación de organizaciones de la diáspora como la Comisión Cívica Democrática y otras de liderazgo salvadoreño al Consejo Económico y Social sea inmediata y que se inicie el proceso que permita votar desde el exterior.
La representación de la diáspora en el Consejo Económico y Social debe ser constituida por las diversas corrientes políticas e ideológicas, no exclusiva de los Amigos de Mauricio y organizaciones afines a los intereses del FMLN que son lideradas por activistas del partido y ex comandantes.
Ese será un paso genuino para demostrarle al pueblo en el exterior que se cometió un error, pero que se cuenta con la responsabilidad política y dignidad patriótica de enmendarlo.
Por Walter Giovanni Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
Durante las pasadas tres semanas las banderas salvadoreñas han ondeado en las principales ciudades del mundo manifestando el orgullo nacional de un pueblo que ama y añora a su patria. La diáspora no celebra la independencia por un día, sino por un mes, a través de desfiles y concentraciones masivas caracterizadas por el fervor patriótico.
El FMLN y Mauricio Funes, durante la campaña electoral utilizaron estos eventos para ofrecer esperanza, cambio y el voto en el exterior. Con el slogan, “Nace la esperanza, viene el cambio”, recaudaron miles de dólares y ganaron apoyo político en Estados Unidos. Ahora que gobiernan, la esperanza es más alta que nunca, según encuestas de opinión pública, más, el cambio político, social y económico no existe y el voto en el exterior ni se considera. La excusa presidencial y partidaria es que es muy poco tiempo, sin embargo, no es aceptable.
En 1821 la nación experimentó un ambiente de esperanza similar al de hoy, sin embargo, liberarse de la opresión imperial española trascendió a someterse a la opresión de sus herederos, por quienes tres millones de salvadoreños vivimos en el exterior. Durante 188 años la ascensión política del FMLN a la presidencia de la república se ha venido preparando, a través de alzamientos campesinos, manifestaciones obrero-estudiantiles y una guerra civil, por lo tanto, es inexcusable que en cuatro meses de un gobierno histórico, El Salvador sea aun el mismo país violento con trece muertes diarias a raíz de las actividades delincuenciales de bandas de extorsionistas, secuestradores y traficantes.
Es inaceptable que la corrupción de cuello blanco continué impune, sobretodo, cuando los nuevos funcionarios han denunciado a los culpables y teniendo pruebas del mal uso del dinero público, no hacen nada para procesarlos penalmente; que los líderes políticos del FMLN utilicen sus posiciones para crear riqueza personal, como lo hace el comandante Ramiro, Luis Merino y el resto de socios de ALBA Petróleos de El Salvador; que la designación de posiciones para empleos diplomáticos en el exterior se mantenga sujeto al nepotismo y compadrazgo.
¿Qué significa la diáspora para el nuevo gobierno? Hasta ahora lo mismo de siempre: Un pueblo sin voz política, aislado y despojado del principal derecho constitucional: el derecho al sufragio. Durante estas fiestas patrias celebradas en el mundo, los grandes ausentes a los actos patrióticos fueron el Presidente de la República y los dirigentes del FMLN. Es claro que ya no necesitan dinero, ni apoyo electoral.
El presidente Funes habla de unidad nacional para enfrentar los retos de nuestra nación y cambiar el sistema, sin embargo, su convocatoria excluye a la diáspora. El recién juramentado Consejo Económico y Social, ha sido creado, según Funes, como un “Instrumento fundamental para alcanzar acuerdos nacionales y para construir la unidad nacional”. ¿Cómo puede considerar Señor Presidente que en este importante consejo se excluya la representación política de tres millones de ciudadanos?
Señor Presidente, ¿Qué somos nosotros?, ¿Una subclase de salvadoreños?, ¿Unos pobres ignorantes que sirven nada más para lavar platos, vender pupusas y mandar remesas?, ¿Acaso considera que no somos capaces de contribuir con ideas y políticas públicas que ayuden a cambiar El Salvador? Esta exclusión política y social de tres millones de salvadoreños es una bofetada a quienes colaboran con billones de dólares a la economía nacional cada año.
¿Qué necesitamos de este gobierno, Señor Presidente? Que no se nos ignore más, que la incorporación de organizaciones de la diáspora como la Comisión Cívica Democrática y otras de liderazgo salvadoreño al Consejo Económico y Social sea inmediata y que se inicie el proceso que permita votar desde el exterior.
La representación de la diáspora en el Consejo Económico y Social debe ser constituida por las diversas corrientes políticas e ideológicas, no exclusiva de los Amigos de Mauricio y organizaciones afines a los intereses del FMLN que son lideradas por activistas del partido y ex comandantes.
Ese será un paso genuino para demostrarle al pueblo en el exterior que se cometió un error, pero que se cuenta con la responsabilidad política y dignidad patriótica de enmendarlo.
Monday, September 14, 2009
EL FMLN COMO GOBIERNO

Desde Washington DC
Por Walter Giovanni Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
Considero que lo más destacado en el primer gobierno de izquierda en El Salvador, ha sido, el estilo moderado de gobernar, de Mauricio Funes, el cual surge de la separación ideológica del presidente de la República con el FMLN.
Lo más grave, ha sido la osadía Vicepresidencial, de aprovechar la ausencia del Presidente, para realizar pactos políticos sin consulta, que produjo la desautorización presidencial y demuestra las diferencias políticas entre Funes y el FMLN. Aun así, es encomiable la actitud de disciplina adoptada por Salvador Sánchez Ceren, aceptando condescendientemente el regaño presidencial. Esto produce confianza y fortalece la figura del Presidente, quien no cuenta con un respeto político debido a su inexperiencia política.
Para este nuevo gobierno la corrupción y la violencia son los mayores retos, sin minimizar ambos, la promesa de prosperidad económica que mantiene al ochenta por ciento de la población aprobando la gestión presidencial hasta ahora, no podrá ser realidad.
La corrupción es la causa de todos los males, ha sido importante desmantelar la estructura de corrupción que ARENA mantenía en institutos públicos, canalizando millones de dólares del erario nacional en posiciones laborales fantasmas, que servían para financiar las campañas electorales y pagar a sus activistas. Pero, el descubrimiento y denuncia pública no es suficiente. La partida secreta presidencial, ha contribuido a institucionalizar la corrupción de cuello blanco, comprando voluntades políticas y prostituyendo el sistema de administración pública.
¿Cuándo van a arrestar, llevar ante una corte de justicia y condenar con todo el rigor de la ley a los funcionarios de todos los institutos públicos que avalaron el desfalco de ARENA y a los ciudadanos que recibieron el dinero por su activismo político?. ¿Qué hace el presidente Funes con los fondos de la partida secreta?, ¿Acaso no debería usar ese dinero para comprar la semilla mejorada que los campesinos necesitan para sembrar sus milpas y que demandan?, ¿No es acaso el dinero del pueblo y para el pueblo?
La corrupción no es exclusiva de ARENA, es un acto generalizado en la clase política, sino veamos el caso de, Luis Merino, alias Comandante Ramiro, ex comunista, vinculado al tráfico internacional de armas con las FARC, quien ha hecho una fortuna, a través del petróleo venezolano, la recolección de basura y otras empresas que ha creado deshonestamente, aprovechando su influencia política en las alcaldías que el partido gobierna y en la asamblea legislativa.
Es sorprendente enterarse que el ex obrero, líder campesino e ideólogo marxista, ha alcanzado por medio de la política convertirse en un millonario, mientras el pueblo que representa no tiene semillas mejoradas para cultivar y tienen que cerrar carreteras para exigir lo que legítimamente se merecen. ¿O no se lo merecen, comandante Ramiro?
Le pregunto comandante Ramiro, ¿Acaso, utilizar dinero de las arcas municipales para crear una empresa adonde usted como socio acumula riqueza, no es corrupción? Desde mi punto de vista, lo es, aun cuando pueda ser legal por las malas leyes que su partido avala, pero es simplemente anti ético para dirigentes de un partido político como el suyo, que lucha por los intereses del pueblo, hacerse millonario de esa manera.
Ese capital que han utilizado para hacerse millonarios es de los impuestos del pueblo y los mayores beneficiarios deberían ser las arcas municipales, pero eso no ha sido demostrado en la alcaldía de San Salvador, a la cual solo le reembolsaron los sesenta mil dólares que invirtió. ¿Merecen cárcel quienes avalaron esta transacción empresarial al igual que los areneros?
Desde mi punto de vista, la ex alcaldesa de San Salvador y ahora ViceMinistra de Salud, Violeta Menjivar, debería ser destituida de su posición y junto con los otros alcaldes que son parte de esa sociedad empresarial deben comparecer ante un tribunal de ética para demostrar la canalización de los fondos de esa empresa, de manera que el pueblo conozca si realmente ese dinero tiene la finalidad social por la cual la empresa fue creada. De lo contrario tienen que enfrentar una corte de justicia e ir presos por corrupción. El sitio Web de Alba Petróleos de El Salvador, muestra un pirrico proyecto de desarrollo de agua potable después de vender millones de galones de gasolina a un precio de alrededor de tres dólares por galón y otros millones mas en ventas de derivados petroleros. Las cuentas de Luis Merino y los otros socios de esta empresa deben ser investigadas.
Presidente Funes, cambiar este sistema de corrupción es su mayor reto, porque no se trata de desenmascarar a los adversarios políticos para obtener ganancia electoral, sino de ser imparcial y hacer posible que las inversiones del erario público se inviertan en los proyectos sociales y productivos por los que el pueblo le eligió.
A los salvadoreños en el exterior se nos debe una reestructuración del servicio consular y el voto en el exterior. Por ahora, se nos demuestra que somos la última de las prioridades políticas a pesar de ser con las remesas familiares y productivas, nuestras inversiones, ahorros, turismo e impuestos por bienes y llamadas telefónicas, la fuente más importante de la economía. En mi próxima entrega profundizare en este tema y la violencia.
Por Walter Giovanni Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
Considero que lo más destacado en el primer gobierno de izquierda en El Salvador, ha sido, el estilo moderado de gobernar, de Mauricio Funes, el cual surge de la separación ideológica del presidente de la República con el FMLN.
Lo más grave, ha sido la osadía Vicepresidencial, de aprovechar la ausencia del Presidente, para realizar pactos políticos sin consulta, que produjo la desautorización presidencial y demuestra las diferencias políticas entre Funes y el FMLN. Aun así, es encomiable la actitud de disciplina adoptada por Salvador Sánchez Ceren, aceptando condescendientemente el regaño presidencial. Esto produce confianza y fortalece la figura del Presidente, quien no cuenta con un respeto político debido a su inexperiencia política.
Para este nuevo gobierno la corrupción y la violencia son los mayores retos, sin minimizar ambos, la promesa de prosperidad económica que mantiene al ochenta por ciento de la población aprobando la gestión presidencial hasta ahora, no podrá ser realidad.
La corrupción es la causa de todos los males, ha sido importante desmantelar la estructura de corrupción que ARENA mantenía en institutos públicos, canalizando millones de dólares del erario nacional en posiciones laborales fantasmas, que servían para financiar las campañas electorales y pagar a sus activistas. Pero, el descubrimiento y denuncia pública no es suficiente. La partida secreta presidencial, ha contribuido a institucionalizar la corrupción de cuello blanco, comprando voluntades políticas y prostituyendo el sistema de administración pública.
¿Cuándo van a arrestar, llevar ante una corte de justicia y condenar con todo el rigor de la ley a los funcionarios de todos los institutos públicos que avalaron el desfalco de ARENA y a los ciudadanos que recibieron el dinero por su activismo político?. ¿Qué hace el presidente Funes con los fondos de la partida secreta?, ¿Acaso no debería usar ese dinero para comprar la semilla mejorada que los campesinos necesitan para sembrar sus milpas y que demandan?, ¿No es acaso el dinero del pueblo y para el pueblo?
La corrupción no es exclusiva de ARENA, es un acto generalizado en la clase política, sino veamos el caso de, Luis Merino, alias Comandante Ramiro, ex comunista, vinculado al tráfico internacional de armas con las FARC, quien ha hecho una fortuna, a través del petróleo venezolano, la recolección de basura y otras empresas que ha creado deshonestamente, aprovechando su influencia política en las alcaldías que el partido gobierna y en la asamblea legislativa.
Es sorprendente enterarse que el ex obrero, líder campesino e ideólogo marxista, ha alcanzado por medio de la política convertirse en un millonario, mientras el pueblo que representa no tiene semillas mejoradas para cultivar y tienen que cerrar carreteras para exigir lo que legítimamente se merecen. ¿O no se lo merecen, comandante Ramiro?
Le pregunto comandante Ramiro, ¿Acaso, utilizar dinero de las arcas municipales para crear una empresa adonde usted como socio acumula riqueza, no es corrupción? Desde mi punto de vista, lo es, aun cuando pueda ser legal por las malas leyes que su partido avala, pero es simplemente anti ético para dirigentes de un partido político como el suyo, que lucha por los intereses del pueblo, hacerse millonario de esa manera.
Ese capital que han utilizado para hacerse millonarios es de los impuestos del pueblo y los mayores beneficiarios deberían ser las arcas municipales, pero eso no ha sido demostrado en la alcaldía de San Salvador, a la cual solo le reembolsaron los sesenta mil dólares que invirtió. ¿Merecen cárcel quienes avalaron esta transacción empresarial al igual que los areneros?
Desde mi punto de vista, la ex alcaldesa de San Salvador y ahora ViceMinistra de Salud, Violeta Menjivar, debería ser destituida de su posición y junto con los otros alcaldes que son parte de esa sociedad empresarial deben comparecer ante un tribunal de ética para demostrar la canalización de los fondos de esa empresa, de manera que el pueblo conozca si realmente ese dinero tiene la finalidad social por la cual la empresa fue creada. De lo contrario tienen que enfrentar una corte de justicia e ir presos por corrupción. El sitio Web de Alba Petróleos de El Salvador, muestra un pirrico proyecto de desarrollo de agua potable después de vender millones de galones de gasolina a un precio de alrededor de tres dólares por galón y otros millones mas en ventas de derivados petroleros. Las cuentas de Luis Merino y los otros socios de esta empresa deben ser investigadas.
Presidente Funes, cambiar este sistema de corrupción es su mayor reto, porque no se trata de desenmascarar a los adversarios políticos para obtener ganancia electoral, sino de ser imparcial y hacer posible que las inversiones del erario público se inviertan en los proyectos sociales y productivos por los que el pueblo le eligió.
A los salvadoreños en el exterior se nos debe una reestructuración del servicio consular y el voto en el exterior. Por ahora, se nos demuestra que somos la última de las prioridades políticas a pesar de ser con las remesas familiares y productivas, nuestras inversiones, ahorros, turismo e impuestos por bienes y llamadas telefónicas, la fuente más importante de la economía. En mi próxima entrega profundizare en este tema y la violencia.
Tuesday, August 18, 2009
COMERCIO Y RESPONSABILIDAD SOCIAL

Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
http://www.comisioncivicademocratica.org/
A finales del siglo XX, el pueblo centroamericano vivió el periodo más sangriento desde el descubrimiento de América y la colonización del Istmo, lo que produjo la primera oleada de emigración. Millones de personas se aventuraron hacia diferentes partes del mundo debido a las atrocidades militares y políticas que se ejecutaron durante las décadas de los 70’s y 80’s., a causa de las guerras civiles en Guatemala, El Salvador y Nicaragua, así como, por la invasión a Panamá
Una vez finalizados los conflictos militares en la década de los 90’s, debido a la inmensa oferta laboral, las economías centroamericanas adoptaron políticas de explotación y abuso, con lo cual ofrecieron empleos con salarios insuficientes para suplir las necesidades mínimas de vivienda, alimentación, educación, transporte y vestido a su población. En la capital de San Salvador se podían observar familias casi desnudas y sucias pidiendo dinero en diversas esquinas del centro histórico para poder sobrevivir el día y viviendo en casas de cartón o plástico. Esto produjo una segunda oleada de emigrantes, principalmente jóvenes con poca educación. El destino principal fue hacia Estados Unidos, adonde familiares y amigos se habían asentado durante las décadas pasadas.
Conforme la crisis económica se profundizó, al grupo de emigrantes se integraron profesionales, intelectuales y estudiantes universitarios, quienes, al igual que el resto, encontraron oportunidades de progreso lejos de su patria. En el nuevo siglo, esa emigración centroamericana continúa y parece no tener fin, debido a la continua inestabilidad y corrupción política que mantiene en batalla perpetua a los lideres de las clases poderosas e históricas y los del pueblo desposeído, siendo muy común que estos últimos se transformen en personas tan corruptas como los otros.
A finales de la década de los 80’s, la primera generación de emigrantes centroamericanos con vocación comercial había surgido. A través de trabajo arduo, reunificación familiar, sueños de riqueza y un sistema económico funcional con niveles mínimos de corrupción política y un sistema social incluyente, decenas de restaurantes típicos y pequeñas tiendas de primera necesidad fueron fundadas en ciudades como Los Ángeles, CA; Washington, DC; Long Island, NY, y Houston, TX.
Con este primer surgimiento comercial de la diáspora Centroamericana, y la abundancia de empleo con salarios generosos, el mito del sueño estadounidense se constituyó en una realidad para millones. Las historias de pobres campesinos u obreros que entraron a este país sin un centavo, sufriendo las calamidades de una aventura de esperanza y muerte, pero que, a través de su dedicación al trabajo duro, el amor por sus familias y la bondad de un país de oportunidades, se convirtieron en millonarios, son reales.
Aún cuando ese no es el caso de todos, pero es indiscutible, que en este país no se necesita ser millonario para vivir bien, sino de vocación para trabajar y convicción a triunfar, debido a ello, es que la fuerza laboral centroamericana desde hace medio siglo, se ido transformando en una fuerza empresarial vital para la economía local de esta nación. Cada día se abre un nuevo negocio centroamericano, y con ello, no solo se beneficia la economía estadounidense con el pago de impuestos, sino que se provee empleo a los nuevos inmigrantes, quienes son la fuente principal de las vitales remesas familiares que subsidian las economías centroamericanas, particularmente en Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
Al final de la primera década del nuevo siglo, las empresas centroamericanas se han diversificado en corporaciones transnacionales, que se extienden desde la importación y exportación de productos nostálgicos hasta la consultoría de servicios de avance científico y tecnológico. Todo es el resultado del esfuerzo individual que ha sido complementado por la inversión que las empresas para las que trabajamos antes de convertirnos en empresarios, tuvieron al capacitarnos e impulsar nuestras habilidades para maximizar nuestro potencial laboral.
Con el surgimiento de la Cámara Centroamericana Estadounidense de Comercio e Industria, el liderazgo empresarial debe procurar promover esa actitud exitosa, ya que es la que hace a las empresas estadounidenses las mejores en el mundo y convertirá a las nuestras en parte de esa élite comercial.
La oportunidad de comercio transnacional que existe a través del CAFTA, es inmensa. Este tratado comercial fue diseñado por los mejores economistas estadounidenses para que nuestras empresas tomen ventaja de sus beneficios, sin embargo, es importante que recordemos que como miembros de la fuerza laboral en Estados Unidos, también aprendimos la manera como estas empresas poseen una legitima responsabilidad social, la cual, beneficia a cada comunidad adonde residimos y adonde nuestros hijos crecen y se desarrollan.
El empresario centroamericano-estadounidense tiene una misión histórica debido a los orígenes de sangre, desesperación y explotación de donde hemos partido. Esa misión es, hacer negocios de excelencia empresarial con inversión laboral y responsabilidad social. Es nuestra responsabilidad generar riqueza en los cantones y ciudades de donde somos originarios y así, cambiar un sistema que mantiene a nuestros países sometidos a la corrupción y la pobreza.
Es tiempo que la diáspora invada a Centroamérica, no con turismo, remesas y consumo. Eso nos hace cómplices de los explotadores y corruptos, sino con nuestras empresas y comercio, de manera que, podamos consolidar una incidencia política que hasta ahora se nos niega y que pueda eventualmente minimizar los grandes negocios de los explotadores y políticos corruptos, quienes no permiten que Centroamérica surja del tercer mundo.
Por Walter Monge-Cruz
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
http://www.comisioncivicademocratica.org/
A finales del siglo XX, el pueblo centroamericano vivió el periodo más sangriento desde el descubrimiento de América y la colonización del Istmo, lo que produjo la primera oleada de emigración. Millones de personas se aventuraron hacia diferentes partes del mundo debido a las atrocidades militares y políticas que se ejecutaron durante las décadas de los 70’s y 80’s., a causa de las guerras civiles en Guatemala, El Salvador y Nicaragua, así como, por la invasión a Panamá
Una vez finalizados los conflictos militares en la década de los 90’s, debido a la inmensa oferta laboral, las economías centroamericanas adoptaron políticas de explotación y abuso, con lo cual ofrecieron empleos con salarios insuficientes para suplir las necesidades mínimas de vivienda, alimentación, educación, transporte y vestido a su población. En la capital de San Salvador se podían observar familias casi desnudas y sucias pidiendo dinero en diversas esquinas del centro histórico para poder sobrevivir el día y viviendo en casas de cartón o plástico. Esto produjo una segunda oleada de emigrantes, principalmente jóvenes con poca educación. El destino principal fue hacia Estados Unidos, adonde familiares y amigos se habían asentado durante las décadas pasadas.
Conforme la crisis económica se profundizó, al grupo de emigrantes se integraron profesionales, intelectuales y estudiantes universitarios, quienes, al igual que el resto, encontraron oportunidades de progreso lejos de su patria. En el nuevo siglo, esa emigración centroamericana continúa y parece no tener fin, debido a la continua inestabilidad y corrupción política que mantiene en batalla perpetua a los lideres de las clases poderosas e históricas y los del pueblo desposeído, siendo muy común que estos últimos se transformen en personas tan corruptas como los otros.
A finales de la década de los 80’s, la primera generación de emigrantes centroamericanos con vocación comercial había surgido. A través de trabajo arduo, reunificación familiar, sueños de riqueza y un sistema económico funcional con niveles mínimos de corrupción política y un sistema social incluyente, decenas de restaurantes típicos y pequeñas tiendas de primera necesidad fueron fundadas en ciudades como Los Ángeles, CA; Washington, DC; Long Island, NY, y Houston, TX.
Con este primer surgimiento comercial de la diáspora Centroamericana, y la abundancia de empleo con salarios generosos, el mito del sueño estadounidense se constituyó en una realidad para millones. Las historias de pobres campesinos u obreros que entraron a este país sin un centavo, sufriendo las calamidades de una aventura de esperanza y muerte, pero que, a través de su dedicación al trabajo duro, el amor por sus familias y la bondad de un país de oportunidades, se convirtieron en millonarios, son reales.
Aún cuando ese no es el caso de todos, pero es indiscutible, que en este país no se necesita ser millonario para vivir bien, sino de vocación para trabajar y convicción a triunfar, debido a ello, es que la fuerza laboral centroamericana desde hace medio siglo, se ido transformando en una fuerza empresarial vital para la economía local de esta nación. Cada día se abre un nuevo negocio centroamericano, y con ello, no solo se beneficia la economía estadounidense con el pago de impuestos, sino que se provee empleo a los nuevos inmigrantes, quienes son la fuente principal de las vitales remesas familiares que subsidian las economías centroamericanas, particularmente en Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador.
Al final de la primera década del nuevo siglo, las empresas centroamericanas se han diversificado en corporaciones transnacionales, que se extienden desde la importación y exportación de productos nostálgicos hasta la consultoría de servicios de avance científico y tecnológico. Todo es el resultado del esfuerzo individual que ha sido complementado por la inversión que las empresas para las que trabajamos antes de convertirnos en empresarios, tuvieron al capacitarnos e impulsar nuestras habilidades para maximizar nuestro potencial laboral.
Con el surgimiento de la Cámara Centroamericana Estadounidense de Comercio e Industria, el liderazgo empresarial debe procurar promover esa actitud exitosa, ya que es la que hace a las empresas estadounidenses las mejores en el mundo y convertirá a las nuestras en parte de esa élite comercial.
La oportunidad de comercio transnacional que existe a través del CAFTA, es inmensa. Este tratado comercial fue diseñado por los mejores economistas estadounidenses para que nuestras empresas tomen ventaja de sus beneficios, sin embargo, es importante que recordemos que como miembros de la fuerza laboral en Estados Unidos, también aprendimos la manera como estas empresas poseen una legitima responsabilidad social, la cual, beneficia a cada comunidad adonde residimos y adonde nuestros hijos crecen y se desarrollan.
El empresario centroamericano-estadounidense tiene una misión histórica debido a los orígenes de sangre, desesperación y explotación de donde hemos partido. Esa misión es, hacer negocios de excelencia empresarial con inversión laboral y responsabilidad social. Es nuestra responsabilidad generar riqueza en los cantones y ciudades de donde somos originarios y así, cambiar un sistema que mantiene a nuestros países sometidos a la corrupción y la pobreza.
Es tiempo que la diáspora invada a Centroamérica, no con turismo, remesas y consumo. Eso nos hace cómplices de los explotadores y corruptos, sino con nuestras empresas y comercio, de manera que, podamos consolidar una incidencia política que hasta ahora se nos niega y que pueda eventualmente minimizar los grandes negocios de los explotadores y políticos corruptos, quienes no permiten que Centroamérica surja del tercer mundo.
Monday, July 6, 2009
EXTREMAS RETROGRADAS

Desde Washington DC
Por Walter Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
En Tegucigalpa se realiza la batalla ideológica más importante del nuevo siglo. Por un lado las fuerzas extremas de la histórica derecha oligarca en franca manipulación de la democracia utilizan al ejercito para proteger sus intereses económicos y clasistas con la formidable excusa de enfrentar a las fuerzas extremas del socialismo del siglo XXI.
Como respuesta, las fuerzas extremas de una izquierda expansionista e intervensionista fecundada por los dictadores Fidel y Raúl Castro, y ejecutada por su primogénito político Hugo Chávez, aprovechan el atropello institucional de los golpistas hondureños para manipular a la Organización de Estados Americanos y fortalecer su hipocresía política, al pedir la restitución de la democracia en un país adonde desean implementar una dictadura socialista.
Entre esta lucha de idiotas, la victima es el pueblo hondureño, el cual ya derramó sus primeros torrentes de sangre en las calles, observa impotente como sus libertades son restringidas y siente el desvanecimiento de la esperanza de un futuro brillante.
El golpe de estado es inaceptable y la comunidad internacional ha reaccionado impecable en condenar el hecho, sin embargo, la abrumadora mayoría del pueblo hondureño, incluyendo a su diáspora, respaldan este hecho. ¿Por qué? Porque existe un rechazo absoluto al servilismo de Mel Zelaya a Hugo Chávez y al socialismo del siglo XXI.
El nuevo gobierno liderado por la oligarquía hondureña, exitosamente ha explotado el rechazo de la población a Hugo Chávez, para afirmar que la destitución de Zelaya, no fue un golpe de estado, sino un acto constitucional y apegado a la ley hondureña, para defender la democracia del abuso presidencial promovido por el intervensionismo del ALBA.
La dedicación de Miguel Insulza, para reinstituir al Presidente Zelaya, es encomiable, sin embargo, su recomendación de expulsión de Honduras de la OEA fue extrema. Debió tomar en cuenta que, Manuel Zelaya abusó su poder como Presidente para llevar a cabo un acto declarado ilegal por la Corte Suprema de Justicia de Honduras, y así, originar este conflicto, además que, la inmensa mayoría de los sectores empresariales, políticos, religiosos, laborales y estudiantiles, no desean que el presidente Zelaya regrese a Honduras.
La diplomacia de la OEA debió ser más extensa, sobretodo, cuando la determinación de aceptar a un estado comunista y antidemocrático como Cuba en el organismo hace unas semanas, crea un predicamento, al compararlo con las acciones políticas en Honduras.
Debe considerarse seriamente que, Honduras no esta bajo el control de un general o coronel o comandante, como fue el caso de los golpes de estado del siglo pasado, y el presidente de facto, desde el primer momento que asumió la presidencia de la República, ha manifestado entregar el poder en elecciones libres.
La soberanía hondureña y la voluntad de la mayoría del pueblo deben ser respetadas, en esta oportunidad, el pueblo hondureño no desea a Mel Zelaya para que les gobierne un día más. La comunidad internacional tampoco aceptará al gobierno de Micheletti, así que, la ejecución de elecciones democráticas es la salida lógica a esta crisis política.
La decisión de expulsar a Honduras de la OEA y las repercusiones económicas que conlleva, hacen que esta acción política agudice la crisis económica, no solo de Honduras, sino de la región, la cual perjudicará a los más pobres, como siempre. Por lo que, las fuerzas sociales, empresariales y políticas de Honduras, deben exigir al gobierno de facto, hacer una convocatoria a elecciones presidenciales de manera inmediata y entregar el poder de manera genuina y legitima, por medio de elecciones libres con observación internacional.
La izquierda extrema y retrograda ha sido derrotada en Honduras por la derecha extrema y retrograda. El pueblo hondureño debe comprender que no pueden continuar otorgándole el poder político a representantes de estos grupos políticos que ocasionan caos y muerte. El pueblo hondureño debe identificar nuevos lideres, quienes tengan como compromiso el interés legitimo de hacer de Honduras un país que surja del tercer mundo, no un estado secuestrado por los sectores oligarcas y populistas que denigran los avances democráticos de un pueblo trabajador y heroico.
Por ahora Mel Zelaya debe mantenerse fuera de Honduras, su regreso ocasionaría muerte y caos. Centroamérica no necesita más sangre derramada. Zelaya tuvo su momento histórico para brillar, pero eligió la infamia de irrespetar la voluntad del pueblo hondureño y su constitución para promover su propia ambición y el intervensionismo de orates como Hugo Chávez. Ahora debe vivir con responsabilidad el camino que eligió y desaparecer en la infamia de la historia centroamericana.
Por Walter Monge-Cruz
http://www.comisioncivicademocrativa.org/
waltermonge@comisioncivicademocratica.org
En Tegucigalpa se realiza la batalla ideológica más importante del nuevo siglo. Por un lado las fuerzas extremas de la histórica derecha oligarca en franca manipulación de la democracia utilizan al ejercito para proteger sus intereses económicos y clasistas con la formidable excusa de enfrentar a las fuerzas extremas del socialismo del siglo XXI.
Como respuesta, las fuerzas extremas de una izquierda expansionista e intervensionista fecundada por los dictadores Fidel y Raúl Castro, y ejecutada por su primogénito político Hugo Chávez, aprovechan el atropello institucional de los golpistas hondureños para manipular a la Organización de Estados Americanos y fortalecer su hipocresía política, al pedir la restitución de la democracia en un país adonde desean implementar una dictadura socialista.
Entre esta lucha de idiotas, la victima es el pueblo hondureño, el cual ya derramó sus primeros torrentes de sangre en las calles, observa impotente como sus libertades son restringidas y siente el desvanecimiento de la esperanza de un futuro brillante.
El golpe de estado es inaceptable y la comunidad internacional ha reaccionado impecable en condenar el hecho, sin embargo, la abrumadora mayoría del pueblo hondureño, incluyendo a su diáspora, respaldan este hecho. ¿Por qué? Porque existe un rechazo absoluto al servilismo de Mel Zelaya a Hugo Chávez y al socialismo del siglo XXI.
El nuevo gobierno liderado por la oligarquía hondureña, exitosamente ha explotado el rechazo de la población a Hugo Chávez, para afirmar que la destitución de Zelaya, no fue un golpe de estado, sino un acto constitucional y apegado a la ley hondureña, para defender la democracia del abuso presidencial promovido por el intervensionismo del ALBA.
La dedicación de Miguel Insulza, para reinstituir al Presidente Zelaya, es encomiable, sin embargo, su recomendación de expulsión de Honduras de la OEA fue extrema. Debió tomar en cuenta que, Manuel Zelaya abusó su poder como Presidente para llevar a cabo un acto declarado ilegal por la Corte Suprema de Justicia de Honduras, y así, originar este conflicto, además que, la inmensa mayoría de los sectores empresariales, políticos, religiosos, laborales y estudiantiles, no desean que el presidente Zelaya regrese a Honduras.
La diplomacia de la OEA debió ser más extensa, sobretodo, cuando la determinación de aceptar a un estado comunista y antidemocrático como Cuba en el organismo hace unas semanas, crea un predicamento, al compararlo con las acciones políticas en Honduras.
Debe considerarse seriamente que, Honduras no esta bajo el control de un general o coronel o comandante, como fue el caso de los golpes de estado del siglo pasado, y el presidente de facto, desde el primer momento que asumió la presidencia de la República, ha manifestado entregar el poder en elecciones libres.
La soberanía hondureña y la voluntad de la mayoría del pueblo deben ser respetadas, en esta oportunidad, el pueblo hondureño no desea a Mel Zelaya para que les gobierne un día más. La comunidad internacional tampoco aceptará al gobierno de Micheletti, así que, la ejecución de elecciones democráticas es la salida lógica a esta crisis política.
La decisión de expulsar a Honduras de la OEA y las repercusiones económicas que conlleva, hacen que esta acción política agudice la crisis económica, no solo de Honduras, sino de la región, la cual perjudicará a los más pobres, como siempre. Por lo que, las fuerzas sociales, empresariales y políticas de Honduras, deben exigir al gobierno de facto, hacer una convocatoria a elecciones presidenciales de manera inmediata y entregar el poder de manera genuina y legitima, por medio de elecciones libres con observación internacional.
La izquierda extrema y retrograda ha sido derrotada en Honduras por la derecha extrema y retrograda. El pueblo hondureño debe comprender que no pueden continuar otorgándole el poder político a representantes de estos grupos políticos que ocasionan caos y muerte. El pueblo hondureño debe identificar nuevos lideres, quienes tengan como compromiso el interés legitimo de hacer de Honduras un país que surja del tercer mundo, no un estado secuestrado por los sectores oligarcas y populistas que denigran los avances democráticos de un pueblo trabajador y heroico.
Por ahora Mel Zelaya debe mantenerse fuera de Honduras, su regreso ocasionaría muerte y caos. Centroamérica no necesita más sangre derramada. Zelaya tuvo su momento histórico para brillar, pero eligió la infamia de irrespetar la voluntad del pueblo hondureño y su constitución para promover su propia ambición y el intervensionismo de orates como Hugo Chávez. Ahora debe vivir con responsabilidad el camino que eligió y desaparecer en la infamia de la historia centroamericana.
La diáspora centroamericana residente en este país, debe sentirse hondureña en estos momentos y apoyar la restitución de la democracia en ese país por medio de elecciones libres. Es imprescindible que esta pesadilla generada por las extremas políticas retrogradas del continente, termine con una derrota de ambos grupos en Honduras y la victoria sea exclusiva del pueblo, quien sabrá elegir mejor a sus gobernantes y hará surgir a partir de este capitulo histórico en el nuevo siglo a una nueva estirpe de políticos moderados que sepan construir una nueva Honduras.
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